¿Cuál es el barrio de Gijón preferido por las gaviotas para poner sus nidos?
El Llano es, con diferencia, el barrio de Gijón que más les gusta a las gaviotas para ubicar sus nidos. Allí se contabilizaron 121 de las 548 parejas registradas tras su localización durante la campaña de control de gaviotas ejecutada el año pasado, y cuya nueva edición acaba de empezar esta misma semana. Ojo, parejas registradas que no totales porque la estimación es que Gijón es ciudad de residencia habitual de unas 700 parejas de gaviotas. Cifra que sale de sumar las contabilizadas durante la retirada de huevos de los nidos y las localizadas en jornadas de observación desde puntos altos distribuidos por toda la ciudad. Y cifra que permanece estable desde el año 2023, lo que supone una reducción considerable sobre las 952 parejas consideradas en 2020.
[–>[–>[–>El Llano encabeza un trío de espacios donde la densidad de ocupación de gaviotas se considera alta. La plata se la lleva la zona Centro con 98 parejas y Pumarín con 73. El estudio, que divide la ciudad en 16 zonas, da la calificación de zonas de densidad de ocupación media a los barrios deLa Calzada , Ceares, Laviada, Cimavilla, La Arena, El Coto y El Natahoyo-Moreda, donde la presencia de estas aves va de las 21 a las 41 parejas, y en el rango de ocupación baja están El Polígono, el área de El Bibio-Las Mestas, Montevil, Viesques, Nuevo Gijón y Contrueces, todas por debajo de las 15 parejas registradas. De hecho, Contrueces cierra el ranking con 1 sola pareja.
[–> [–>[–>[–>[–>[–>El motivo de elección del lugar de residencia de las gaviotas es sencillo: la facilidad de acceso a la comida. En barrios con más densidad de población y con, por ejemplo, más parques o espacios abiertos se limitan sus complicaciones para encontrar comida. Por eso, el interés de la concejalía de Medio Ambiente en concienciar a la población de que no tiene que dar de comer a gaviotas y palomas. Y, también, de que deben ser especialmente cuidadosos con la comida que puedan tener en las manos en un espacio abierto o con los pinchos que les pongan con la consumición en una terraza hostelera.
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La continuidad en las campañas de control de la población de gaviotas también se deja sentir en la reducción de las reclamaciones de los vecinos recibidas en Medio Ambiente por la presencia de nidos en sus edificios, y que tanto en 2024 como en 225 rondaron las 390 cuando en 2023 habían sido 554. Del total de los avisos recibidos el año pasado se atendieron unos 300, la mayoría en la misma semana de su recepción. La imposibilidad de acceder a la cubierta para retirar el nido o que la persona que dio el aviso no estaba en el inmueble a la hora concertada son algunas de las razones de que no se diera respuesta al resto. Al margen de esta cifra están los avisos para retirar alguna gaviota, ya fuera adulta o polluelo, de patios de luces o que heridas en la calle.
[–>[–>[–>La labor disuasoria de las aves rapaces
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A partir de las reclamaciones de los vecinos y de las localizaciones de nidos detectadas por la empresa responsable del contrato, la campaña de 2025 se cerró con la realización de 671 visitas, tanto para la retirada de los huevos como para el control de posibles puestas de reposición. Para optimizar el trabajo cada una de esas visitas incluye una revisión, por lo menos ocular, de los tejados colindantes para detectar otros nidos.
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¿El resultado final de la campaña de 2025? Hay cuatro cifras claves: 548 parejas localizadas, 418 parejas intervenidas , 650 nidos retirados y 1.169 huevos retirados. Unas 600 actuaciones y un millar de huevos a retirar es la estimación de partida de la nueva campaña que empezaba esta semana y que se va a prolongar hasta agosto en lo que tienen que ver con los nidos. A partir de agosto se abrirá una segunda fase donde el vuelo de aves rapaces buscará alejar a las gaviotas de las zonas más conflictivas por las molestias que generan a la ciudadanía.
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