el barril de Brent ya supera los 100 dólares
Trump bombardea a Jarkla joya del petróleo iraní, cuyo barril de Brent ya supera los 100 dólares. El Comando Central de los Estados Unidos (CENTCOM) destruyó esta mañana el objetivos militares de la isla -base naval, aeropuerto y defensas aéreas- pero preserva las instalaciones petroleras como una advertencia calculada a Teherán.
Irán responde amenazando con reducir a cenizas toda la infraestructura petrolera de la región vinculada a Estados Unidos. El Agencia Internacional de Energía (AIE) libera 400 millones de barriles de emergencia.
El Organización Marítima Internacional (OMI) convoca una sesión extraordinaria para el 18 de marzo. Y el nuevo líder iraní, Mojtaba Jamenei, declara que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado a pesar de no aparecer en público por los rumores de que está gravemente herido.

Cronología de una guerra en escalada
Pocas horas antes del amanecer del viernes 14 de marzo, en una madrugada de quince explosiones que iluminaron el cielo sobre el Golfo Pérsico y dejaron columnas de humo visibles desde la costa iraní, Estados Unidos cruzó la línea que había evitado cruzar durante quince días.
CENTCOM, por orden directa de Donald Trump, bombardeó la isla Jarg: 24 kilómetros cuadrados de aguas profundas a 25 kilómetros de la costa de Bushehr por donde transita el 90% del crudo que Irán exporta al mundo.
Se ha alcanzado la joya de la corona de la economía iraní, en palabras del propio presidente estadounidense en Truth Social. Sus instalaciones militares, destruidas.


Su infraestructura petrolera, de momento, intacta. Y el precio del Brent, que supera los 100 dólares por barril en los mercados asiáticos incluso antes de que Europa abriera sus bolsas de valores.
Trump describió la operación en sus términos habituales como «uno de los bombardeos más poderosos de la historia de Medio Oriente, que habría pulverizado todos los objetivos militares presentes en la isla».
El Pentágono, más comedido, detalló que los objetivos alcanzados fueron la base naval de Goshen, la torre de control del aeropuerto, un hangar de helicópteros y los sistemas de defensa aérea ubicados en la isla desde el inicio del conflicto el 28 de febrero.
Irán, por su parte, contradijo en esencia la versión estadounidense: reconoció daños a infraestructuras militares y aeroportuarias, pero las autoridades de la provincia de Bushehr aseguraron que las instalaciones petroleras quedaron intactas y que las exportaciones de crudo siguen en pleno funcionamiento. Los sistemas defensivos, agregaron, fueron reactivados aproximadamente una hora después de los bombardeos.
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