¿Cómo quedan los aranceles de Trump? Preguntas y respuestas tras el veto del Supremo de EEUU
El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha dado este viernes una sacudida monumental no solo a la política económica de Donald Trump, sino a toda su agenda. El republicano había hecho de los aranceles un elemento básico para incrementar ingresos y para incentivar la inversión en EEUU pero, también, para actuar como palanca y herramienta de presión en negociaciones bilaterales de cuestiones geopolíticas.
[–>[–>[–>Ahora que el Alto Tribunal le niega tener autoridad para imponer como había hecho la mayor parte de esos gravámenes se abren múltiples interrogantes.
[–> [–>[–>[–>[–>[–>Los gravámenes anulados son todos los que ha impuesto en el último año apelando a la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional de 1977. Estos incluyen los llamados “recíprocos” con los que Trump castigó a prácticamente todos sus socios comerciales, con gravámenes que para la Unión Europea eran del 15% y que en algunos casos iban incluso hasta el 50%. Esos se sumaban a uno del 10% para todos los países.
[–>[–>[–>
También se han tumbado los que impuso a México, Canadá y China por sus papeles en inmigración y en la entrada de fentanilo en EEUU, a Brasil para castigarle por el juicio a Jair Bolsonaro o a India por la compra de petróleo ruso.
[–>[–>[–>[–>[–>[–>La decisión del Supremo no afecta a aranceles que se han establecido con otros mecanismos que no son la ley de 1977, como por ejemplo los sectoriales que Trump ha impuesto a importaciones de acero, aluminio, cobre, automóviles o mobiliario.
[–>[–>[–>
Trump, además, este viernes ha anunciado que va a imponer un nuevo gravamen global del 10%. Para ello va a usar una ley diferente, que solo le permite aplicar la tasación durante 150 días, tras lo que necesita autorización del Congreso (aunque él haya dicho que no le hace falta).
[–>[–>
[–>Trump también ha anunciado que va a aplicar otros aranceles pero no ha podido detallarlos aún porque, como ha reconocido, lo hará bajo mecanismos que requieren investigaciones y procesos más largos.
[–>[–>[–>[–>[–>[–>
Trump ha admitido que algunos de esos pactos no podrán mantenerse, pero según él otros sí aguantarán, aunque no ha explicado el razonamiento para esas afirmaciones ni ha detallado en qué países piensa. “Muchos de ellos se mantienen, algunos no lo harán pero serán reemplazados con otros aranceles”, ha dicho sobre los acuerdos.
[–>[–>[–>Las dudas sobre qué pasará, en cualquier caso, y la cautela, han dominado la reacción internacional y de los socios comerciales. Desde la Unión Europea, por ejemplo, se ha señalado que se analiza “cuidadosamente” la decisión del Supremo, Reino Unido ha prometido “trabajar con la Administración (estadounidense) para entender cómo afecta” y en México el titular de economía ha admitido con franqueza lo que todo el mundo piensa: “No sabemos cómo acabará esto”.
[–>[–>[–>[–>[–>[–>
Se calcula que EEUU ingresó el año pasado al menos 250.000 millones de dólares por aranceles. Más del 60% de ese dinero, o unos 170.000 millones, se estima que salió de los gravámenes tumbados ahora por el Supremo. Las empresas y ciudadanos estadounidenses han pagado el 90% de ese dinero según estudios y análisis.
[–>[–>[–>
Varios de los negocios importadores ya habían presentado demandas contra los aranceles y reclamaciones de devoluciones, a las que ahora pueden sumarse muchas más.
[–>[–>[–>
Trump este viernes ha dicho que no tiene intención de devolver el dinero y ha augurado que la cuestión se acabara enredando durante años en los tribunales. Repetidamente ha hecho referencia (y alabanzas) a algo que ha escrito en la opinión de disenso el juez Brett Kavanaugh, que ha criticado que la sentencia no estipule un proceso de devolución y ha estimado que este va a ser un “desastre”.
[–>[–>[–>[–>[–>[–>
.Puede que hagan falta días o incluso semanas hasta que Aduanas y Fronteras les informe oficialmente de que ya no se aplican los aranceles.
[–>[–>[–>
No se espera, en cualquier caso, que el impacto en los precios sea inmediato tampoco y los expertos creen que, en un escenario aún dominado por la incertidumbre, no se va a mover que se cobra a los consumidores por productos importados. Esos consumidores individuales también deben descartar la idea de ir a recuperar lo que han estado pagando de más hasta ahora.
[–>[–>[–>
[–>[–>[–>[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí