Cómo Trump y sus leales generales ya roban a mano armada el petróleo de «su» nuevo protectorado en Venezuela
Venezuela no es la Polonia del 1 de septiembre de 1939, sobre la cual Hitler desencadenó la ‘blitzkrieg’, la guerra relámpago, pero no es menos cierto que Trump ordenó un a luftkrieg, el vuelo rasante relámpago de 150 helicópteros sobre Caracas y otras ciudades, en la madrugada del 3 de enero de 2025, después de asediar las costas con dos portaviones, casi 15.000 soldados y marines, y ordenar asesinatos sumarios de 140 ciudadanos que tripulaban, desde primeros de septiembre, 34 embarcaciones, a los que la Administración Trump condenó sumariamente por presunto narcotráfico, sin aportar una sola prueba contra ellos, y habiendo rematado a dos sobrevivientes de una de las mismas a primeros de diciembre pasado.
[–>[–>[–>Venezuela no es la Polonia del 1 de septiembre de 1939, pero inmediatamente Trump reiteró, envalentonado por el secuestro del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y la promoción de su apuesta en Caracas, la nueva presidenta encargada Delcy Rodríguez, su interés por incorporar a EEUU el territorio de Groenlandia, una isla autónoma integrante de Dinamarca, miembro de la Unión Europea. Sin olvidar que también aspira a conseguir la «devolución» o «recuperación» del Canal de Panamá cuyo control la Administración Carter transfirió a Panamá en 1977 después de mantenerlo en su órbita desde 1903.
[–> [–>[–>La política exterior o doctrina ‘Donroe’ -lo que se llama el corolario Trump de la doctrina Monroe de 1823- es la continuación de la política exterior por medios similares. Trump ha desplegado una guerra interna contra los inmigrantes con la creación de la ICE, una policía especial, y ha enviado a la Guardia Nacional a patrullar ciudades importantes del país.
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La «militarización interna» ha tenido su correlato en la militarización externa: el respaldo total a la consumación del genocidio del pueblo palestino impulsado por Netanyahu en Gaza, los ataques con misiles contra Irán y otros países. Y, más recientemente, como preludio al envío de los helicópteros a Venezuela, el bombardeo a Nigeria el 25 de diciembre de 2025.
[–>[–>[–>¿Se puede desplegar tal actividad interior y exterior sin una ‘fascistización’, por así decir, de las Fuerzas Armadas y los cuerpos de Seguridad estadounidenses?
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Una pista importante la dio un general de cuatro estrellas del ejército retirado. Se llama John Kelly. Fue Asesor de Seguridad Nacional y más tarde, jefe de gabinete de la Casa Blanca, durante el primer mandato de Trump 2017-2021.
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[–>Fue durante una visita a Europa, en 2018, en conmemoración del 100 aniversario del fin de la Gran Guerra 1914-1918, cuando Kelly resumió a su presidente qué países estaban entre los «buenos» y cuáles entre los «malos», y las «atrocidades cometidas por Hitler».
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Trump le dijo: «Bueno, Hitler hizo muchas cosas buenas». Esta historia circuló en 2021, a raíz del libro publicado por el periodista Michael Bender, de ‘The Wall Street Journal’.
[–>[–>[–>Pero fue dos semanas antes de las elecciones presidenciales del 5 de noviembre cuando la historia resucitó. Porque Kelly, exsecretario de Seguridad Interna (Homeland Security), decidió que era hora de hablar cuando Trump anunció en la fase final de la campaña que pensaba utilizar a los militares contra sus adversarios políticos.
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Quería impedir la vuelta de Trump a la Casa Blanca. Kelly, pues, mantuvo entrevistas con varios medios de comunicación, entre ellos ‘The New York Times’ y ‘The Atlantic’. «Ciertamente, el expresidente se sitúa en la extrema derecha, es un autoritario y admira a gente que podríamos definir como dictadores. De modo que sí, entra en la definición general de fascista, seguro», dijo al ‘Times’. Y confirmó informes que circulaban en el sentido de que Trump había hablado positivamente de Adolf Hitler.
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En su entrevista con ‘The Atlantic’, Kelly recordó que, en cierta ocasión, Trump dijo que su personal militar debería profesar la misma deferencia que caracterizaba a los generales alemanes. «¿Te refieres a los generales de Otto Bismarck [el canciller alemán del siglo XIX]? Seguramente no te refieres a los generales de «Hitler»preguntó kelly.
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«Sí, sí los generales de Hitler», contestó Trump.
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Jeffrey Goldberg, editor jefe de ‘The Atlantic’, explicó en un programa de CNN, el 23 de octubre de 2024, dos semanas antes de las elecciones presidenciales del 5 de noviembre: «La admiración de Trump por Hitler fue lo más impactante que escuché en la Casa Blanca».
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Ahora aquella predicción de Kelly se ha hecho realidad, tanto en política interior como en política exterior. Una imagen vale más que mil palabras. Y esa imagen fue la del general de la Fuerza Aérea John Daniel «Raizin» Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, junto a Trump, a quien no dejaba de elogiar, durante el show de prensa del sábado 3 de enero de 2026.
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Caine, precisamente, fue elevado a ese puesto por Trump, quien en febrero de 2025, destituyó a Charles Q. Brown Jr. Trump, Caine, y otros generales, pues, han empezado a «robar a punta de pistola el petróleo de Venezuela», según ha denunciado el senador Chris Murphy, «en una operación loca por un periodo indefinido de tiempo».
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