Creatividad contable
Uno de los libros infantiles más vendidos es «Huevos verdes con jamón». Surge en los años sesenta ante un desafío de su autor, Theodor Seuss, con su editor de Random House, al que apostó 50 dólares (una chistorra al cambio de hoy) que podía escribir un libro atractivo para niños con un vocabulario de 50 palabras. Con frecuencia el talento va acompañado de retos difíciles y algo de arrogancia. Lope de Vega era un virtuoso en «justas poéticas», con poemas cortos utilizando únicamente una vocal (lipogramas). Mi generación descubrió el soneto tras el resultado de su improvisado aprieto con Violante.
[–>[–>[–>Las soluciones creativas surgen en tiempos de restricciones de recursos o en contextos de reglas estrictas que obligan al cerebro a buscar escapadas fuera de lo común. En el sector público, la ingeniería financiera permitió sufragar, hace un par de décadas, la construcción de cárceles en Cataluña recuperando la olvidada figura de la enfiteusis. El peaje en sombra permitió un divertido juego de palabras para el preso, aunque también para las autopistas, donde se paga al contratista por el número de usuarios anuales, lo que elimina la necesidad de encontrar una millonaria partida presupuestaria para financiar la infraestructura en uno o dos ejercicios.
[–> [–>[–>Steve Jobs (un talento que se aburría en las clases universitarias) decía que «la creatividad es simplemente conectar cosas» y lo practicó con sus productos, entre ellos el ordenador donde escribo este texto. No hay que ser un genio para intuir que se acaban los tiempos fáciles. Habrá que tomar, más pronto que tarde, decisiones importantes en un puñado de asuntos de España. No abundaré en la socorrida referencia a la orquesta del Titanic como mito ante la realidad ineludible. Procrastinar puede ser una característica de las personas perfeccionistas y de altas capacidades, pero en política es imprudente y en la hacienda pública conduce a una ruina segura. El tiempo se acaba. El patrimonio neto negativo de la Seguridad Social supera los cien mil millones de euros.
[–>[–>[–>
La más reciente aportación hispana a la creatividad contable (cualidad imprescindible para sobrevivir en la prórroga de la prórroga) la hemos conocido por la Declaración favorable de la Cuenta General del Estado 2024 del Tribunal de Cuentas, cuyas salvedades señalan la insuficiencia presupuestaria para atender compromisos ineludibles de pensiones; lo que obligó en noviembre de 2024 a autorizar modificaciones por 2.400 millones de euros financiadas con créditos sobrantes de los fondos europeos de Nueva Generación. Parece que vienen más artificios y llegaremos a los 10.000 millones anuales en los siguientes cierres presupuestarios.
[–>[–>[–>La clásica definición de economía supone elegir entre usos alternativos para recursos escasos. Si puedes hacerlo todo sin más que maquillarte o endeudarte, sobra la ciencia y el ingenio. El problema se lo dejamos a la generación joven, que ya está mosca con el barrizal de deuda que le dejamos, que supera nuestra producción anual. Año tras año, equilibramos el presupuesto (nacional o autonómico) con préstamos como si fuera un mueble inclinado al que calzamos una cuña, no resolvemos los problemas y se retrasa el arreglo. Táctica pura.
[–>[–>[–>
Ahora se filtra la idea de constituir la Sociedad Mercantil de Inversiones en Cataluña, dentro del perímetro de la Administración del Estado pero con participación activa de la Generalitat, sobre todo en su organización y en la velocidad de contratación o ejecución de las infraestructuras. Tiene la ventaja de crearse por Acuerdo del Consejo de Ministros (el consorcio exigiría pasar por nuestro parlamento) y así acortar muchos plazos. Recuerdo que la primera ley de la política, para Conquest, era que somos conservadores en lo que conocemos y revolucionarios en lo que desconocemos. Por eso no creo en las soluciones milagrosas. Esto tiene toda la pinta de ser un ingenioso sistema para escamotear los presupuestos, a los interventores, a la legislación financiera y contractual que sufren el resto de los gestores públicos. Y a ver que opinan los electores andaluces.
[–>[–>
[–>Es cierto que hemos creado un monstruo de complejas normas administrativas que dificultan enormemente ejecutar las inversiones (véase el lamentable estado del antiguo hospital de Oviedo) pero este tipo de componendas desagradan a la ciudadanía. En creatividad se usa la polinización cruzada: traer a alguien que no sepa del tema para que haga preguntas «tontas». A menudo, esas preguntas son las que derriban los muros de la lógica establecida. Que siga el espectáculo.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí