Conducimos el compacto con el que Audi celebra los 50 años de su 1-2-4-5-3
Corría el año 1976 cuando la firma de los cuatro aros «se saca de la manga» un propulsor que ayudaría a escribir buena parte de su historia. Nacido como una necesidad con la que ofrecer la potencia de un bloque de seis cilindros, pero con la eficiencia de uno de cuatro, es el Audi 100 CS E5 el primer modelo de la marca alemana en utilizar un propulsor con cinco cilindros. El abuelo del corazón que ahora mueve a este Audi RS 3 competition limited, una verdadera maravilla de la ingeniería que ha nacido para conmemorar los 50 años de historia de aquel ilustre corazón con nueve títulos como ‘el mejor motor del año’.
Nada es nuevo en este Audi RS 3 competition limited, porque la casa alemana ya lo desveló el pasado mes de marzo. Entonces ya nos deleitó con los nuevos componente aerodinámicos en fibra de carbono mate, los detalles en color Neodyum gold, los emblemas específicos, el tapizado de sus asientos, el color blanco del Digital Cockpit que lo conecta con el mítico RS 2 Avant… Y también con un detalle clave que condiciona a la vez que pone su impronta a la maravillosa dinámica de este salvaje compacto del que tan solo se van a construir 750 unidades. 585 con carrocería Sportback y 165 con carrocería Sedán.
La suspensión coilover modifica por completo la dinámica del Audi RS 3 competition limited
Ese detalle clave en el Audi RS 3 competition limited no es otro que una suspensión de tipo coilover, una solución más propia del mundo de la competición que de los vehículos de calle, la cual llega para reemplazar a la suspensión activa que utilizan las versiones «civilizadas», con sus diferentes modos de dureza en función del programa de conducción elegido. Eso desaparece en esta edición especial, porque desde el Audi Drive Select ya no se pueden adaptar las suspensiones, cosa que debes hacer desde fuera y a golpe de «click».
En la parte inferior de esos amortiguadores desarrollados en colaboración con los expertos de KW y rápidamente identificables por unas botellas de aceite independientes o por unos muelles en color rojo, es donde se encuentran dos diales giratorios (uno negro y otro rojo) con los que ajustar la compresión del amortiguador tanto a alta, como a baja velocidad. De igual manera que en la parte superior hay otro mando para ajustar el rebote del mismo. No contentos con las diferentes regulaciones posibles, unos útiles nos permitirán también modificar la altura al suelo (para esto si es necesario utilizar un elevador), siempre dentro de unos límites fijados por la homologación. Mas concretamente por la que atañe a los diferentes sistemas de ayuda a la conducción que equipa el Audi RS 3 competition limited. Y para rizar el rizo, también llega una nueva barra estabilizadora trasera.
Muchos detalles exteriores e interiores que lo diferencian del resto de sus hermanos

De ahí que no tardemos ni un segundo en acomodarnos en sus maravillosos asientos con estructura de fibra de carbono y poner en marcha ese mítico 2.5 TFSI de cinco cilindros que esconde bajo el capó delantero, el cual nos obsequia con esa inconfunible melodía que emite su particular orden de encendido 1-2-4-5-3. Por cierto, orden de encendido también de la animación de bienvenida de sus faros Matrix LED delanteros. Y así comenzamos un sensacional viaje por viradas carreteras de Alemania. Aunque tampoco hubiera estado nada mal algo de pista para ver de lo que es capaz este Audi RS 3 competition limited… Y su suspensión.
En los primeros compases y gracias a un firme en inmaculado estado de revista, nada nos hace pensar que no cuenta con la suspensión activa que pueden llevar el resto de los Audi RS 3 y que tiene un precio de 1.395 euros. Porque no es de serie. Ahora bien, la cosa cambia cuando aparecen las primeras irregularidades o cuando entramos en poblaciones plagadas de baches, badenes, guardias tumbados… Y aquí sale a relucir esa coilover que te recuerda que mañana tendrías que pedir una cita con tu quiropráctico. Pero claramente ese no es el hábitat idílico para este compacto de celebración.
Los P Zero que equipa el Audi RS 3 competition limited también ayudan en la dinámica

Salimos de la urbe y directamente desde un botón específico en su volante vestido en tejido Alcantara seleccionamos el modo RS con la seguridad de que la suspensión no se verá condicionada. Si lo hace el tacto de la dirección, la entrega de potencia, el trabajo de la tracción quattro o del diferencial activo trasero, además del sonido que emite su corazón 2.5 TFSI por medio del escape deportivo RS y en este Audi RS 3 competition limited, potenciado gracias a eliminar parte del aislamiento entre el vano motor y el habitáculo. Detalle que de paso también ahorra cuatro kilos de peso.
Efectivo es la palabra que mejor define al Audi RS 3 competition limited, porque se convierte en toda una madre que te consiente absolutamente todo. Que llegas colado a una curva (fácil por sus prestaciones), cero problemas, porque basta con clavar frenos gracias a su equipo con discos carbocerámicos (sólo en el eje delantero) para aminorar el ritmo a la vez que su precisa dirección te ayuda a meter el morro por el sitio indicado. Y para rematar la jugada, los maravillosos Pirelli P Zero R echan el resto con una capacidad de tracción casi de vehículo de competición. Aunque quienes se animen con la pista que sepan que la firma de los cuatro aros propone la opción de unos P Zero Trofeo R.
Los ingenieros de Audi Sport no se han atrevido a tocar las cifras del 2.5 TFSI

Una vez negociada la curva solo hay que hundir el pedal del freno para que el bloque de cinco cilindros y sobrealimentado haga su función. La de pegarte al asiento como si este estuviera tapizado en velcro. Entonces el S tronic quita marchas como si le fuera la vida en ello, cosa que también puedes hacer desde su programa manual y gracias a las levas, porque desde el selector central no cabe esa opción. Corre más que de sobra, con una progresión pasmosa desde las 2.000 rpm, que no aminora hasta coquetear con las 7.000. Un amplio rango para exprimir al máximo las posibilidades de este compacto que emociona con cada detonación de su 2.5 TFSI.
Con un tiempo de 3,8 segundos para acelerar de 0 a 100 km/h y con una velocidad punta de 290 km/h, nadie echará en falta energía adicional. Pero si que es cierto que una edición tan especial como este competition limited, ideado para celebrar el 50 aniversario del bloque de cinco cilindros, bien se merecía un sutil ‘upgrade’ en comparación con el resto de los Audi RS 3. Porque como en ellos, el 2.5 TFSI entrega 400 CV de potencia y 500 Nm de par motor. Cifras impresionantes y capaces de eclipsar los 136 CV y los 185 Nm que proporcionaba el bloque utilizado por el Audi 100 CS E5 de 1976, el primer vehículo de la firma de Ingolstadt con un motor de cinco cilindros.
A España solo llegan 25 unidades, todas ellas con carrocería Sportback

En realidad no se le puede poner un solo pero a este Audi RS 3 competition limited, de los que tan solo van a llegar 25 ejemplares a España, que como el resto de sus hermanos estarán perfectamente numerados. La particularidad de nuestro mercado es que todos ellos van a contar con una carrocería de corte Sportback, así como que la mayoría llegará en color Malachite green, un tono heredado directamente del legendario Audi Sport Quattro de 1984. Como alternativa a este maravilloso verde, también se ofrecen los colores Daytona gray y Glacier white.
He sido bastante arriesgado a eso de no poder poner un pero a esta auténtica maravilla de la ingeniería con la que la compañía de los cuatro aros celebra los 50 años del motor de cinco cilindros. Porque cierto es que hay un pero. Y de los importantes. En realidad hay 135.000 ‘peros’ que puedes traducir a euros, un precio despampampanante y de paso, alrededor de unos 49.000 euros superior al de un Audi RS 3 ‘normal’, para una joya que está llamada a convertirse en todo un objeto de colección.
Fotos: Audi






































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