Condenado a 16 meses de cárcel tras desaparecer más de un día con su hija menor a espaldas de su expareja en Granada
GRANADA 13 de enero (EUROPA PRESS) –
Un hombre de 72 años que desapareció el pasado 29 de diciembre durante más de un día con su hija de seis años a espaldas de su expareja y madre de la niña, con la que convivía, ha sido condenado a 16 meses de prisión y tres años de expulsión por delitos de coacción y violencia de género.
Así lo afirmó en un comunicado este martes la Policía Nacional, que detalló que la posibilidad de un nuevo caso de violencia vicaria alertó a los agentes, que establecieron un dispositivo de emergencia para localizar al menor tras lo cual detuvieron al padre.
Fuentes de la investigación consultadas por Europa Press han señalado que la condena dictada por el juzgado competente en materia de violencia de género, de fecha 7 de enero, se produjo tras un rápido juicio al detenido.
Para detenerla, los agentes abrieron por la fuerza la puerta de su domicilio, localizando y poniendo a la menor a salvo, tras varias horas de búsqueda y preocupación por no ser localizable, según detalla la Policía Nacional en una nota de prensa.
La investigación por estos hechos se inició el 29 de diciembre, cuando la expareja del detenido se presentó en comisarías para presentar una denuncia ante la Unidad de Atención a la Familia y a la Mujer (UFAM) de la Policía Nacional por la presunta comisión de un delito de malos tratos.
La denunciante dijo a UFAM que había recibido malos tratos en presencia de su hija de diez años y que no era la primera vez que esto sucedía, aunque por el momento no había sido denunciado.
Había tenido con el acusado una niña de seis años y otra hija de tres, siendo la hija de diez fruto de una relación anterior de la denunciante, ha detallado la Policía Nacional sobre este caso.
En el momento de la denuncia, la madre se encontraba con las niñas de tres y diez años, mientras que la pequeña de seis se había quedado con el imputado, con el que la Policía Nacional intentó contactar desde entonces «en numerosas ocasiones, poniendo éste numerosas excusas para retrasar su citación a comisarías, hasta que finalmente dejó de atender a todas las llamadas».
Así, la denunciante también alertó a los agentes de que su expareja no contestaba su teléfono, provocándole «gran alarma dado que estaba sola con su hija de seis años sin dar ningún tipo de explicación sobre su paradero».
El hecho de que el acusado se negara reiteradamente a presentarse en la comisaría y mintiera a los agentes hizo que los policías extremaran precauciones y anticiparan los acontecimientos de un posible caso de violencia vicaria, donde las personas pueden causar lesiones o peores resultados a sus hijos como herramienta para causar sufrimiento a sus parejas o exparejas.
Fue en este contexto que rápidamente se instauró un dispositivo para localizar al menor, alertando a las salas del 091, solicitando información a los hospitales, revisando el informe de alojamiento y controlando el domicilio conyugal.
En este domicilio, donde la noche del 30 de diciembre y, varias horas después de no dar señales de vida, los agentes pudieron comprobar que se habían producido ruidos en el interior de la vivienda. Ante la negativa del detenido a abrir la puerta y mostrar a la niña, los policías tuvieron que entrar por la fuerza en la vivienda, poniendo bajo protección a la menor y llevando a cabo la detención de esta persona de 72 años.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí