Crecimiento de la población y emigración
Ángel Machado Cabezas es catedrático de Contabilidad de la Universidad de Oviedo
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Actualmente hay más de 8.300 millones de personas en el mundo, siendo la India el país más poblado con 1.476 millones de personas. Actualmente la tasa de fecundidad de la India ha caído a 1,96 hijos por mujer, lo que está por debajo del umbral de reemplazo generacional que se estima en 2,1. La ONU prevé que la población india seguirá creciendo al 0,87% anual hasta alcanzar su máximo hacia 2060 llegando a 1.700 millones de habitantes y luego se contraerá. Esta situación no es una peculiaridad india sino que es un síntoma de la transformación demográfica planetaria.
[–>[–>[–>Hoy aproximadamente dos tercios de la humanidad viven en países con fecundidad por debajo del nivel de reemplazo. Según la ONU el planeta alcanzará un máximo de población de 10.300 millones a mediados de la década de 2080. En ese punto las cuestiones que se plantean son a qué velocidad decrecerá y con qué consecuencias económicas y geopolíticas.
[–> [–>[–>El paradigma poblacional pasado consistía en que la disminución de la fecundidad se producía cuando los países alcanzaban cierto umbral de riqueza, aumentaban la educación femenina, lograban más incorporación de la mujer al mercado laboral y llegaban a una urbanización avanzada. La relación entre disminución de población y renta per cápita se ha roto en la India, pero en cambio sí que se mantiene en ella la relación entre escolarización masiva femenina y menor fecundidad.
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Actualmente Asia está disminuyendo su población y Europa se está envejeciendo, mientras que el África Subsahariana mantiene una gran expansión de su población, teniendo una tasa de fecundidad de 4,3 (más del doble del nivel de reemplazo generacional). Se estima que China, el segundo país más poblado, perderá más de la mitad de su población actual durante este siglo.
[–>[–>[–>Las divergencias extremas de fecundidad hacen que la migración internacional sea el mecanismo de reequilibrio poblacional. Pero la capacidad de la migración para compensar los declives de población tiene límites estructurales (Daniel Manzano, «El País Negocios», 19/7/2026). El primero consiste en que el aumento de la población extranjera genera tensiones en los países receptores que pueden conllevar restricciones migratorias. El segundo ocurre en los países con muy baja fecundidad en los que los niveles de inmigración necesarios para estabilizar la población activa son de un nivel que ningún modelo político-social ha contemplado. El tercer problema es que la capacidad de los países emisores de enviar población a otros países puede llegar a agotarse a medida que dichos países completen su transición demográfica.
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En definitiva, la migración puede ayudar a equilibrar la población mundial, pero puede llegar a acabar su capacidad para dicho fin.
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