El fútbol es un dramón
estamos en las fechas en las que un partido de futbol es al mismo tiempo Kramer contra Kramer, el final de El Cazador, con la banda de De Niro hecha jirones, y la muerte de Whitebait en Verano Azul. Es una tiranía dramática en la que no se pueden evitar las lágrimas.
Era complicado ver el Girona-Elche, una obra maestra del sufrimiento. Uno de los dos se exilia y ahí comienza la manada de torturas: final del partido,
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