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El Congreso de Perú destituye al presidente José Jerí tras sólo cuatro meses en el cargo por incumplir sus funciones

El Congreso de Perú destituye al presidente José Jerí tras sólo cuatro meses en el cargo por incumplir sus funciones
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  • Publishedfebrero 17, 2026



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El Congreso de Perú destituyó al presidente José Jerí después de sólo cuatro meses en el cargo por «mala conducta en sus funciones» y «falta de idoneidad para ejercer el cargo».

Jerí enfrentó hasta siete mociones de censura y sólo contó con el apoyo de su partido y del fujimorismo, siendo la primera moción apoyada por 75 legisladores.

El mandato de Jerí estuvo marcado por investigaciones fiscales, acusaciones de tráfico de influencias y corrupción, y un aumento de la inseguridad ciudadana.

Tras su destitución, el presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi, debía asumir la jefatura de Estado, pero renunció, lo que obligó al Congreso a elegir un nuevo presidente.

El abogado limeño jose jeri Fue congresista por accidente y presidente por accidente. Hoy deja la jefatura del Estado a consecuencia de otro accidente, en forma de moción de censura por «incorrección en el desempeño de sus funciones» e «falta de idoneidad para el ejercicio del cargo».

A diferencia del más común juicio político por «incapacidad moral permanente», que requiere una mayoría calificada de 87 votos en un Congreso de 130 escaños, este remedio constitucional sólo requiere una mayoría simple de 66 sí o menos, siempre que haya menos diputados presentes. Así se logró este martes la destitución del líder del conservador Somos Perú, cuyo mandato no finalizó hasta julio.

El expresidente del Congreso también enfrentó hasta siete mociones de censura en la sesión extraordinaria de este martes. Sobrevivir era una misión imposible. Sólo su propio partido y Fuerza Popular fujimorista defendieron su continuidad. Faltó apoyo.

Por ello, la primera de las siete mociones de censura recibió el apoyo de 75 legisladores. Más que suficiente. «La junta directiva declara la vacancia del presidente de la República», confirmó el congresista Fernando Rospigliosi.

Jerí se convierte en el cuarto presidente destituido por el Legislativo en los últimos diez años. Antes que él, sus predecesores fueron víctimas en la Cámara Martín Vizcarra, pedrocastillo y Dina Boluarte.

Jerí será también el tercer presidente consecutivo sacrificado en la maldita institución de los presidentes del Perú. Aunque la votación no se desarrolló en el Congreso, sino en el auditorio José Faustino Sánchez Carrión de la capital.

El líder de Somos Perú, de 39 años, llevaba apenas cuatro meses en el cargo, a donde llegó en octubre del año pasado, tras la destitución del impopular Boluarte, incapaz de resolver la acuciante crisis de seguridad.

Su breve paso al frente del Estado no le ha impedido dejar un saldo desastroso. Cuando sucedió a Boluarte, famoso por tener el índice de aprobación más bajo de cualquier líder internacional, trascendió su oscuro pasado. Mensajes inapropiados a menores, contratación de servicios de prostitución y acusaciones de corrupción.

En la Presidencia su comportamiento no parece haber sido mucho más pulcro. A finales de enero, la Fiscalía General abrió una investigación en su contra por «tráfico de influencias y patrocinio ilegal de intereses» por mantener reuniones clandestinas con Zhihua Yangun empresario de nacionalidad china cuya empresa había recibido licitaciones públicas.

El presidente interino se reunió con Yang en un restaurante chifa de Lima. Una cita a la que acudió con el rostro tapado para evitar ser reconocido, algo que no consiguió.

También se hizo público que Jerí había recibido a primera hora de la mañana en Palacio de Gobierno a otro empresario chino, Ji Wu Xiaodonginvestigado por delincuencia organizada y tala ilegal, al punto de tener vigente orden de arresto domiciliario.

Este mes, el horizonte judicial del expresidente se ensombreció aún más después de que la Fiscalía abriera una segunda investigación en su contra por «tráfico de influencias» por supuestamente participar en la contratación de nueve mujeres en su Gobierno.

Durante su mandato, uno de los más cortos de la historia reciente del Perú, récord sólo superado por Manuel Merinoquien ocupó el cargo durante cinco días, Jerí se mostró incapaz de resolver o mitigar la crisis de inseguridad a pesar de haber tenido mano dura.

Las cifras de homicidios no sólo no han disminuido en estos cuatro meses, sino que han aumentado significativamente, según denunció este martes el diputado Susel Paredes Piquédel Partido Púrpura.

Muchos pensaron que Jerí, como destacó el analista Daniel Zovattointentaría maniobrar para que su eventual salida no se produzca por censura, sino a través de una vacancia presidencial, mecanismo que eleva el umbral de votos necesarios de 66 a 87. «La diferencia no es menor: es la frontera entre una caída casi segura e inmediata y una supervivencia improbable», anticipó Zovatto.

Pensaron bien. el legislador Ana Zegarra Saboyadel partido Somos Perú, tomó la palabra este martes en el Congreso para proponer una vacancia en lugar de una censura para evitar incurrir en una violación constitucional. Sin embargo, sus argumentos no convencieron a nadie y el debate parlamentario continuó según lo previsto.

El país andino se quedó sin presidente a ocho semanas de la primera vuelta de las elecciones generales del próximo 12 de abril. En teoría, el sucesor de Jerí sería el actual presidente del Congreso, el citado Fernando Rospigliosi. El Fujimori se convertiría en el octavo jefe de Estado en los últimos diez años, el cuarto en los últimos cinco.

«Esta rotación constante en la cima del poder no es sólo un síntoma de debilidad política; revela un sistema que ha perdido su anclaje normativo y ha normalizado el juicio político presidencial como un mecanismo ordinario de resolución de conflictos», escribe Zovatto. «En el Perú la excepción se ha convertido en la regla.»

Rospigliosi dejó claro, sin embargo, que no asumirá el cargo. Su dimisión obliga a los diputados a elegir un nuevo presidente del Congreso que asume automáticamente la jefatura del Estado. Una votación que tendrá lugar este miércoles.

No sería la primera vez que se produce esta anomalía institucional. el ex presidente Francisco Sagastiahora procesado por presunto abuso de autoridad, asumió de esta manera el cargo en 2020.

«La política peruana ha entrado en un círculo institucional verdaderamente vicioso. Desde el fallido intento de autogolpe de diciembre de 2022, pasando por la vacancia de Pedro Castillo y la posterior caída de Dina Boluarte en octubre de 2025, hasta la crisis actual que involucra a Jerí, el Congreso ha actuado más como un árbitro impredecible que como un socio de gobernanza».

La Constitución, lejos de ofrecer estabilidad, se ha convertido en un campo de batalla donde figuras como censura y vacancia por “incapacidad moral permanente” se utilizan de manera recurrente, e incluso superpuesta, evidenciando la fragilidad del diseño institucional.

A pesar de las turbulencias, la economía peruana va por buen camino. Es el más estable de la región. Aunque paradójico, el fenómeno no es producto del azar. «Perú ha preservado una disciplina fiscal relativamente conservadora: la deuda pública se mantiene en niveles moderados en comparación con muchas economías emergentes y avanzadas, y el Banco Central, bajo el liderazgo de Julio Velarde durante muchos años ha guardado celosamente la credibilidad de la política monetaria», afirma Zovatto.



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