¿Cómo ha calculado Trump los aranceles al mundo? Una fórmula tramposa basada en mentiras

La guerra comercial está servida. A las pocas horas de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciase los aranceles contra el mundo, y sobre todo contra sus principales socios comerciales, estos anuncian ya las contramedidas para intentar paliar el frenazo al comercio global que pronostican muchos analistas y que podría ser, por ende, el primer paso hacia una recesión. En concreto, la represalia comercial consiste en un arancel universal del 10% para todas las importaciones de EEUU y un arancel específico para aquellos países que, según la vara de medir de la Administración Trump, están perjudicando a los productos estadounidenses. En el caso de la Unión Europea, esa tasa adicional será del 20%.
Sin embargo, era vara de medir se fundamenta en una gran mentira del inquilino de la Casa Blanca. Trump presentó estos gravámenes añadidos como un «arancel recíproco» en respuesta a los supuestos impuestos que deben pagar los productos de EEUU en otros países, un «perjuicio histórico» al que achaca el actual déficit comercial del país. «Hemos calculado la tasa combinada de todos sus aranceles, barreras no monetarias [como subsidios o regulación] y otros formas de fraude. Y como estamos siendo muy generosos, le cobraremos la mitad de lo que cobran y nos hemos estado cobrando, por lo que las tarifas no serán totalmente recíprocas, sino con un descuento. «
Pero el método de cálculo es mucho más sencillo, a la par que tramposo y disparatado. Lo que ha hecho la Casa Blanca es calcular el déficit comercial de EEUU con cada país (o bloque comercial, como la UE) y dividirlo por el total de las importaciones. Eso da un porcentaje del 39% en el caso de la UE y del 67% en el de China. Como gesto de supuesta «generosidad», Trump ha dividido estos porcentajes entre dos y ha aplicado el redondeo. Resultado final: un 20% de arancel para la UE y un 34% para China.
El déficit comercial de Estados Unidos en bienes y servicios aumentó en 2024 un 17%, hasta los 918.400 millones de dólares, con un incremento de las exportaciones del 3,9%, hasta los 3,2 billones de dólares, y de las importaciones del 6,6%, hasta los 4,1 billones, una balanza negativa que es la segunda más alta de la historia.
Los aranceles afectan principalmente a Europa y a Asia, con un recargo del 24% a Japón, del 26% a la India, del 17% a Israel y del 10% a la mayoría de naciones latinoamericanas. En el caso de China, el arancel del 34% se suma a uno anterior del 20%, por lo que sus gravámenes ascenderán al 54%.
Taiwán, un socio vital en semiconductores, sufrirá un incremento del 32%; Corea del Sur, un potente exportador de automoción o electrónica, del 25% y Vietnam, importante socio comercial de China y EEUU, del 46%. Impuestos muy altos a las importaciones recaen en países en desarrollo como Lesotho (50%), Camboya (49%), Madagascar (47%), Birmania (45%) y Botsuana (38%).
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