El estudio sobre la transformación de la economía asturiana en los últimos 50 años: bajo crecimiento, fuerte tercialización y un «boom» de asalariados
En los últimos 50 años, España ha vivido uno de los mayores procesos de transformación económica y social de su historia recienteelevando significativamente los niveles de ingresos, bienestar y competitividad del país. Sin embargo, este proceso no ha sido homogéneo en todo el territorio. Mientras Algunas provincias han registrado fuertes aumentos de la población, la actividad económica y la inversión, otras siguen enfrentándose a desafíos relacionados con el envejecimiento demográfico, la pérdida de población y las dificultades para atraer actividad empresarial. Asturias está más cerca de ese segundo grupo, según el estudio «50 años de evolución económica, social, empresarial e institucional de las provincias en España (1975-2025)», presentado ayer por la Cámara de Comercio de España y el Consejo General de Economistas de España.
«El estudio permite constatar la profunda transformación que ha experimentado España en estas cinco décadas», destacó José Luis Bonet, presidente de la Cámara de Comercio de España, pero también demuestra que, junto a avances muy significativos, «aún persisten ciertos desequilibrios territoriales y retos estructurales que condicionan las posibilidades de progreso en algunos territorios», afirmó Miguel Ángel Vázquez Taín, presidente del Consejo General de Economistas de España.
Bajo crecimiento y pérdida de población.
En el medio siglo estudiado, Asturias se encuentra entre las regiones con menor crecimiento medio anual del PIB real per cápita (cercano al 1% y con periodos, como el 1985-1990, en el centro de la reconversión industrial, con las tasas más bajas de España); con pérdida de población (-3,80%), y con una baja tasa de crecimiento de la población ocupada (0,83%, sólo por encima de Ávila, León, Lugo, Orense y Zamora, que tienen tasas negativas).
Fuerte «subcontratación».
En la evolución de Asturias en el último medio siglo llama la atención la fuerte «tercialización» de su economía. La industria, la agricultura y la construcción han perdido peso en favor del sector terciario. Asturias es una de las provincias en las que mayor incremento se ha registrado en el peso del empleo en los servicios, con una tasa del 43,1%, sólo superada por Orense (50,3%), Lugo (45,7%) y León (44,9%). «Los mayores aumentos del peso del empleo en los servicios se concentran en los territorios que partían de estructuras agrarias o industriales más intensivas, donde la caída del empleo agropesquero y la reconfiguración industrial obligan a una reasignación hacia los servicios (públicos y privados) para sostener el empleo», afirma el estudio.
«Salariación» acentuada.
Junto a una fuerte «tercialización», en Asturias también se ha producido una marcada «salalización». En 1975, pese al fuerte peso del empleo industrial, el 59,2% de la población ocupada en Asturias estaba asalariada y esa tasa se ha disparado hasta el 83,2%. Es reflejo de la pérdida del trabajo por cuenta propia en el campo, la pesca o el comercio, y el aumento de los servicios públicos. «Se consolida un patrón de empleo más ligado a las empresas y administraciones y menos a las formas familiares o autónomas», destaca el informe.
La mayor caída de la inversión en infraestructuras.
El estudio aborda otros factores y llama la atención que Asturias es la primera región y la segunda provincia (después de Zaragoza) donde más cae la inversión pública en infraestructuras en euros constantes (1,3%) en la comparativa entre los años 1975 y 2021.
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