Detenido un hombre por usar identidades fraudulentas para ofertar falsos alquileres en Centro
– POLICÍA – Archivo
MADRID 20 Abr (EUROPA PRESS)-
Agentes de la Policía Nacional han detenido a un hombre por ofrecer alquileres falsos por internet con identidades fraudulentas y ubicado principalmente en el distrito madrileño de Centro, informó en un comunicado la Jefatura de Policía de Madrid.
Un total de 32 denuncias relacionadas fueron localizadas utilizando el mismo ‘modus operandi’, simulando legalidad alquilando previamente los inmuebles como viviendas turísticas.
En los registros realizados en los domicilios se incautó numeroso material relacionado con los hechos denunciados (listas planas, horarios de citas, documentación), material informático (ordenadores y teléfonos móviles), tarjetas bancarias, tarjetas SIM y material profesional (focos, cámaras 360 y trípodes).
La investigación se inició en octubre del año pasado, a raíz de una denuncia en la que un hombre afirmaba haber sido víctima de una estafa inmobiliaria. Dicho sujeto vivía en el extranjero y vino a estudiar una maestría a la capital, por lo que buscó un departamento para alquilar por internet.
Tras contactar con un anuncio e iniciar una conversación a través de una aplicación de mensajería instantánea con el oferente, un tercero le mostró la vivienda a través de una videollamada.
Para formalizar la reserva realizaron un contrato en el que exigían una fianza de 1.750 euros, más 500 euros en gastos de gestión y una primera mensualidad también de 1.750 euros.
Fue al llegar al domicilio de interés que se dio cuenta de que el alquiler era fraudulento, ya que al llegar a la hora acordada se encontró con varias personas esperando en la puerta del alojamiento para entrar.
El ‘modus operandi’ que utilizó consistió en alquilar diferentes inmuebles como viviendas turísticas. Sin tener permiso para subarrendar, ofrecía alquileres de larga duración a precios de mercado a través de Internet en portales inmobiliarios a terceros.
Sólo brindaba contacto vía Internet, comunicándose siempre a través de aplicaciones de mensajería instantánea, todo como medida de seguridad para evitar su localización. Para evitar el contacto directo con la persona, elegía principalmente a víctimas que vivían en el extranjero, mostrándoles la dirección a través de videollamadas.
Cuando estas personas insistieron y pusieron la condición de visitar el domicilio, alegó dificultades para atenderles personalmente, aunque si era necesario contrataba a terceros a los que llamaba «asistentes» que no se daban cuenta de la ilegalidad de su trabajo.
JUGÓ A CREAR INSEGURIDAD FUTURA SEMBRANDO MIEDO
Luego de establecer contacto, este sujeto solicitó información personal para elaborar contratos, seguros y conocer la solvencia de los inquilinos.
Una vez que tuvo la documentación, posteriormente la utilizó para crear cuentas bancarias, presentarlos como legítimos propietarios o incluso trabajadores de la empresa que gestiona el alquiler de la vivienda ofertada, generando una incertidumbre total tanto en la víctima directa de la estafa como en quienes previamente habían contactado con ella.
El placer de sentirse elegidos y las prisas por la decisión hicieron que las víctimas no tomaran medidas para comprobar la legalidad del procedimiento.
Como resultado de la investigación se localizaron otros 31 hechos relacionados con el mismo modus operandi, modelo de contrato, facturas aportadas y numerosos identificados entre todos los hechos como propietarios de las líneas telefónicas, cuentas bancarias o correos electrónicos utilizados.
El 21 de febrero se realizó un allanamiento y allanamiento simultáneo en dos domicilios utilizados por el presunto autor, y se localizaron diversos efectos implicados en las comisiones delictivas, como listas de departamentos y horarios de citas, tarjetas de crédito, tarjetas SIM, dos computadoras portátiles, dos teléfonos móviles así como material fotográfico profesional con el que realizaron los reportajes que acompañaban las ofertas publicitarias.
A medida que avanzaban las investigaciones se supo que no tenía residencia fija en España, e incluso utilizaba dos identidades diferentes. Al conocerse que había regresado a la capital, se estableció un dispositivo especial de localización y seguimiento que culminó con la detención de este hombre el pasado 20 de febrero como presunto responsable de un delito de estafa, siendo posteriormente puesto a disposición de la autoridad judicial.
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