CRIMEN LANGREO | Deudas, una fuerte discusión y una paliza que remató asfixiando a su víctima: un jurado popular juzgará al «Huevón», el camarero del crimen del portal de Sama
El Juzgado de Instancia número 3 de Langreo ha dictado el auto de apertura de juicio oral contra Manuel Fernando R. R., el camarero de Sama conocido en el entorno local como «Huevón», por la muerte violenta de I. F. F., un vecino de 69 años, ocurrida en diciembre de 2024. Esta resolución judicial es un paso decisivo en el proceso, ya que el magistrado confirma que existen indicios fundados de responsabilidad criminal para que el acusado sea juzgado por un tribunal con jurado en la Audiencia Provincial de Asturias. El auto pone fin a la fase de instrucción tras la renuncia de la defensa a la audiencia preliminar, aceptando así el paso directo al enjuiciamiento.
[–>[–>[–>Manuel Fernando RR, saliendo del juzgado camino a prisión en diciembre de 2024 / D. O.
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Una discusión por dinero
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Los hechos que se sentarán en el banquillo se remontan a la tarde del 7 de diciembre de 2024. Según el relato judicial, la víctima se encontraba en un bar de la calle Dorado, en Sama, acompañado de su hermana y un amigo, cuando, sobre las 22.10 horas, se presentó el acusado. Tras una breve conversación, ambos salieron a la calle donde mantuvieron una «acalorada discusión» presenciada por testigos a través de las cristaleras del local. El origen de la disputa fue estrictamente económico. El “Huevón” «le adeudaba a I. F. F. una determinada cantidad de dinero que se negaba a pagarle». Poco después, el enfrentamiento se trasladó al portal número 8 de la calle Alfredo Pumarino, lugar donde el acusado residía.
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Policía en el lugar donde ocurrió el incidente. / M. Á. G.
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Fallecimiento por asfixia
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En el interior del portal se desencadenó una «violenta discusión» en la que la diferencia de condiciones físicas resultó determinante. El auto judicial destaca que el procesado es «mucho más joven y corpulento que la víctima» y que, en el curso del altercado, «le propinó numerosos golpes a I. F. F., con ánimo de darle muerte». La descripción del fallecimiento es demoledora. Según el auto, el agresor «lo agarró fuertemente del cuello, ocasionándole fracturas laríngeas internas, que provocaron su fallecimiento por asfixia». Lejos de auxiliar a la víctima, el magistrado relata que el acusado «arrastró su cadáver hacia el interior del portal» para ocultarlo de la vista pública.
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Robo de 1.300 euros
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Una vez consumada la muerte, el procesado actuó con un claro «ánimo de ilícito enriquecimiento». El texto judicial sostiene que «registró la ropa de su víctima y se apoderó de 1.300 euros en metálico que llevaba» antes de abandonar el edificio y huir en un taxi «hacia la zona de La Campurra, en Pola de Laviana». El acusado fue detenido al día siguiente en El Entrego y, durante su paso por el juzgado de guardia, se acogió a su derecho a no declarar, respondiendo únicamente a las preguntas de su propia abogada.
[–>[–>[–>[–>[–>[–>En cuanto a las calificaciones penales, el Ministerio Fiscal solicita una condena de quince años de prisión por un delito de homicidio doloso, además de «dieciocho meses de prisión» por el hurto del dinero. Por su parte, la acusación particular, que representa a la viuda de I.F.F., eleva la gravedad de los hechos a un delito de «asesinato» al apreciar la circunstancia agravante de «alevosía», manteniendo la misma petición de pena de cárcel y solicitando una indemnización de 100.000 euros.
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La defensa, en cambio, trata de rebajar la responsabilidad alegando que se trató de un concurso entre lesiones y homicidio imprudente, solicitando apenas «tres años y seis meses de prisión» al invocar una «eximente incompleta de toxicomanía».
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[–>Con la notificación de este auto, se abre un plazo de quince días para que las partes se personen ante la Audiencia Provincial. El procedimiento se encuentra ahora en la fase de remisión de testimonios y piezas de convicción al órgano que deberá organizar el sorteo de los ciudadanos que compondrán el jurado popular encargado de juzgar el caso
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