Cuarenta años de Tertulia Feminista Les Comadres
Ayer hizo 40 años que la Tertulia Feminista Les Comadres celebró su primera fiesta por este día. En los años 80, Asturias intentaba recuperar el Antroxu y el movimiento asociativo estaba todavía en auge, acomodándose a los cambios que se habían ido asentando en la conciencia colectiva desde los años de lucha antifranquista y la llamada Transición. Algunas luchas iban a menos, algunas eran deglutidas por el nuevo orden de cosas conservando su nombre. Pero la lucha de las mujeres empujaba y crecía.
[–>[–>[–>Su relevancia la evidenciaba el trato dado a las feministas. El tratamiento del feminismo era, por lo general, insultante, burlón o desdeñoso. Quizás se nos olvidan las palabras de los más reconocidos escritores y tertulianos de los años 80; probemos trayendo a la memoria la película Mujeres al borde de un ataque de nervios y el papel reservado para la «abogada feminista» siete años después de regularse el divorcio en España. A nadie se le escapa ya que a los abogados de Atocha -laboralistas- no les darán jamás, por suerte, tan sentido homenaje por los servicios prestados a la sociedad.
[–> [–>[–>La Tertulia Feminista Les Comadres no solo ha sabido festejar y honrar a las mujeres, ha hecho lo que le da su nombre: tertulia. La tertulia no es otra cosa que una reunión que tiene por objeto la conversación. La cuestión es que la sociedad ha mantenido a las mujeres en la esfera de lo doméstico y nuestra palabra ha sido despreciada: pero únicamente a través de la palabra podemos nombrar nuestra realidad, que es también humana.
[–>[–>[–>
Entre los muchos bienes de los que las mujeres han sido privadas aparecen la credibilidad y el conocimiento: la tertulia permite el reconocimiento de las mujeres como sujetos de conocimiento y dota de relevancia su realidad vivida, al nombrarla. Antes del Mee Too, el movimiento feminista habló del hostigamiento, del acoso, del abuso y de la agresión sexual. Las personas necesitamos nombrar para entender.
[–>[–>[–>A propósito de este 40 aniversario, durante una entrevista, una comadre explicaba algunos de los primeros temas que fueron objeto de debate en la tertulia. Un joven periodista no supo ocultar que le estaban pareciendo poca cosa. No pretendo avergonzarlo: evidencia el éxito de la Tertulia y de tantos colectivos feministas que llevaron a la esfera pública cuestiones que atravesaban las vidas de las mujeres dándoles la importancia que merecen. Porque esos temas que afectaban a las mujeres y que no se abordaban en la esfera pública, degradándolos a cuestiones sin importancia, son cuestiones políticas. Porque la vida de las mujeres importa.
[–>[–>[–>
Por eso, sobre otros, debe la Tertulia seguir insistiendo. Al fin y al cabo, los objetivos del feminismo siguen siendo los mismos: igualdad. Por encima de la diversidad, la diferencia, la particularidad y el yo, por encima de las identidades, está la igualdad, la casa común de los seres humanos, que somos iguales y diferentes. La igualdad de mujeres y hombres sigue siendo un horizonte hacia el que caminamos.
[–>[–>
[–>Esto nos permite augurar que a la Tertulia Feminista Les Comadres le queda mucha tertulia por hacer, mucho Jueves de Comadres que festejar y muchas feministas a las que honrar.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí