Don Orione celebra 75 años de historia
Posada de Llanes volvió este sábado la vista a una parte esencial de su historia. El centro Don Orione celebró sus 75 años con una jornada multitudinaria que reunió a usuarios, familias, vecinos, autoridades y representantes de la congregación llegados desde distintos puntos de España e Italia. La conmemoración arrancó en la iglesia parroquial, continuó en comitiva hasta el colegio y terminó entre bailes regionales y una paella popular, pero el mensaje de fondo fue otro: el de una obra nacida del esfuerzo colectivo y todavía muy viva en la comunidad.
[–>[–>[–>Una iglesia llena
[–>[–>[–>
El acto comenzó en la parroquial de Posada, que se llenó para la eucaristía oficiada por el arzobispo de Oviedo. Entre los asistentes se encontraban representantes de la Guardia Civil y del Ayuntamiento de Llanes, con el alcalde, Enrique Riestra; la concejala de Cultura, Priscila Alonso; y el edil del PP Juan Carlos Armas. También participaron miembros de la familia orionista desplazados para la celebración desde distintos puntos de España e Italia.
[–> [–>[–>El arzobispo recordó durante la eucaristía que el aniversario no es solo mirar al pasado «la primera piedra», sino poner en valor a «la comunidad actual que sigue dando vida al proyecto«. Además, recordó el propósito fundacional del centro: «Ser un lugar de refugio, acogida y apoyo para los más vulnerables a lo largo del tiempo»
[–>[–>[–>
Durante la eucaristía recordaron además a quienes «ya no están», pero dejaron huella en la familia orionista, y agradecieron el respaldo de las familias a lo largo del tiempo.
[–>[–>[–>Del templo al colegio
[–>[–>[–>
Tras la eucaristía, las gaitas de Lledías abrieron la comitiva que recorrió el trayecto desde la iglesia hasta el centro. Ya en el recinto escolar, el arzobispo descubrió la placa conmemorativa del 75 aniversario de la colocación de la primera piedra ante centenares de personas. La escena enlazó pasado y presente en una celebración que quiso reconocer tanto los orígenes del proyecto como su continuidad actual.
[–>[–>[–>
El actual Superior General de la Obra Don Orione, el padre Tarcisio Gregorio Vieira, situó el aniversario en el terreno de la fidelidad al carisma original. Tras la inauguración de la placa, señaló que la celebración supone «la renovación de la adhesión a un sueño, el sueño de Don Orione». Y añadió que «ese sueño crece con entusiasmo, entrega y disponibilidad».
[–>[–>
[–>Parte de la comunidad
[–>[–>[–>
Sus palabras conectaron con la historia de un centro que no se entiende sin la implicación de muchas personas. Lo recordó con claridad Loli del Valle, una de los más de 50 voluntarios que participaron en la organización del evento. «El colegio forma parte de la comunidad», aseguró, antes de subrayar su presencia «en todas las actividades del pueblo». Del Valle fue un paso más allá al remontarse al origen mismo de la institución: «El colegio empezó con el trabajo y el esfuerzo de todos los vecinos«, explicó, en referencia a quienes donaron el terreno y aportaron lo que pudieron para sacar adelante la construcción.
[–>[–>[–>
El esfuerzo de los vecinos
[–>[–>[–>
Ese relato de esfuerzo compartido dejó una de las imágenes más expresivas de la jornada. Loli del Valle recordó que el padre Martín Remis «hipotecó su casa para viajar a México a conseguir que los indianos colaboraran en la construcción del colegio». La anécdota resume bien el espíritu con el que nació la obra: voluntad, compromiso y una red de apoyos que fue mucho más allá de los límites del pueblo.
[–>[–>[–>La celebración de este sábado sirvió precisamente para reivindicar esa memoria colectiva. No solo la de la congregación, sino también la de los vecinos que ayudaron a levantar el centro y de las familias que lo sostuvieron con el paso de los años. El aniversario tuvo, por eso, algo de homenaje coral a una institución que ha acompañado durante décadas a personas vulnerables y que sigue ocupando un lugar central en la vida local.
[–>[–>[–>
Una obra que sigue viva
[–>[–>[–>
Después del descubrimiento de la placa llegaron los bailes regionales del grupo de Lledías y, más tarde, el reparto de paella para todos los asistentes. El ambiente fue festivo, pero sin perder en ningún momento el tono de reconocimiento a una trayectoria compartida. Entre la solemnidad de la eucaristía y la celebración popular, Posada escenificó este sábado su vínculo con el Don Orione.
[–>[–>[–>
Setenta y cinco años después de la primera piedra, el centro sigue siendo para muchos vecinos una referencia social, educativa y humana. La jornada dejó claro que la obra no pertenece solo a la congregación, sino también al pueblo que la acogió, la ayudó a crecer y continúa sintiéndola como propia. Esa fue, en el fondo, la idea más repetida durante la conmemoración: que el legado del Don Orione no se mide solo por su pasado, sino por la capacidad que mantiene para seguir dando acogida, apoyo y sentido de comunidad.
[–>[–>[–>
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí