Diseñan un ‘supercoágulo’ que detiene hemorragias graves en cinco segundos
Cuando una lesión es profunda o un órgano interno se desgarra, los coágulos que nuestro cuerpo despliega se vuelven demasiado lentos o frágiles para contener el flujo sanguíneo. Sin embargo, un equipo internacional de científicos de la Universidad McGill (Canadá) logró «piratear» el … estructura de la sangre para crear lo que llamaron «click coagulación» o coagulación con clic: una técnica que transforma los glóbulos rojos en un gel ultrafuerte capaz de sellar hemorragias críticas casi al instante.
Esta no es la primera vez que intentan hacer algo similar, pero a diferencia de intentos anteriores, que dependía de polímeros externos (derivado de caparazones de crustáceos que también tienden a ser demasiado frágiles), este nuevo enfoque utiliza una reacción química para conectar entre sí las proteínas de la superficie de los glóbulos rojos. El resultado es un “citogel” biocompatible, cuatro veces más adhesivo que un coágulo convencional y trece veces más resistente a la fractura.
Los resultados, publicados esta semana en la revista «Nature», proponen un cambio de paradigma en el uso de componentes sanguíneos. Hasta ahora, los glóbulos rojos se consideraban simples pasajeros en el proceso de coagulación, donde la fibrina fue la protagonista de construcción. Con esta técnica, las células se convierten en el andamio principal. El Dr. Jianyu Li, autor principal del estudio y profesor de ingeniería mecánica en McGill, explica que «cuando se diseñan adecuadamente, los glóbulos rojos pueden desempeñar un papel estructural central, permitiendo el diseño de biomateriales más fuertes y funcionales».
Esta tecnología permite dos posibilidades: utilizar la sangre del paciente (coágulos autólogos) o utilizar donantes compatibles. Según Li, los coágulos que contienen sangre del paciente se pueden preparar en unos 20 minutos, mientras que los del donante Estarían listos antes, en 10 minutos.ya que la extracción no sería necesaria. Dadas las limitaciones de tiempo en un entorno clínico de emergencia, esta flexibilidad convierte a este método en un candidato ideal para el tratamiento de heridas en quirófanos, medicina de combate o unidades de cuidados intensivos.
Regeneración más allá de la impermeabilización
El estudio no se limitó a probar la capacidad de detener el sangrado. En pruebas en modelos animales, particularmente en lesiones hepáticas graves, el «supercoágulo» no sólo superó a los productos hemostáticos utilizados actualmente en los hospitales, sino que también facilitó una mejor curación y regeneración tejido dañado. Análisis posteriores confirmaron que el material no genera toxicidad en órganos importantes ni provoca una reacción inmune adversa, obstáculo común en los implantes biológicos.
Un parche híbrido, mitad natural, mitad diseñado, que resiste limitaciones mecánicas hasta ahora inaccesibles de forma natural
Shuaibing Jiang, quien dirigió esta investigación en McGill y ahora continúa su trabajo en la Facultad de Medicina de Harvard, enfatiza la versatilidad de este avance. En no interfiere con la química normal sangre, el coágulo artificial se integra perfectamente con el proceso natural del cuerpo, incrustándose en la propia red de fibrina del cuerpo. Esto crea un parche híbrido, mitad natural y mitad artificial, que resiste tensiones mecánicas antes inaccesibles a la biología humana.
Esperanza para los trastornos hemorrágicos
Aunque los investigadores advierten que se necesitan más estudios Antes de que esta helada llegue a las ambulancias, ya están sentadas las bases. Las aplicaciones potenciales son inmensas, particularmente para personas con trastornos hemorrágicos, como la hemofilia, donde el cuerpo no puede generar sus propias defensas contra las lesiones. En estos casos, la liberación de un coágulo reforzado externamente podría significar la diferencia entre la supervivencia y un desenlace fatal.
Las aplicaciones potenciales son inmensas, especialmente para personas con trastornos hemorrágicos como la hemofilia.
Para el Dr. Li, el éxito de esta investigación radica en encontrar una manera de fortalecer la respuesta del cuerpo sin alterar su esencia. Según él, los coágulos sanguíneos artificiales tienen un gran potencial para mejorar los resultados en muchas situaciones médicas críticas. El siguiente paso será producción a gran escala de estos geles para que su aplicación sea tan sencilla y rápida como el “clic” químico que los mantiene unidos.
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