CRISIS EN CUBA | Cuba pide otra vez diálogo a EEUU sin la condición de renunciar a su sistema político
El presidente Miguel Díaz-Canel reiteró la disposición de Cuba a entablar negociaciones con Estados Unidos en la medida que esto no suponga discutir el sistema político que rige desde 1959. Si eso no sucede, el Gobierno está dispuesto a atrincherarse en medio del asfixiante «cerco energético» dispuesto por Washington que tiene a la isla a oscuras y en medio de enormes penurias económicas y sociales. «Los revolucionarios no nos rendimos, los revolucionarios somos optimistas», dijo Díaz-Canel a la delegación solidaria que llegó a La Habana con 20 toneladas de suministros. La nave de la Internacional Progresista incluyó Pablo Iglesias, exvicepresidente del Gobierno español y fundador de Podemos; Jeremy Corbyn, antiguo líder del Partido Laborista británico; y Clara López, exministra de Trabajo de Colombia, entre otros. La delegación ovacionó a Díaz-Canel cuando dijo que si país atraviesa «tiempos difíciles» que son también «de definiciones». Aseguró a su vez que «hay un pueblo que prefiere vivir de pie a morir de rodillas».
[–>[–>[–>El anfitrión reconoció las enormes dificultades, pero no hizo comentarios sobre las expresiones de malestar y rechazo en medio de los apagones. Destacó el gesto de la comitiva de venir a la isla. «Sabemos lo que significa venir a Cuba». Y añadió: «lo que estamos discutiendo no es solo la causa de Cuba, sino también la causa de todos los pueblos del mundo».
[–> [–>[–>[–>[–>[–>Horas antes, en otro encuentro con la delegación, Díaz-Canel había acusado a la administración de Donald Trump de ejercer una «presión brutal» sobre gobiernos latinoamericanos con el objetivo de aislar al La Habana y no recibir el petróleo que podría reanimar una economía completamente inmovilizada. Lamentó que algunos países como Ecuador eligieron al cerrar la embajada cubana en Quito «subordinarse vergonzosamente a las órdenes» de la Casa Blanca. La presión norteamericana no solo alcanza a los países de la región. Dos buques petroquímicos que cargan combustible ruso, Sea Horse y Anatoly Kolodkin, modificaron su rumbo después de una advertencia norteamericana de sanciones y decomiso.
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«Puedo confirmar categóricamente que el sistema político de Cuba no es negociable, y por supuesto ni el presidente ni el cargo de ningún funcionario en Cuba están sujetos a negociación con Estados Unidos», dijo en la misma línea que Díaz-Canelel viceministro de Relaciones Exteriores cubano, Carlos Fernández de Cossio, el pasado viernes. La Habana ha finalmente confirmado la existencia de conversaciones bilaterales que tienen lugar fuera de las cámaras y micrófonos mientras el propio Trump insiste en presentarse como futuro «conquistador» de la mayor de las Antillas.
[–>[–>[–>Las expectativas de la administración Trump están lejos de los gestos del Gobierno cubano. El secretario de Estado, Marco Rubio calificó de «insuficiente» la apertura económica presentada días atrás que permite la realización de inversiones y negocios a los cubanos que residen en Estados Unidos.
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La embajada de EEUU quiere importar combustible
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Cuba, en tanto, rechazó un pedido de la embajada de Estados Unidos en La Habana para importar diésel que le permita hacer funcionar sus generadores. Esa petición, sostuvo también el ministerio de Exteriores, es «descarada». A su criterio, es una «desvergüenza la pretensión de la misión diplomática de acceder a un bien como un privilegio que se niega al pueblo cubano». La enorme escasez de combustible ha paralizado buena parte de la actividad en la isla. La recogida de basura se ha interrumpido en varias ciudades. El acceso al agua potable es cada vez más limitado. Con el trasfondo de la desesperación se esparce el mercado negro y crece de manera exponencial el precio del dólar y el euro.
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