Clase de danza prima para calentar San Juan
Lara Amador González tiene siete años y le encanta bailar. Fue de las primeras que se animó a participar en la clase para aprender a bailar la danza prima en la plaza Pedro Menéndez como previa a la gran danza por San Juan que se desarrollará a medianoche junto a la foguera. Pronto se aprendió los pasos y al terminar lo explicó: «Hay que apoyar el pie izquierdo y con el derecho vas adelante y atrás». También detalló que es imprescindible agarrarse de las personas que están a cada lado por el meñique. La pequeña Lara bailó la danza prima por primera vez, lo mismo que le ocurrió a la venezolana afincada en Avilés, Rosa Pla. «No tengo ni idea», confesó antes de iniciar el baile conducido por el grupo «Amigos de la danza» que son los encargados de mantener viva esta tradición en Avilés y que este martes se animaron a dar una clase abierta que comenzó a las 20.00 horas.
[–>[–>[–>[–>[–>[–>Juan Ardao «El Candín», que es uno de los veteranos en este arte, fue el encargado de explicar las peculiaridades de esta danza a los novatos. Detalló, entre otras cuestiones, que se baila en el sentido contrario de las agujas del reloj. Y así hicieron. Elena Menéndez, que es de Avilés pero lleva muchos años en El Franco, nunca tuvo la oportunidad de bailar la danza prima en Avilés. Y esta tarde se desquitó. «Nunca se me arregló y me dije, este año voy», indicó la avilesina.
[–> [–>[–>Juan Carlos Barbón también es avilesino y se animó a la clase improvisada a pie de hoguera. «Vine a hacerlo bien, a aprender», señala mientras María San José, que es natural de Valladolid y avilesina desde 1992 también se estrenó. A su lado estaba Araceli Díaz, que sí suele bailar pero reconoce que se acuerda de las coplas una vez que alguien comienza a cantarlas. Para aprender a bailar la danza prima, el grupo de «Amigos de la danza» interpretó «Las horas del reloj», esa que empieza: «¿Quién dirá que no es una, la rueda de la fortuna?». Y quien la canta son Juan Madera, que explicó que esa danza es del siglo XVIII. En ese grupo, al margen de Ardao y Madera estaba Mari Cruz Pérez que a sus 83 años recordó cuando «de rapacina iba a la danza». «Siempre queríamos entrar y vaya sin entrábamos». «En el segundo círculo», apostilla Pilar González, de 74, que también disfruta de la danza «de toda la vida». «Ya vine al homenaje que le hicieron a Amor la Rata, que recopilaba coplas para la danza,… y de eso ya hace sesenta años lo menos, era yo una rapacina», apuntó mientras conversaba con Rubén Tamargo, uno de los más jóvenes del grupo que cada San Juan, cada San Pedro y cada Santa Ana lleva la tradición en forma de danza prima a las calles de Avilés.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí