detenida en el barrio una banda itinerante que huía de Gijón
Apenas dos semanas después de que un agente del recién extrenado servicio de proximidad de La Corredoria salvase la vida de una vecina atragantada, la Policía de Barrio ha vuelto a demostrar su papel clave en la seguridad ciudadana. Esta vez, no fue una emergencia sanitaria, sino la detención de los presuntos autores de un violento robo cometido horas antes en Gijón.
[–>[–>[–>Un asalto a plena luz del día en Gijón
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El suceso tuvo lugar sobre las once de la mañana en la calle Uría de Gijón, muy cerca de la plazuela de San Miguel. Tres encapuchados accedieron a una tienda de telefonía armados con al menos un cuchillo. Su objetivo era claro: los dispositivos de alta gama. En apenas unos minutos sustrajeron seis teléfonos valorados en más de 7.000 euros. Según relataron las trabajadoras, actuaron con determinación y conocimiento del establecimiento. “Sabían a lo que venían”, explicaron. No hubo amenazas verbales directas, pero la intimidación fue evidente. El miedo, también. Tras el golpe, huyeron rápidamente en un vehículo con matrícula británica.
[–> [–>[–>El control rutinario que lo cambió todo
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Horas después, ya en Oviedo, una patrulla de la Policía Local dentro del dispositivo de Policía de Barrio realizaba un control en La Corredoria. Fue entonces cuando los agentes reconocieron la matrícula del vehículo descrito tras el robo.
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La identificación permitió detener a los tres adultos y a un menor que viajaban en el coche. Posteriormente se dio aviso a la Policía Nacional, encargada de continuar con la investigación y la toma de declaraciones.
[–>[–>[–>Según las primeras pesquisas, los implicados —de nacionalidad rumana— habrían llegado desde Inglaterra en ferry, desembarcando en Santander antes de desplazarse a Madrid y posteriormente a Asturias. Se investiga su posible relación con otros hechos similares en España.
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De salvar una vida a frustrar una huida
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La intervención adquiere especial relevancia por el contexto: La Corredoria fue hace apenas unos días escenario de otro episodio que evidenció la utilidad del nuevo modelo policial.
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[–>En ese mismo barrio, una agente del servicio de proximidad salvó la vida de una vecina de 49 años que se atragantó en una cafetería. La rápida aplicación de la maniobra de Heimlich y la activación inmediata de la UVI móvil resultaron determinantes. “Un minuto más y me muero”, relató después la mujer.
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Dos situaciones muy distintas —una emergencia sanitaria y un delito violento— pero un mismo denominador común: la presencia cercana, constante y preventiva de la Policía de Barrio Seguridad de proximidad con resultados tangibles
[–>[–>[–>El nuevo modelo policial nace con un objetivo claro: estar en la calle, patrullar a pie o en vehículo, conocer el entorno y detectar situaciones anómalas antes o después de que se produzcan. En este caso, no se trató de una persecución espectacular, sino de algo más sencillo y, a la vez, más eficaz: un control rutinario, agentes atentos y conocimiento inmediato de la alerta previa. La combinación de coordinación entre cuerpos y presencia territorial permitió cerrar el círculo pocas horas después del asalto.
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En La Corredoria, el estreno del servicio ya dejó una vida salvada. Ahora suma también una detención clave tras un robo violento. Dos intervenciones en pocos días que refuerzan el mensaje que expresaba la vecina rescatada: “Son fundamentales para sentirnos seguros”
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