El BCE mantiene los tipos en el 2% a la espera de la evolución de la inflación
El Banco Central Europeo (BCE) ha decidido mantener intactos los tipos de interés en la zona del euro en el 2% esperando de la evolución definitiva de la inflación que afecta a la economía tras la intervención de Estados Unidos en Irán. … El consejo rector de la institución ha actuado como esperaban los mercados, en una decisión de prudencia sin dejar de vigilar los precios, aplazando cualquier cambio definitivo hasta su próxima reunión, a puertas del verano.
Tras conocer que la tasa de inflación anual en la zona del euro fue del 2,6% en marzo, del 3,2% en abril en España, se podría pensar que el consejo de gobierno del BCE se plantea mover los tipos de interés este jueves, con el objetivo de cumplir su mandato estatutario y evitar escalada de precios. Pero su presidenta, Christine Lagarde, ya había avanzado que sería preferible disponer de más datos para dar ese paso. Y el vicepresidente, Luis de Guindos, aparentemente de la misma opinión, añade que hay que «mantén la cabeza fría». Aunque el BCE teme volver a cometer el mismo error y no reaccionar lo suficientemente rápido a la ola de aumentos de precios, sus autoridades están minimizando la posibilidad de un aumento de las tasas de interés este jueves, argumentando que el momento preciso de la medida es de importancia secundaria.
Tras ese encuentro, la entidad señaló que «la guerra en Oriente Medio ha provocado un fuerte aumento de los precios de la energía, impulsando la inflación y afectando al clima económico». Subraya que las implicaciones para la inflación y la actividad económica a medio plazo dependerán de la intensidad y duración de la perturbación de los precios de la energía y de la magnitud de sus efectos indirectos y de segunda vuelta. «Cuanto más dure la guerra y los precios de la energía se mantengan en niveles elevados, cuanto más fuerte sea el posible impacto en la inflación general y en la economía», advirtió.
En cualquier caso, el Consejo de Gobierno ha asegurado que sigue en buena posición para navegar la incertidumbre actual, ya que la zona euro ha entrado en este periodo de escalada de los precios de la energía con una inflación situada en niveles cercanos al objetivo del 2%y la economía ha mostrado resiliencia en los últimos trimestres.
De esta forma, como los mercados daban por hecho, el BCE ha optado por seguir esperando, tras detener el ciclo de flexibilización de su política monetaria en junio de 2025, a pesar del repunte hasta el 3% de la tasa de inflación en abril y el debilitamiento del ritmo de expansión del economía, un 0,1% más en el primer trimestre, un escenario cada vez más cercano a la estanflación.
La prudencia del ‘Guardián del euro’ se suma a la del resto de grandes bancos centrales, después de que el Banco de Inglaterra también haya decidido hoy no variar su tipo de referencia, fijado en el 3,75%, y ayer la Reserva Federal de Estados Unidos acordara mantener el precio del dinero en un rango objetivo del 3,50% al 3,75%. Por su parte, el Banco de Japón dejó estable el martes su tipo de referencia en «en torno al 0,75%».
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