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De pequeño salí muy deformado, era como un monstruo

De pequeño salí muy deformado, era como un monstruo
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  • Publishedabril 5, 2026



Mario Casas Hoy es uno de los actores más reconocidos de su generación, pero su historia comienza lejos de los focos, en un infancia marcado por el sencillezel familia y uno relación casi íntima con el cine.

Nacido en A Coruñase movió con apenas cuatro años en barcelona con su familia, y posteriormente, con 18 años, dio el salto a Madrid en una decisión que cambiaría su vida. Este viaje entre ciudades ha construido en él una identidad abierta, sin acento definidoel resultado de esa mezcla de lugares.

Su padres eran muy jóvenes cuando lo tuvieron—su madreHeidi, tenía 17 años y su padreRamón, 19—y poco después llegó su hermana. Creció en un ambiente humildemuy unido, donde la familia se convirtió en su refugio.

«Vengo de una familia muy humilde, Crecí en un barrio muy. Aunque has logrado muchas metas, No olvido quien soy«, reconoció en una entrevista en Esquire.

A pesar de definir su infancia como «maravilloso», también estuvo marcado por ciertas inseguridades. Durante años lo pasó mal porque le daban “muchos problemas” para su físico: Era de baja estatura y su desarrollo era tardío.

Mario Casas cuando era niño

«Hasta los 15 años tuve cuerpo de niño», reveló en el programa En el tuyo o en el mio de RTVE. Aun así, su carácter sociable siempre estuvo presente: asegura que Era un «coqueto» desde pequeño y tuvo su primera»novia« con sólo cuatro años.

Su energía era inagotable, aunque dispersa, lo intentó todo: fútbol, ​​baile, canto o ping-pong. Esa inquietud también lo llevó a dar sus primeros pasos frente a la cámara como chico publicitarioparticipar en campañas de marca como Cola Cao, Telepizza o Scalextric.

«Llegué a casa y el plan para el sábado por la noche era alquilar una película»

Pero si hay un elemento que define su infancia es cine. «Pertenezco a una generación que ha idealizado el cine. Mi infancia fue cine, videoclubs.. Llegabas a casa y el plan para el sábado por la noche era alquilar una película», recordó en una entrevista para El País.

Esa pasión iba más allá de lo habitual: «Tenía 13 o 14 años, «Mientras mis compañeros jugaban al fútbol, ​​yo tomé el autobús del centro comercial para ir solo al cine»..

Mario Casas

entre sus referentesespecialmente destacados Steven Spielberg: «Recuerdo Spielberg, de parque jurásicouna de esas películas bestiales, entretenidas, un cine muy comercial pero que también llevamos dentro.»

Incluso su nacimiento forma parte de su historia más personal, contada con una mezcla de humor y crudeza. «Mi madre siempre dice que estaban mirando Cresta de halcón cuando estaba a punto de dar a luz… «Me tuvieron que sacar con unas pinzas y salí muy deforme».informó en el podcast Living Posture.

«era como un monstruo. parecía ranurael de «Los Goonies». Una situación que, según él mismo contó entre risas, hizo que durante un tiempo apenas lo sacaran de casa: «Creo que no me sacaron durante meses».

Mario Casas y su padre

Mario Casas y su padre

TVE

De ese niño marcado por timidezel complejo y uno imaginación impulsado por el cine, años después surgiría el actor que conquistó al gran público con Tres metros sobre el cielo.

Con el tiempo, ha conseguido romper con esa imagen para construir una carrera más fuertecon títulos como El fotógrafo de Mauthausen cualquiera no mataráspor lo que ganó Goya.

Ahora, abre una nueva etapa con Zeta, un thriller de espías que se estrena en Prime Video, confirmando una constante evolución.



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