El crecimiento del equipo ha sido exponencial
Cuando entrenaba en el CSU Sibiu en Rumanía en 2023 jamás se imaginaría que acabaría siendo manteado por sus jugadores a escasos dos partidos de conseguir el ascenso a ACB. La vida ha dado muchas vueltas para Mikel Ereño (Vizcaya, 1995), uno de los héroes en la sombra de este Alimerka Oviedo Baloncesto que ya es la gran revelación en Primera FEB. Desde el curso pasado, el vizcaíno es el asistente de Javi Rodríguez en el banquillo y reconoce estar asombrado con el gran paso adelante del club. «Es una locura, el crecimiento ha sido totalmente exponencial».
[–>[–>[–>Ereño vivió desde dentro el gran cambio del club carbayón, que le ha impulsado para disputar la primera Final Four de su historia, fijada para el fin de semana del 6 y 7 de junio en La Coruña. «He tenido la suerte de vivir el último año en Pumarín y el primero en el Palacio. Ha sido un cambio drástico, todos conocíamos esa legendaria pista, pero el espíritu se ha ido al Palacio y lo ha llenado por completo», asegura. Y a escasos días de la gran cita, reconoce que dentro del vestuario hay que mantener la calma. «Intentamos controlar bastante la emoción y la euforia que nos rodea. Si hay una manera de conseguir esto es aislándonos para protegernos».
[–> [–>[–>Tanto en su etapa en Rumanía como en la actualidad, Ereño compagina sus tareas con su puesto de asistente en la selección de Camerún, donde lleva ya cuatro años. «Fueron cosas raras que ocurrieron durante la época del covid», dice entre risas. De aquella estaba entrenando en Islandia y la selección nacional necesitaba reforzar su estructura, por lo que a través de un amigo en común llegó este ofrecimiento. Y después surgió la opción del Alimerka Oviedo. «Conocía a Javi de su legado como jugador y tenía muchas ganas. Fue lo que me motivó a estar y aprender con él», señala.
[–>[–>[–>
En el club carbayón cumple las funciones de técnico asistente o segundo entrenador. «Lo primordial es ayudar al míster, recopilar toda la información posible, tanto la propia como la del rival, para empezar la semana intentando mejorar», subraya. Ereño realiza análisis post partido y también de jugadores a nivel individual, siempre tratando de conectar con la idea de juego colectiva. «A medida que se acerca el partido también intento ofrecer otro punto de vista, ayudar con la información del rival y cuando hay que jugar ayudo en la toma de decisiones», afirma.
[–>[–>[–>El vasco y el gallego forman un tándem que esta temporada le ha dado muchas alegrías al Oviedo Baloncesto, hasta convertirlo en uno de los equipos más fuertes de la categoría. «Javi tiene una cosa clara que no expresan todos los entrenadores. Para él todos los días son iguales, todos son los más importantes y le da igual jugar contra el peor clasificado que el mejor», un aspecto positivo a la hora de medirse a uno de los grandes favoritos como es el Movistar Estudiantes (sábado 6 junio, 20:30 horas). «Sabemos el calibre que tienen, sobre todo si vas jugador por jugador, con algunos que han tocado un nivel de baloncesto que nosotros aún tenemos lejos», afirma el vasco, aunque tiene claro que no hay que tener miedo. «Hace poco jugamos allí y les tratamos de tú a tú. Eso es lo que tenemos que hacer porque si vamos a comparar el marco teórico no nos saldrían las cuentas. Tenemos que ir a lo que es el baloncesto y jugar esos 40 minutos, tengan el nombre que tengan. Hay que ir a por todas», sostiene.
[–>[–>[–>
A estas alturas de temporada, Ereño entiende que sería «un error» para el club quedarse con la etiqueta de revelación y asegura que «nosotros tenemos que centrarnos en nosotros mismos porque somos fieles a nuestra manera de jugar». El gran sueño del ascenso está a tan solo dos partidos, tan cerca y tan lejos a la vez, pero Ereño es honesto y admite no darle muchas vueltas al asunto. «No he querido pensar en eso. Antes hay que hacer muchas cosas bien. Si llega ya improvisaremos, pero ahora mismo tenemos que guardar todo el espacio en la cabeza que podemos controlar», concluye.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí