El cierre de la fábrica de Corteva da otro golpe al complejo de la antigua DuPont
Asturias puede perder uno de los símbolos de su perseguida reindustrialización. La multinacional estadounidense Corteva, que salió del tronco de DuPont y cuenta con casi 400 trabajadores en Asturias, plantea el cierre de su fábrica de fitosanitarios en el complejo industrial del valle de Tamón (Carreño) y un ERE de extinción para sus 73 trabajadores, tal como adelantó ayer LA NUEVA ESPAÑA en su edición digital. No obstante, la compañía mantendrá en Asturias su centro global de servicios, con más de 300 empleados.
[–>[–>[–>Corteva está en un proceso de reestructuración (está abordando la separación de su negocio de protección de cultivos, que mantendrá el nombre de Corteva, del negocio de semillas, que pasará a denominarse Vylor) y en ese contexto prevé cesar la actividad en la fábrica de Tamón, que produce un único principio activo para fungicidas que se destina a la exportación, principalmente con destino a Brasil. En la fábrica asturiana trabajan 73 personas y en la mañana de ayer la empresa comunicó a los representantes de los empleados el inicio de la negociación de un ERE de extinción para el conjunto de la plantilla de la fábrica, un anuncio que ha cogido por sorpresa a los miembros del comité de empresa.
[–> [–>[–>«Corteva ha iniciado un proceso formal de diálogo con los representantes de los trabajadores y las organizaciones sindicales en España en relación con el posible cese de la fabricación del ingrediente activo picoxystrobin en Asturias y, como consecuencia, el posible cierre de nuestra planta de fabricación de productos para la protección de cultivos en Asturias», señalaron fuentes oficiales de la multinacional, que añadieron que «este proceso marca el inicio de un procedimiento de consulta legalmente requerido y estamos comprometidos a participar en el diálogo social necesario de manera responsable, respetuosa y transparente, manteniendo al mismo tiempo un firme compromiso con la seguridad».
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La decisión de cierre de la fábrica está vinculada con la evolución del mercado y la regulación de los productos fitosanitarios. Desde 2017, el uso de picoxystrobin no está autorizado en la Unión Europea para la protección de cultivos por sus riesgos ambientales (perdió su registro), por lo que toda la producción de la fábrica asturiana se destina a la exportación, principalmente a Brasil.
[–>[–>[–>«La planta de Tamón es la única de la compañía que produce picoxystrobin, pero Corteva seguirá suministrando fungicidas con ese principio activo a sus clientes de Brasil, pero apoyándose en productores de genéricos de países como China», señaló Javier Leiras, secretario regional del sector químico de SOMA-FITAG-UGT, que destacó que desde el sindicato reclamarán que la fábrica asturiana se dedique a la producción de genéricos para mantener el empleo. Leiras apuntó que el posible cierre de la fábrica de Corteva en Asturias, además de destruir actividad y empleo directo e indirecto, también puede tener impacto en el resto de industrias asentadas en el valle de Tamón, el complejo industrial nacido en 1990 con la implantación de la multinacional estadounidense DuPont. Y es que la planta de tratamiento de aguas residuales de todo el complejo es operada por Corteva y, con el posible cierre de su fábrica, se abre la incógnita sobre la gestión de ese equipamiento clave.
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Además de la fábrica de Corteva, en el valle de Tamón siguen activas tres factorías industriales también herederas de los negocios de DuPont, multinacional que solo conserva en Asturias su centro global de servicios. Esas tres plantas industriales son las de fibra aramida nomex y la de su principal componente (ICL), ambas operadas desde este año por la multinacional norteamericana Arclin, y la de materiales no tejidos de la multinacional estadounidense Magnera.
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[–>La de Corteva podría ser la segunda fábrica que cierre en el valle de Tamón, ya que en 2004 DuPont cerró la planta de tetrahidrofurano (THF), utilizado para fabricar lycra.
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La mesa para negociar el ERE de extinción en la fábrica de Corteva se abrirá antes del 22 de junio y, a partir de ese momento, se fijará un plazo máximo legal de un mes.
[–>[–>[–>Reacción del Principado
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El viceconsejero de Industria del Gobierno de Asturias, Juan Carlos Campo, ha afirmado que el Ejecutivo autonómico estará «muy vigilante» tras el anuncio de Corteva de un posible cese de actividad en su planta del valle de Tamón y ha apelado a la «responsabilidad» de la empresa para proteger a los trabajadores afectados.
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Campo señaló que se trata de una noticia «que sin duda no es positiva» y ha confiado en que durante el proceso de negociación se logre «minimizar el impacto en el empleo» y garantizar «las mejores condiciones posibles» para las personas afectadas.
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Asimismo, el viceconsejero indicó que el Gobierno autonómico pone a disposición tanto de la compañía como de los representantes de los trabajadores los servicios del Servicio Asturiano de Solución Extrajudicial de Conflictos (Sasec) para facilitar el diálogo entre ambas partes.
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El centro de servicios, que tiene 300 empleos, sigue pero se parte en dos
Además de la fábrica de fitosanitarios, Corteva cuenta en sus instalaciones del valle de Tamón con un centro de excelencia de servicios global con más de 300 profesionales en puestos de finanzas, recursos humanos o compras para el conjunto de la multinacional. Fuentes de la compañía precisaron que ese centro «no forma parte» del proceso de ajuste abierto y que continuará con su actividad.
No obstante, el centro de servicios afrontará un cambio importante. Corteva se ramificará en dos compañías independientes a partir del próximo mes de octubre. Por un lado estará el negocio de protección de cultivos, que mantendrá el nombre de Corteva, y por otro lado el negocio de semillas, incluida la marca Pioneer. Esta segunda rama empresarial pasará a denominarse Vylor, según anunció la multinacional el mes pasado. El centro de servicios de Tamón se dividirá en dos para dar servicio tanto a Corteva como a Vylor. Esto supondrá un reparto del personal entre las dos compañías, que aún está por detallar.
En España, Corteva cuenta con cerca de 500 trabajadores, de los que 400 están en Asturias. La compañía también tiene en el país un centro tecnológico de investigación orientado al cultivo del girasol. Está en La Rinconada (Sevilla), donde también está la sede de la multinacional en España.
Corteva, con presencia actual en 140 países, nació en 2019 como escisión de la multinacional estadounidense DuPont. Se formó con el negocio de tecnología agrícola de DuPont, que diez años antes había adquirido la compañía de semillas Pioneer. Con la escisión de 2019, la planta de fitosanitarios de DuPont en el valle de Tamón pasó a Corteva y esta compañía estableció en el mismo emplazamiento de Carreño un centro europeo de servicios a semejanza del que ya tenía allí DuPont. Una maniobra similar a la que han hecho otras compañías que han salido del tronco de DuPont o han adquirido alguno de sus negocios, como es el caso de Axalta, Arclin o Qnity.
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