dirigía la emergencia en las comarcas clave hasta las 19h
El último auto de la jueza de la dana será clave en la investigación. No solo porque considera por primera vez que el aviso a la población a través del sistema ES Alert se podría haber mandado casi tres horas antes, como publicó Levante-EMV, sino porque hace un relato de cómo fue la toma de decisiones de los máximos responsables, la entonces consellera de Interior, Salomé Pradas, y el secretario autonómico de Emergencias, Emilio Argüeso, y pone el foco en un detalle que, lejos de ser nimio, puede influir y mucho en la adjudicación de responsabilidades por la alerta tardía.
[–>[–>[–>La magistrada Nuria Ruiz Tobarra deja claro que el ‘número dos’ de Emergencias era el director del plan, y por tanto, el garante en la mayoría de la provincia de Valencia y en especial en comarcas clave como l’Hoya de Bunyol o l’Horta Sud hasta las 19 horas, cuando el agua ya anegaba la ‘zona cero’ de la tragedia. Así, explica que cuando se convocó el Cecopi, a las 17 horas, se hizo «exclusivamente» por la zona de Utiel-Requena, para la que se había activado la situación 2 de la emergencia dos horas antes. El Plan de Inundaciones marca que es a partir de ese nivel cuando asume la dirección la consellera.
[–> [–>[–>Así, el auto recalca que Argüeso fue el director del plan hasta las 15 horas en la zona de Utiel-Requena y que «continuó siéndolo respecto de otras zonas que seguían en situación 0 y 1». Zonas respecto a las que, insiste, «no hubo seguimiento alguno«, como la Hoya de Buñol o l’Horta Sud. No fue hasta las 19 horas de la tarde cuando se elevó a situación 2 la primera de dichas comarcas y, hasta media hora después (19.30 horas), cuando este nivel se extendió a toda la provincia de Valencia. Hasta entonces, el ‘número dos’ de Emergencias habría sido el responsable para estas zonas, donde finalmente se registraron la mayor parte de fallecidos.
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Por una parte, la magistrada apunta la responsabilidad de Argüeso por la mañana en la zona de Utiel-Requena. «Era el director del plan cuando, a las 13 horas, los coches flotaban por la calle de Utiel», señala la jueza, según la cual esta «situación caótica y desesperada en dicha localidad no impidió, a pesar de la urgencia en dicha área» que Argüeso se desplazara, junto a la consellera, a Carlet para vigilar la situación. A las 14 horas, apunta el auto, se encontraba atrapada en Utiel una mujer que acabó falleciendo. Aquella visita a Carlet fue «totalmente ineficaz» para la situación que se vivía en Utiel-Requena, porque además, tampoco sirvió para movilizar más unidades de bomberos aguas abajo de Carlet, donde hubo víctimas por la riada.
[–>[–>[–>En la Ribera Alta estaba activo el nivel 1 de la emergencia desde las 7.45 horas de la mañana pero, dice la jueza, «se desconoce qué medidas de protección de la población se adoptaron». También cuando se activaron las alertas hidrológicas en el río Magro y el barranco del Poyo pasado el mediodía. Ni siquiera Argüeso «asistió a la reunión» de guardia del día anterior. La jefa de servicio ordenó la movilización de bomberos forestales para vigilar los cauces, de lo que fue informado Argüeso, si bien un sargento ordenó la desmovilización sobre las 14.45 horas al haber bajado el nivel del agua.
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Aunque sólo un técnico de Emergencias se enteró de la retirada, la magistrada achaca a Argüeso que no hiciera «ninguna ronda de seguimiento», especialmente para el Poyo y sus barrancos tributarios, l’Horteta y Gallego, que carecen de sensores de la CHJ y, sin embargo, dieron inicio a la riada en l’Horta Sud sobre las 17.30 horas. «Faltó vigilancia personal en cauces», señala al respecto la magistrada, que considera «incomprensible» que «no se hablara del barranco» y que Argüeso no preguntara en el mismo Cecopi ni a los técnicos ni al inspector jefe de Bomberos, José Miguel Basset. «No es creíble», sentencia, para añadir que tampoco se pidió la colaboración de agentes medioambientales aunque estos eran «un medio que podía ser utilizado».
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[–>La magistrada cita a dos peritos que dijeron que bastaba con «conocer los preoecsos metereológicos e hidrológicos» y el «territorio», y a un comandante de la UME, que declaró que en el Cecopi se recibían vídeos del barranco del Poyo, para sostener más adelante que «la alegada ignorancia de la situación» en ese cauce y «del riesgo para las poblaciones de l’Horta Sud no es creible».
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