El déficit de vivienda se dispara: ya equivale a una década entera sin construir casas
Un análisis elaborado por el Instituto Juan de Mariana sostiene que El problema de la vivienda en España no responde a fenómenos especulativos ni a una supuesta falta de intervención pública.sino a un desequilibrio estructural entre oferta y demanda. El trabajo, firmado por Santiago Calvo López y que suscribe estas líneas, concluye que el mercado acumula un déficit de 841.000 viviendas debido al desplome de la construcción residencial en la última década.
Los datos son demoledores. Entre 2018 y 2025 se han creado en España alrededor de 1,52 millones de viviendas nuevas, mientras que solo se han terminado 676.000 viviendas. Según los autores, esta brecha refleja que la oferta residencial sigue estancada en unas 90.000 unidades al año, lejos del ritmo necesario para absorber el crecimiento de la demanda, impulsada en gran medida por el aumento de la población inmigrante. En otras palabras: el déficit acumulado ya es equivalente, en práctica, casi diez años completos de construcción al ritmo actual.
El siguiente gráfico refleja el desequilibrio:
Este desequilibrio explica el fuerte aumento del coste tanto de compra como de alquiler, así como las crecientes dificultades de emancipación de los jóvenes. Por ello, el IJM rechaza la idea de que el problema derive de la «codicia de los propietarios» y sostiene que La subida de precios responde principalmente a la insuficiencia de viviendas disponibles.
El análisis realizado también cuestiona la Políticas de control de precios y ayudas a la demanda.: «Limitar los alquileres reduce aún más los incentivos a construir, mientras que subvencionar el acceso a la vivienda sin aumentar la oferta acaba provocando precios más altos.» En cambio, se sugiere «una estrategia basada en ampliar la disponibilidad de suelo, reducir los obstáculos administrativos y facilitar la actividad de desarrollo y construcción».
En cambio, «El déficit seguirá creciendo mientras no se construyan más viviendas«, que exige un cambio de enfoque en la política residencial española, tras años de intervencionismo y restricciones urbanísticas.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí