El feliz inicio de la Primavera
La Primavera Barroca se ha convertido en uno de los ciclos más populares de la amplia escena musical ovetense gracias a sus propuestas novedosas que no renuncian a los criterios historicistas y a la calidad de los artistas. Al margen del aspecto puramente artístico, las alianzas tejidas en torno a este ciclo –con el Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM), la Fundación Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Oviedo, la Universidad de Oviedo o los conservatorios profesional y superior– posibilitan la asistencia de alumnos y favorecen la renovación natural del público que, en esta ocasión, agotó las localidades para asistir a la inauguración del ciclo. Por todo ello, celebramos el crecimiento de esta programación que alcanza, en la presente edición, los trece años.
[–>[–>[–>La velada contaba además con varios alicientes, como la interpretación de la ópera armónica al estilo italiano, «Los elementos», con libreto de autor desconocido y música de Antonio Literes. Es decir, el programa perfecto para una ciudad que respira lírica por los cuatro costados. Además, los encargados de llevar el peso en la primera de estas citas, que se prolongarán hasta finales del mes de mayo, eran los hermanos Zapico, langreanos ilustres que han alcanzado fama y prestigio gracias a su proyecto «Forma Antiqva», una agrupación versátil que se ha erigido en referencia de la interpretación del repertorio de los siglos XVII y XVIII.
[–> [–>[–>Así quedó demostrado desde los primeros compases, donde el ensemble –formado por media docena de músicos y comandado, al clave y en la dirección, por Aarón Zapico–, ofreció una lectura de la ópera de Literes repleta de atractivo y dinamismo, perfectamente ensamblada, con un color esmaltado y unos fraseos ajustados con milimétrica precisión. Los músicos demostraron su experiencia aplicando unos juegos de volumen e intensidad que redundaron en unas dinámicas efectistas para dotar de una teatralidad muy barroca a la ejecución.
[–>[–>[–>
Las voces también rindieron a un nivel sobresaliente y, aunque se trataba de una versión concierto –sin escena–, caracterizaron mediante su vestuario a los diferentes personajes alegóricos que encarnaban (especialmente a los cuatro elementos: Tierra, Agua, Aire y Fuego), dotando al cuarteto de cierta coherencia visual y aportando al público unas herramientas sencillas pero efectivas para facilitar el seguimiento de la trama.
[–>[–>[–>La soprano Jone Martínez (Aire y Aurora), de voz pulida y timbre cálido, desplegó una línea ampulosa y etérea en la arieta «Surque halagüeña la esfera dorada», solventando con notable musicalidad las coloraturas. «En brazos del Alba» dejaría unas melodías delicadamente perfiladas y unas ornamentaciones de gran interés. Por su parte, la mezzosoprano Lucía Caihuela encarnó los roles de Tierra y Tiempo, con una voz que aporta la opacidad necesaria para afrontar sus papeles de mezzo con poderío y suficiencia. Su profundidad empastó a las mil maravillas con las voces más agudas del reparto y dejaría momentos muy expresivos, como en la arieta «De flores vestida», ante un exquisito acompañamiento de «Forma Antiqva». Además, Caihuela asumió el protagonismo de sus personajes en la segunda parte de la ópera «Comienzo del amanecer», implementando algunas cadencias repletas de elegancia y cuidando especialmente la dicción en palabras como «obscura».
[–>[–>[–>
Pilar Alva-Martín (soprano) brilló en sus arias de bravura, exhibiendo una amplia tesitura, con unos graves convincentes en el recitado «Mas si fuese la planta fugitiva» y una pirotecnia vocal bien entendida en las arietas «Fuego encendido» y «Sedienta de influjos al Sol ha bebido», acompañados de un gran trabajo actoral que contribuyó a una mayor sensación de dramatismo. Alva-Martín formó un buen tándem con la soprano Soraya Méncid, de gran lirismo y expresividad, pero capaz de enfrentar números comprometidos por su intensidad, como la arieta «Suenen los clarines», arropada en todo momento por «Forma Antiqva», que respiró junto a los solistas y les proporcionó la libertad necesaria para destacar en una interpretación muy coral que marca el próximo inicio de la Primavera, en este caso, Barroca.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí