Cristiano bromeaba por cómo yo decía su nombre
En albacete, Como en todo el mundo del fútbol, la noticia de la salida de Xabi Alonso tomado por sorpresa. Tanto es así que en la mañana de este lunes 12 de enero, que tardaremos en olvidar, la ciudad manchega se preparaba para la visita de el verdadero madrid este miércoles con un técnico vasco al frente.
No había indicios de lo contrario y por eso lo di por sentado. Juan Carlos Lazo (Sanlúcar de Barrameda, 1996) en esta entrevista con ESPAÑOL. El lateral, ahora en las filas del Albacete, rebosaba ilusión ante la perspectiva de volver al equipo con el que había entrenado y rezaba para que ningún madridista pasara su día en Belmonte. Ni siquiera Xabi. No lo aceptará.
Lazo era un joven jugador madrileño, que llegó a Castilla en 2015. Lo entrenó Zinedine Zidane que estuvo poco tiempo en el filial antes de incorporarse al primer equipo. Lo mismo que ahora Álvaro Arbeloa, diez años después. Lazo se despidió de uno de Valdebebas y ahora recibe el otro para su estreno en Albacete.
P.- José Carlos, este miércoles afrontas uno de los partidos más especiales de la temporada. ¿Qué sensaciones tienes ante el Real Madrid en la Copa del Rey? Debe ser un día diferente para usted por su pasado en el Real Madrid.
R.- Sí, la verdad es que el partido va a ser especial para mí y para varios jugadores, porque al final es el Real Madrid, uno de los mejores equipos del mundo, por así decirlo. Estamos muy contentos y con una motivación extra, más aún, porque se viene un partido importante y tenemos que hacerlo bien para poder pasar.
P.- Usted pasó la temporada 2015/16 en el Real Madrid Castilla, la primera parte a las órdenes de Zinedine Zidane, el mismo año en el que dio el salto al banquillo del primer equipo. ¿Cómo fue tu experiencia en el Real Madrid?
R.- Fue espectacular, no tengo nada de qué quejarme. Fue una experiencia maravillosa. Tuve la oportunidad de jugar con muchos jugadores y con varios entrenadores.
El vestuario del Castilla en 2016, con Juan Carlos Lazo entre los jugadores
P.- El 4 de enero de 2016, fecha que marca hace muy poco años, Zidane comenzaba a dirigir el primer equipo del Real Madrid. ¿Cómo fue “Zizou” como entrenador?
R.- La experiencia fue bastante buena. Fue corto porque al final dio el salto, pero estuvo muy bien. Era un entrenador al que le encantaba tener el balón y todos sabemos quién es Zidane.
Yo era como un niño pequeño, lo miraba y pensaba: ‘Mierda, tengo enfrente a Zidane, el del pegamento en los pies’, porque no podía soltar el balón aunque quisiera.
Era maravilloso verlo cada mañana, verlo entrenar, darte consejos: qué tal este control, qué tal mejorar ese, qué tal ese pase adelantado… Recuerdo perfectamente que me quedaba con él, con su hijo Enzo y a veces también con Odegaard, practicando tiros libres. Me dio consejos sobre cómo pegar, cómo perfilar… Nunca olvidaré esta experiencia.
«Era maravilloso ver a Zidane todos los días. Me quedé con él, con su hijo Enzo y con Odegaard que estaba practicando faltas»
P.- ¿Hay algo que le llamó más la atención en el trabajo de Zidane?
R.- Al final fue un poco de todo. Han pasado muchos años y no recuerdo perfectamente todo lo que se trabajó, pero sé que futbolísticamente fue un espectáculo.
P.- Ha formado equipo con jugadores españoles como Borja Mayoral, Cedrés y varios más. ¿Cómo era el ambiente dentro del Real Madrid? ¿Cuál era la relación entre los jugadores en ese momento?
R.- Me gustó mucho. Tenía muy buenas relaciones con todos. Al final estuviste muchos años allí, en la residencia, con muchos de ellos, y la relación para mí fue espectacular. Aún hoy sigo teniendo contacto con mucha gente.
P- Me estabas hablando de Martin Odegaard. Cuando lo ficharon, por su precio, se habló de privilegios sobre el resto de jugadores, lo que despertó celos… ¿Cuál era realmente la situación con Odegaard y cuál era la relación con él?
R.- Cuando llegó lo primero fue que no hablaba español. No entendía bien el idioma, se comunicaba en inglés y en ese sentido le resultaba un poco más difícil. Pero luego tuve fútbol para dar y dar. Y está en exhibición: mira dónde está ahora, es impresionante.
P.- Ha jugado con muchos futbolistas que ahora son estrellas mundiales. Hablamos de Odegaard, también de Mayoral… Por ejemplo, en la Youth League jugaste con Achraf Hakimi. ¿Qué jugador estaba seguro que estaría en la élite absoluta?
R.- Pudimos ver muy claramente la cuestión de Odegaard y Ashraf. Mayoral también, porque tenía un gol que no sé de dónde le salió, la verdad. Marcos Llorente también se veía venir. Mariano igual, por el poder que tenía… Vimos cosas en muchos jugadores que quizás no vemos en otros clubes.
«Lo que pasó con Odegaard y Achraf fue clarísimo. Mayoral también, no sé de dónde sacó los goles»
P.- Usted dijo que había seguido en contacto…
R.- Sí. Tengo contactos con Aleix Febas, por ejemplo. Hablé con Achraf recientemente, bueno, hace como un año, hablé con él para ver cómo estaba. Ya no es como antes, evidentemente, pero es cierto que les sigo, que estoy atento y me alegro mucho de que les vaya tan bien.
P.- Otro momento que habrás grabado fue la pretemporada de 2015, en la que Benítez, recién llegado, te eligió como uno de los jugadores jóvenes que viajaron por Asia. ¿Qué significa para ti poder trabajar con tantas estrellas? ¿Cuál fue el mayor aprendizaje que te llevaste de ese momento?
R.- Esto es imposible de olvidar. Incluso me lo tatué, así que imagínate. Cuando me dijeron no sabía adónde ir. Pensé: «¿De verdad, de verdad? Dime qué debo llevar, qué cosas debo llevar…». Era como una nube. Me seguían diciendo: “Lazo, es verdad, tenemos que irnos”, y yo todavía no lo creía.
Y cuando estás delante de todas estas estrellas, incluso aprendes a ponerte los cordones…reír-. Imaginar.
P.- ¿Qué te llevabas tatuado?
A.- Me tatué el 13 de julio y un avión.
P.- En tu Instagram tienes una foto de esta gira abrazando a Cristiano. ¿Qué recuerdos tienes de los portugueses?
R.- Para mí es genial. A nivel global y a nivel personal. Hacía muchas bromas sobre mí, muchas veces se metía conmigo por mi forma de pronunciar “Cristiano” con acento andaluz. Lo imitó y dijo: “Crichiano, Crichiano, Crichiano”, como en andaluz, por así decirlo.
José Carlos Lazo, con Cristiano Ronaldo durante la pretemporada 2015 del Real Madrid
Esta foto la tengo en casa, grande, porque tenía que hacerla como fuera. Al fin y al cabo, es mi ídolo en el fútbol y siempre lo he admirado en muchos sentidos. Obviamente también vi a muchos otros jugadores, porque me gusta tomar un poquito de cada uno, pero la referencia era él.
Y fue impresionante. Allí pensé: “Ahora puedo morir en paz”, en sentido figurado.
P.- ¿En los entrenamientos fue como siempre se dijo?
R.- En total. Fue excesivo. Recuerdo que una vez jugué en un equipo pequeño con él y perdimos varios partidos. Casi no me atrevía a mirarle a la cara, porque te mataría con su mirada. No quería perder ni siquiera en el «pasillo», en nada.
«Cuando Vallejo fichó parecía que Cristiano iba a venir a Albacete. Y se integró muy bien, es un niño de diez años»
P.- Ahora comparte equipo con Jesús Vallejo, que estuvo muchos años en el Real Madrid y que conoce bien el vestuario actual. En primer lugar, ¿cómo fue tu adaptación a Albacete después de venir de un grupo con tantas estrellas?
R.- Espectacular. Llegó con la sensación de que Cristiano venía aquí a Albacete y se integró muy bien. Es un chico completamente normal, muy cercano a sus compañeros. Esto me sorprendió mucho. Ya lo conocía en Madrid; No hablé mucho con él, pero lo había visto varias veces y habíamos hablado varias veces. Y la imagen que debes tener de Vallejo es la de un niño de diez años.
P.- ¿Le contó algo del vestuario del Real Madrid? Ahora que nos preguntamos mucho si hay mucho ego, malos sentimientos, etc.
R.- No, no nos dijo nada de eso. Pero me imagino que, si en algún momento quiere hablar, dirá que al fin y al cabo son personas como nosotros, sólo que en una categoría superior y en un club mucho más grande. No creo que haya mala vibra ni nada por el estilo.
José Carlos Lazo, en Albacete
Albacete Balompié
P.- ¿Y algún consejo para el juego?
R.- De momento no nos ha dicho nada. Espero que esto dé… Reír.
P.- ¿Quién preferirías que no tuviera su día en tu contra?
R.- Primero hay que ver la alineación. Creo que estarán llenos. Ojalá no tengan el día, bueno… al final, Kylian, Vinicius… También Rodrygo. Si empiezo a mencionarte, casi preferiría no tener este día. Ni siquiera el portero.
R.- ¿Y qué opina de la situación actual de Madrid? No sé si esto te recuerda precisamente al Madrid que viviste entre 2015 y 2016. Con un entrenador español que pasó por dificultades… ¿lo que vivió Benítez te recuerda a lo que vivió Xabi?
R.- No, no veo nada. Al final cada club y cada entrenador tiene su historia, sus cosas y su modelo de juego. No vamos a decir que Madrid es malo o que Madrid es bueno, porque no es rentable. Tengo que concentrarme en cuál es mi equipo, el Albacete.
Eso lo tienen que gestionar ellos, son sus jugadores. Lo que esperamos es que el miércoles sea el día de nadie, ni de Xabi ni de ningún jugador, para poder superar este sorteo.
P.- Más allá de ser un rival complicado, ¿qué supone para el Albacete disputar este partido?
R.- Para la ciudad, imagínate. Es espectacular. Experimentarás un ambiente fabuloso. Necesitamos estar todos muy apoyados, porque va a ser un partido muy difícil y nos van a poner las cosas muy complicadas. Pero hay que ser conscientes de que es un juego y que puede pasar cualquier cosa.
P.- Está usted convencido de que puede sorprendernos.
Sí, claro. Lo hemos tenido presente desde que salimos del partido contra la Real el pasado domingo. Cuando salimos de allí dijimos: «Chicos, hemos cambiado de mentalidad para poder pasar en paz». Entonces nos centramos en eso.
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