Economia

El cabreo me duró un año y medio

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  • Publishedjunio 12, 2026




El empresario José Elías ha compartido una reflexión sobre el mundo de la adquisición de empresas que no ha pasado desapercibida en las redes sociales. A través de una publicación en

«Cada vez que compro una empresa la cago. Nunca he cerrado una transacción perfecta«, comienza afirmando Elías en un mensaje que acumula miles de reproducciones. Lejos de proyectar una imagen de éxito continuo, el empresario optó por compartir algunos de los errores que ha cometido durante su carrera.

La adquisición de La Sirena

Entre los ejemplos que menciona está la adquisición de la sirenauna de las operaciones más conocidas de su carrera. Según explica, en esa compra se equivocó en una valoración que ronda los 20 millones de euros. Sin embargo, asegura que hubo otro caso aún más llamativo.

«Holanda fue aún peor.«, dice. El empresario recuerda la compra de una empresa energética por la que pagó 110 millones de euros. Fue más tarde cuando descubrió que la operación ocultaba un error de gran magnitud.

Según explica, durante el proceso de análisis previo a la compra, una consultora dejó fuera de las cuentas una factura de gran relevancia económica. «Una luminaria de la consultora dejó sin contabilizar una factura bastante importante»afirma. Como consecuencia de esa sentencia, José Elías afirma que acabó pagando unos 30 millones de euros más que el valor real de la empresa en ese momento.

El impacto del error no fue menor. «El enfado me duró, sin exagerar, un año y medio», admite en su publicación. Sin embargo, con el paso del tiempo acabó extrayendo una lección que considera fundamental para cualquier empresario.

Un error identificable

«Una vez que hayas comprado la empresa, tienes que cambiar el chip.«, sostiene. Para Elías, permanecer anclado en el precio pagado o en los errores cometidos durante la operación no sirve de nada si posteriormente se mejora el desempeño del negocio.

De hecho, utiliza precisamente el caso de la empresa holandesa para ilustrar su argumento. Pese a haber pagado 30 millones de euros más, asegura que la empresa genera actualmente unos beneficios de 50 millones de euros.

Por ello, el empresario concluye con una reflexión dirigida a emprendedores e inversores. «Dejar de comprar es inevitable. Sólo preocúpese de que a la empresa le irá mucho mejor cuando usted esté allí», dice. Y finaliza con una idea que resume su filosofía empresarial: «Si lo consigues, a largo plazo siempre ganarás«.



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