Descubren qué alteraciones presentan los niños con Covid persistente en su sistema inmunitario
La mayoría de los niños superan el Covid-19 sin consecuencias graves. Sin embargo, más del 10% desarrolla síntomas persistentes que pueden durar meses y afectar significativamente su calidad de vida. A esto se le llama Covid persistente. Los mecanismos … Las causas biológicas de esta patología han sido hasta ahora poco estudiadas en la población pediátrica.
En este contexto, un equipo de IrsiCaixa –un centro impulsado conjuntamente por la Fundación La Caixa y el Departamento de Salud de la Generalitat de Cataluña– ha descrito por primera vez en profundidad las alteraciones inmunitarias asociadas al Covid pediátrico persistente. El estudio, publicado en la revista científica ‘Resumen de la JCI’, revela una desregulación de la primera línea de defensa contra el virus y una capacidad reducida para generar anticuerpos eficaces contra el SARS-CoV-2. Además, entre los diferentes marcadores analizados mediante herramientas informáticas, el equipo demostró que la molécula CCR6 se expresa claramente de forma diferente entre niños con y sin la enfermedad, lo que la posiciona como un posible marcador biológico de la enfermedad.
«Estos resultados proporcionan marcadores para identificar qué niños tienen Covid persistente. Además, conocer las alteraciones inmunes asociadas permite empezar a pensar en estrategias para revertirlas y, potencialmente, tratar esta enfermedad», afirma. Sara Morón López, Investigador asociado a IrsiCaixa y líder del proyecto, financiado por el legado del Instituto Alemán de Investigación Trias i Pujol (IGTP), el Ayuntamiento de Barcelona y el proyecto europeo Undine.
La investigación se llevó a cabo como parte de la cohorte pediaCovid del Hospital Alemán Trias i Pujol de Badalona (Barcelona), que puso en marcha desde 2021 la primera unidad funcional pediátrica de Covid persistente de Cataluña, e incluyó a 99 menores con Covid persistente y 18 que no lo padecían. Todos fueron evaluados tres meses después de la infección aguda por SARS-CoV-2. «Realizamos un estudio en profundidad de su sistema inmunológico. A partir de muestras de sangre analizamos decenas de poblaciones celulares y moléculas implicadas en la respuesta inmune de cada paciente», explica Jon Izquierdo-Pujol, investigador predoctoral de IrsiCaixa y primer autor del artículo.
Los resultados muestran que los niños con Covid persistente tienen un deterioro de la inmunidad innata, la primera línea de defensa contra el virus y la que coordina y activa el resto de respuestas. «Esta primera respuesta actúa como un sistema de alarma: moviliza las células B inmunes al lugar de la infección e inicia la estrategia defensiva. En estos niños, pensamos que esta activación no se está produciendo de forma adecuada», afirma. Morón López.
Según el equipo investigador, esta desregulación podría afectar a la respuesta adaptativa, la más específica contra SARS-CoV-2. “De hecho, uno de los resultados más relevantes -y que describimos por primera vez en población pediátrica con Covid persistente- es que estos jóvenes presentan niveles más bajos de anticuerpos con capacidad neutralizante, es decir capaces de bloquear eficazmente el virus, una de las funciones clave de la respuesta adaptativa”, explica Izquierdo-Pujol.
Los niños afectados tienen una menor expresión de la molécula CCR6, esencial para dirigir las células inmunes al sitio de la infección.
Utilizando modelos informáticos que integran todos los parámetros inmunológicos analizados, el equipo identificó la molécula CCR6 como el factor con mayor capacidad para diferenciar los dos grupos. Los niños con Covid persistente mostraron una menor expresión de esta molécula, esencial para dirigir las células inmunitarias al lugar de la infección y coordinar una respuesta adecuada. En el modelo predictivo desarrollado por el equipo de investigación, CCR6 pudo identificar casos con un 79% de precisión. Este resultado sitúa al CCR6 como posible biomarcador objetivo para facilitar el diagnóstico de una patología que actualmente se basa principalmente en criterios clínicos y en la persistencia de los síntomas.
Se estima que Long Covid afectará a millones de personas en todo el mundo. Sin embargo, no es la única infección capaz de desencadenar el síndrome posviral. “Entender qué hay detrás de los síntomas persistentes tras la infección no sólo nos permite reconocer y validar la enfermedad en los niños, sino que también abre la puerta a explorar si estas alteraciones son compartidas con otros síndromes posvirales”, concluye. Javier Martínez – PicadoInvestigador ICREA en IrsiCaixa.
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