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Cuando era niño iba a la carnicería con 30 céntimos y te daban un filete tan grande que lo compartía con mi madre

Cuando era niño iba a la carnicería con 30 céntimos y te daban un filete tan grande que lo compartía con mi madre
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  • Publishedjunio 17, 2026



Para entender la historia del cine español es obligado detenerse en la figura de José Luis López Vázquez (1922-2009). Con una fisonomía de hombre comúnuna voz inconfundible y una capacidad interpretativa camaleónica, se convirtió en el mejor representante del séptimo arte nacional de Siglo XX.

Capaz de realizar una transición magistral entre comedia más desgarrado y el drama más inquietante, dejó una huella indeleble en más de 200 películas.

La intérprete madrileña saltó a la fama al final del años 50 y principios de 60 gracias a sus colaboraciones con profesores como Luis García Berlanga y Marco Ferreri en obras maestras eternas como el piso (1959) y el cochecito (1960).

Su consagración popular llegó con títulos como Robo a las tres (1962) o el inolvidable la gran familia (1962).

José Luis López Vázquez, en 2001.

GTRES

Un «fiel funcionario de la vida»

Además de su innegable apariencia cómica, demostró su inmensa valor dramático en joyería como frappé de menta (1967), de Carlos Sauray, lo más importante, en el mediometraje televisivo la cabaña (1972) Antonio Mercerocoescrito por él mismo junto con José Luis Garci (82). Una alegoría asfixiante que dio la vuelta al mundo y le valió un premio Emmy (la cinta se lo llevó, en 1973en la mejor categoría película de televisión).

En lo personal, López Vázquez fue un hombre de carácter extremadamente reservadolejos de la estridencia de los focos.

Su muerte en Madrid en noviembre de 2009, en 87 años Tras una larga enfermedad, dejó un vacío irreemplazable, despidiendo al que muchos críticos consideran, simple y llanamente, el mejor actor de la historia del cine español.

En 1981En la cima de su madurez profesional, López Vázquez se sentó frente al periodista Joaquín Soler Serrano. en el prestigioso programa Minuciosamente, de TVE.

El resultado fue un entrevista historica donde el actor ofreció reflexiones muy profundas sobre su personalidad, su trabajo y sus vivencias.

Lejos de la soberbia intelectual de otros colegas, López Vázquez definió su método interpretativo desde la modestia y el yo respeto: «Mi profesión es escuchar, «Adquiero conocimiento de la observación, de la escucha, pero nunca de la dialéctica.»

Aseguró que, más que exponer su verbo, se alimentó del entorno para construir su personajes.

Cuando se le preguntó cuántos hombres vivían dentro de él debido a la inmensa cantidad de roles desempeñados.esquivó los elogios: «Creo que son lo que el público me atribuye porque en realidad no me he propuesto hacer ninguno… es un producto del público que ejerce magia en la interpretación.»

'José Luis López Vázquez. ¡Qué tontería!'

‘José Luis López Vázquez. ¡Qué tontería!’

Un «introvertido», «melancólico» e hijo único

Luego confesó que su reticencia a conceder entrevistas era puramente instintiva: «Es posible que un hombre tímidoI Me he educado en un ambiente muy modesto, muy resignado.«, subrayó.

Y argumentó que su gravedad Lo evidente era sólo «un acento de reserva o defensa». Asimismo, se definió como un «fiel servidor de la vida«, atribuyendo su longevidad en la industria a la perseverancia: «Me baso en una aplicación, y si todavía se aplica, se aplica».

El actor se describió a sí mismo en su infancia como un niño «muy introvertido, muy melancólico, sensible, muy cerrado en mi interiorTambién hijo único, lo cual es tremendo».

'La Cabaña'

«Para mí la crisis es una vía de escape»

A pesar de la separación de sus padres No supuso un trauma infantil, de adulto confesó un cierto costo emocional: «Ahora sí que lo resiento y tal vez extraño el hecho de que creo que debería haber sido mucho mejor de lo que soy si hubiera tenido un ambiente familiar adecuado».

Sorprendentemente, la llegada del Guerra civil, que vivia con apenas 14 años, Fue un refugio inesperado para él: «Para mí la crisis es un escapees una evasión porque… me encuentro con una aventura terrible, siniestra, extremadamente peligrosa.»

«Pero ¿qué No vivo esa tragedia en mis carnes tampoco me perjudica de ninguna manera porque, al contrario, lo que hace es desarrollar en mí una serie de posibilidades», añadió.

Fue precisamente en ese convulso período donde comenzó a interesarse por artedestinando lo poco que ganaba a comprar literatura y libros de teatro

José Luis López Vázquez y Antonio Mercero en una imagen del archivo del rodaje de 'La Cabina'.


José Luis López Vázquez y Antonio Mercero en una imagen del archivo del rodaje de ‘La Cabina’.

El valor del dinero

Durante la charla, López Vázquez recordó con precisión quirúrgica el valor del dinero en sus primeros años de carrera. juventudcuando compagina sus intereses artísticos con su primer trabajo en un laboratorio farmacéutico.

Cuando Soler Serrano le preguntó si la cuenta se pagaba en céntimos, el actor asintió confirmando la precariedad de la época: «Sí, sí, pero eso fue cobrando salariofue eso, no, muy poco.»

Ese magro salario tenía un valor inmenso en un España de posguerra sedientos de cultura y supervivencia. El intérprete detalló exactamente cómo administraba sus ingresos: «Gano poco dinero y no tengo que gastarlo. Entonces compro libros… Puedo comprar libros de teatro y esta vez puedo estudiar y sentir y leer novelas y literatura y teatro y ver películas».

Para ilustrar gráficamente la economía de aquellos años, López Vázquez recordó que «Iba al carnicero a comprar un filete de 30 centavos. y te daban un buen filete, una buena carne, que partíamos. «Era tan grande que (mi madre y yo) lo dividimos para los dos».

Esa misma cantidad, 30 centavosfue también el precio de sus pocos momentos de ocio juvenil, lo cual evocó con una sonrisa: “Esa bicicleta que alquilé y que me costó 30 céntimos”.

José Luis López Vázquez, en 'A Fondo', en RTVE.


José Luis López Vázquez, en ‘A fondo’, en RTVE.

RTVE

Expulsado por «burrólogo»

No todos los juventud del actor estuvo marcada por la melancolía. López Vázquez demostró que su característica sentido del humorel sarcasmo y la ironía ya estaban muy despiertos desde su adolescencia al recordar una hilarante anécdota ocurrida en el biblioteca municipal de su distrito.

El actor contó que frecuentaba mucho el lugar con unos amigos y que un día, aburridos, decidieron gastar una broma al rellenar los datos de inscripción del centro: «Poníamos el formulario, ponía nombre, profesión y le ponemos ‘burrólogo‘».

La idea de llamarse a uno mismo con ese término no sentó bien al estricto autoridades de la época.

«Nos echaron inmediatamente. Me llamó el director, nos separó, nos dio un sermón muy grande del que nos fuimos sin sentido del humor», explicó con gracia.

El castigo no se hizo esperar: «Nos baneó durante una semana. Nos quitó la licencia para que no pudiéramos… los burólogos estaban prohibidos durante la semana».

El director de cine George Cukor, con Tony Curtis y Audrey Hepburn, durante el rodaje de 'My Fair Lady'.


El director de cine George Cukor, con Tony Curtis y Audrey Hepburn, durante el rodaje de ‘My Fair Lady’.

GTRES

El rechazo del sueño americano

Uno de los pasajes más fascinantes de la entrevista fue el análisis de su relación con el legendario director de Hollywood. George Cukor (Mi Bella Dama, Historias de Filadelfia), que quedó cautivado por el talento del madrileño tras rodar la película juntos en España viajes con mi tia (1972).

Soler Serrano reveló en el programa que el propio Cukor le había confesado en hollywood que López Vázquez era uno de los actores más extraordinarios que jamás había conocido.

El director lamentó profundamente no haber querido aprender inglés para dar el salto a EE.UUdonde, según expresó, Habría sido «el número uno del mundo».

Cukor estaba convencido de que, si hubiera dado el salto a la Meca del Cine, López Vázquez se habría convertido en una gran estrella: «Hemos perdido a un gran actor global».

Lo sorprendente de ese rodaje es que se comunicaron más allá del lenguaje. Cukor no hablaba español y López Vázquez no hablaba ingléspero el cineasta aseguró que el actor captó a la perfección lo que quería y lo ejecutó incluso mejor de lo que él mismo había imaginado.

Por esta asombrosa capacidad de expresión gestual, Cukor llegó a definirlo como un «poeta» que no necesitaba escribir ni un solo verso.

'El pisito'

Invitado de honor en un Rolls-Royce

Él yo respeto Fue mutuo. López Vázquez reconoció mantener un «memoria muy alta«Por la amabilidad del director.

Así, recordó un detalle profesional que nunca olvidaría: «Es la primera vez que un director sube al camerino después de hacer una escena para decirme ‘Estoy muy satisfecho contigo, muchas gracias.‘», un gesto inusual en el cine español de la época.

Años más tarde, cuando el actor viajó a Los ÁngelesCukor lo trató como a un verdadero rey. El intérprete recordó con asombro la vitalidad del director, que acudió personalmente a esperarle al aeropuerto a bordo de su Rolls Royce ofrecerle una semana que describió como «increíble e inusual«.

José Luis López Vázquez, en 'Mi querida señora'.


José Luis López Vázquez, en ‘Mi querida señorita’.

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«Manchego fuerte»

Pese a los cantos de sirena de Hollywood y la insistencia de Cukor en estudiar el idioma, López Vázquez se mantuvo firme en su negativa a emigrar, respondiendo con su habitual reticencia e ironía: «Será en otra reencarnación si la hay porque Soy manchego acérrimo, no hay manera. tengo atonía total del lenguaje«.

El actor también se justificó su negativa a dirigir o aceptar papeles puramente trágicos («No, no, no, sufres mucho… acabarías sufriendo un infarto de miocardio»).

Y sentenció su filosofía de vida y su renuncia al estrellato mundial con una metáfora tan humilde como poética: «Soy como el árbol: donde crece, allí se realiza.«. España, afortunadamente para nuestra cultura, fue la tierra donde aquel árbol dio sus mejores frutos.



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