Detienen al dueño de un pitbull por atacar a otro perro en el sur de Gran Canaria al estar suelto y sin bozal
– POLICÍA LOCAL DE RIVAS – Archivo
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA 23 feb. (EUROPA PRESS) –
El Seprona de la Comandancia de Las Palmas ha detenido al dueño de un perro de raza Pitbull, catalogado como potencialmente peligroso (PPP), por un presunto delito contra los animales tras atacar a otro perro en el sur de Gran Canaria cuando estaba suelto y sin bozal.
Los hechos se produjeron en la calle Ávila de Vecindario (Gran Canaria) cuando el pitbull, que se encontraba suelto y sin el preceptivo bozal, atacó «de repente» a otro perro de menor tamaño, provocando que el animal sufriera graves heridas en la zona inguinal izquierda.
Por este motivo, el animal agredido tuvo que ser trasladado de urgencia por su dueño a un centro veterinario para recibir tratamiento especializado y posteriormente aportar el parte médico a la denuncia, según ha informado la Guardia Civil en una nota de prensa.
Ante ello, la investigación llevada a cabo por el Seprona de Vecindario, basada en el control exhaustivo de la normativa vigente sobre tenencia de animales potencialmente peligrosos (Real Decreto 287/2002), permitió comprobar la situación jurídica del animal agresor.
Así, tras las diligencias realizadas, quedó plenamente identificado el responsable, que se detuvo en la calle Dr. Negrín de Vecindario, al comprobar que carecía de la licencia administrativa necesaria para el manejo de estos animales y que, en el momento del siniestro, no contaba con el preceptivo seguro de responsabilidad civil.
Finalmente, las diligencias incoadas por estos hechos han sido remitidas a la Plaza del Tribunal de Instancia en funciones de Guardia de San Bartolomé de Tirajana, así como a la Fiscalía de Medio Ambiente de Las Palmas.
El Seprona destaca que el incumplimiento de las medidas básicas de seguridad (correa y bozal) en animales con capacidad de morder potencialmente letal «no sólo pone en riesgo la integridad de otros animales, sino que también representa una amenaza directa» para la seguridad pública, especialmente para niños y personas vulnerables en espacios públicos.
Además, la falta de seguro y licencia indica que «refleja una preocupante ausencia» de responsabilidad civil y una «falta de conciencia» sobre los riesgos que implica tener este tipo de perros sin la supervisión técnica y jurídica legalmente exigida.
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