castillo medieval del siglo XI y una casa de campo de 200m2
El refugio de Sergio Dalma (61 años) no está en un rascacielos de lujo ni en una comunidad cerrada, sino en una pequeña ciudad medieval de Girona donde vive poco más que un poquito cientos de vecinos.
Allí, entre piedras centenarias, cipreses y caminos silenciosos, el cantante ha encontrado el escenario perfecto para algo que la fama casi nunca permite: vive despacioCrear ruido y ser simplemente Josep Capdevila.
Su escondite está en pubolen el corazón de Empordàun enclave que hasta hace poco sólo sonaba a los más expertos en la ruta daliniana.
El mismo pueblo donde se encuentra el castillo. salvador sali regalado a Gala es hoy el discreto telón de fondo de la vida más personal de Sergio Dalma.
No hay flashes ni alfombras rojas, pero sí una imagen que podría ser de película. Casas de piedra, calles estrechas, fachadas con buganvillas y un cielo que, al caer la tarde, tiñe de rosa sobre los campos.
En este paisaje se alza la casa refugio del artista, una Masia de piedra del Empordà de algunos 200 metros cuadrados de dos plantas, restaurada con mucho cariño para conservar su esencia rural.
Sin excesiva ostentación, predomina una Estética mediterránea, luminosa y cálida.. Paredes claras, vigas de madera, suelos rústicos y grandes ventanales que enmarcan el paisaje como si de cuadros naturales se tratara.
Él jardínMás que un adorno, es una extensión del entorno: áreas sombreadas para leerrincones para hablar y ese silencio inquietante al principio que, con el paso de los días, se vuelve adictivo.
En el interior, el verdadero corazón de la casa late en un estudio de trabajo que Dalma ha convertido en un santuario creativo. Rodeado de vinilos, libros y recuerdos de más de tres décadas de carrerael cantante compone, ensaya y da forma a nuevas canciones en un espacio hecho a su medida.
Aquí ha trabajado su música reciente, a pocos metros de la cocina donde el cafe esta preparado y el salón donde podrás relajarte con una copa de vino.
La frontera entre la vida y el trabajo es borrosa, pero no tanto demanda de éxitosino como una elección consciente de quien quiere crear desde la calma.
Púbol, localidad del municipio de La Pera, en la comarca del Baix Empordà
Para los vecinos, Sergio Dalma ya no es sólo el artista de la voz inconfundible, sino el hombre que pasa por el puebloque saluda en la tienda y pasea tranquilamente por la zona.
Esa normalidad, casi imposible en una gran ciudadEs uno de los mayores lujos de tu refugio. Aquí podrás caminar tranquilamente, perderte entre caminos rurales o simplemente sentarte y observar cómo cambia la luz sobre los campos. Cuando se atasca en una letra, no llama a ningún productor, se da una vuelta por este pequeño enclave catalán.
Este rincón del Empordà resume muchas de las tendencias que marcan la vida de las grandes estrellas de la actualidad: huir del ruido, refugiarse en la España rural y elige casas con alma antes que mansiones espectaculares y sin historia.
El refugio de Sergio Dalma es, al mismo tiempo, casa, taller, escondite y punto de partida. Un lugar donde el tiempo se detiene el tiempo suficiente para que la inspiración comience de nuevo.
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