Cuatro inmigrantes muertos en un cayuco que se quedó sin comida cerca de Canarias
Los servicios de salvamento marítimo llevaron a cabo este domingo una de las operaciones más difíciles de las últimas semanas tras localizar, a unos 30 kilómetros al sur de El Hierroun barco a la deriva con más de cien personas a bordo. Dentro de esta barcaza, que Llevaba varios días en el océano Atlántico sin comida ni aguaCuatro personas fueron encontradas muertas y varios ocupantes en estado de extrema debilidad.
La llegada de los cayucos a las costas canarias sigue marcando un otoño especialmente complicado en la ruta atlántica. En esta ocasión, el hallazgo se produjo después de que la piragua fuera avistada durante la noche cerca del muelle de La Restinga, en El Hierro. Tras la advertencia, los equipos de rescate se movilizaron para ayudar a los supervivientes y recuperar los cuerpos de los fallecidos.
Los inmigrantes fueron trasladados a la tierra, donde rrecibió atención médica y apoyo psicológico. Las condiciones del mar y el prolongado tiempo que la embarcación estuvo navegando sin provisiones empeoraron el estado de varios ocupantes, algunos de los cuales presentaban graves síntomas de deshidratación y desnutrición.
“El aspecto más duro de la emergencia migratoria”
Esta tragedia vivida en el mar provocó una reacción inmediata por parte del gobierno de Canarias. El Presidente de Canarias, Fernando ClavijoExpresó en redes sociales que esta nueva pérdida de vidas humanas muestra una vez más “el lado más duro de la emergencia migratoria” que vive el archipiélago. En un mensaje publicado en
«El drama humanitario continúa en la frontera sur y sigue a la espera de la coordinación de la Unión Europea y España para una gestión integral de la migración», afirmó el presidente regional. Según Clavijo, noticias como la de este domingo demuestran que la situación requiere una implicación más decidida y una estrategia sostenible que no sea sólo responsabilidad de los territorios fronterizos.
Un llamado a una mayor coordinación
El Vicepresidente del Gobierno de Canarias, Manuel DomínguezSe expresó en el mismo sentido. Además, sus palabras llegan en un momento en el que el archipiélago vuelve a registrar picos de llegadas, especialmente procedentes de las costas de África Occidental.
“Este domingo, nuestra tierra se enfrenta, una vez más, al drama humanitario que supone la ruta migratoria entre África y Canarias”, escribió Domínguez. El vicepresidente destacó que la muerte de varias personas en una canoa camino a las islas demuestra la urgencia de fortalecer los mecanismos de prevención, socorro y acogida. «Estas noticias demuestran que todavía estamos muy lejos de una respuesta suficiente», concluyó.
La ruta del Atlántico, una de las más mortíferas
La ruta migratoria entre África y Canarias sigue siendo una de las más peligrosas del mundo debido a las largas distancias en alta mar, la falta de medios de navegación adecuados y la acción de las mafias que organizan las salidas. Cada año, miles de personas suben a cayucos y embarcaciones que parten principalmente desde Senegal, Mauritania o regiones del Sáhara Occidental, expuestas a la deshidratación, las tormentas y el riesgo de naufragio.
Aunque España y la Unión Europea han reforzado en los últimos meses su cooperación con los países de origen y tránsito, lo ocurrido este domingo demuestra que los esfuerzos aún no han logrado frenar las salidas ni garantizar la protección de quienes emprenden el viaje.
Mientras continúan los trabajos para identificar a los fallecidos y atender a los supervivientes, la isla de El Hierro vuelve a ser el escenario de una tragedia que se repite con demasiada frecuencia.
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