El Gobierno activa por fin el Plan Auto+, pero el sector teme que llegue tarde y con fondos insuficientes
El martes el Gobierno dio el paso que el sector llevaba meses esperando. El Consejo de Ministros ha aprobado el Real Decreto por el que se pone en marcha el Plan automático+el nuevo programa de ayudas directas a la compra de vehículos electrificados con 400 millones de euros y que sustituye al ya desaparecido Movimientos III.
La principal novedad es que los subsidios serán retroactivos. Todos los compradores que hayan adquirido un vehículo cualificado a partir del 1 de enero de 2026 podrán solicitar la ayuda una vez que el programa entre en vigor tras su publicación en el BOE.
Las ayudas estarán dirigidas a particulares, autónomos, pymes y micropymes. En el caso de los particulares, sólo se podrá solicitar una subvención por vehículo, mientras que las empresas tendrán un límite de diez operaciones subvencionables.
Las solicitudes se tramitarán a través de una plataforma electrónica y podrán ser presentadas bien por los propios beneficiarios o bien a través de intermediarios o empresas de alquiler y leasing financiero.
Durante la presentación del programa, la Ministra de Industria y Turismo, Jordi Hereuaseguró que el objetivo es promover»Vehículos eléctricos, económicos, europeos y españoles.«, fortaleciendo al mismo tiempo la industria automotriz del continente frente a la creciente influencia de los fabricantes chinos.
Un plan que premia al coche «EEE».
El nuevo Plan Auto+ introduce un criterio que marca una clara diferencia respecto a programas anteriores. El Gobierno premiará sobre todo a los vehículos que cumplan la denominada fórmula «EEE»: Eléctrico, económico y europeo..
En la práctica, la cuantía máxima de ayuda para un coche alcanzará los 4.500 euros, aunque para obtener esta cantidad será necesario cumplir tres condiciones: debe ser un vehículo 100% eléctrico con etiqueta Cero, debe tener un precio inferior a 35.000 euros -sin impuestos y una vez aplicados los descuentos comerciales- y debe haber sido producido en Europa, incluido el montaje del vehículo y parte del proceso de fabricación de la batería.
Los híbridos enchufables y los vehículos eléctricos de autonomía extendida también podrán acceder a las ayudas, aunque recibirán una cuantía máxima de 3.375 euros, siempre que cumplan también los requisitos europeos de precio y producción.
El nuevo sistema consta de varios pasos en función del coste del vehículo
El precio y el origen determinarán el importe.
Los modelos cuyo precio sea inferior a 35.000 euros podrán acceder al incentivo máximo previsto en este apartado. Si el precio está entre 35.000 y 45.000 euros, la ayuda se reduce, mientras que los vehículos que superen esta cifra quedarán excluidos del programa.
El origen de la producción también será decisivo. Los vehículos ensamblados en una planta de la Unión Europea recibirán un incentivo adicional, al que se podrá sumar una bonificación adicional si parte del proceso de fabricación de las baterías también se realiza en territorio de la UE.
Con este proyecto, el Ejecutivo busca incentivar tanto la electrificación como la producción industrial europea en un momento en el que la competencia de los fabricantes chinos está intensificando la presión sobre las marcas tradicionales.
También se facilitarán ayudas para furgonetas, motos y cuatriciclos
El programa no se limita a los turismos. Las furgonetas y vehículos comerciales ligeros de hasta 3,5 toneladas podrán recibir ayudas de hasta 5.000 euros, sin límite de precio, pero los concesionarios también deberán aplicar un descuento comercial mínimo de 1.000 euros.
Las motos eléctricas podrán beneficiarse de subvenciones de hasta 1.100 euros, siempre que cumplan los requisitos mínimos de potencia, autonomía y precio.
Por su parte, los cuatriciclos eléctricos ligeros y pesados podrán acceder a ayudas de hasta 1.500 euros.
La aprobación del Plan Auto+ coincide con un momento de fuerte crecimiento de la electrificación en España.
En junio, los vehículos electrificados ya representaban casi el 23% de las matriculaciones mensuales. En conjunto en el primer semestre del año, las ventas crecieron un 39%, hasta alcanzar las 154.271 unidades, una evolución que el Ministerio considera una prueba de que la transición hacia la movilidad eléctrica empieza a consolidarse.
Un plan mejor planificado… pero otra vez es tarde
Sobre el papel, el Plan automático+ tiene como objetivo corregir algunos de los principales defectos de Moves III. Centraliza la gestión, evita la dispersión entre comunidades autónomas, introduce criterios industriales para incentivar la producción europea y reconoce con carácter retroactivo las compras realizadas a partir del 1 de enero.
Sin embargo, el Gobierno se topa una vez más con el mismo obstáculo que ha acompañado a prácticamente todos los programas de incentivos a la compra de vehículos durante la última década: los retrasos.
Desde entonces el sector pide la activación del Plan Auto+ Pedro Sánchez Lo anunció a finales del año pasado. Las bases fueron presentadas en febrero y sólo a finales de julio el Consejo de Ministros aprobó definitivamente el Real Decreto. Desde hace más de seis meses, miles de compradores posponen su decisión de compra a la espera de ayudas prometidas que nunca llegaron.
Ni siquiera la dotación financiera convence. Aunque los 400 millones de euros suponen un importante esfuerzo presupuestario, fabricantes y minoristas creen que podrían agotarse antes de final de año si se mantiene el actual ritmo de crecimiento del mercado electrificado. Algunas estimaciones de la industria sugieren que los fondos podrían consumirse entre septiembre y octubre.
El ministro de Industria rechazó esta posibilidad y aseguró que el presupuesto será suficiente para cubrir todo el año, aunque la experiencia de planes anteriores pide cautela.
La otra gran incógnita reside en el criterio de producción europeo. El objetivo de proteger a la industria comunitaria de la competencia china es compartido por gran parte del sector, pero limitará el acceso a ayudas máximas para numerosos modelos que actualmente destacan por ofrecer los precios más competitivos del mercado.
En resumen, el Plan Auto+ supone un paso adelante respecto al Moves III y aporta una estrategia industrial mucho más definida. Sin embargo, vuelve a revelar una debilidad ya habitual en la política automovilística española: la ayuda llega tardegeneran meses de incertidumbre y aún no ofrecen la estabilidad que los fabricantes, concesionarios y consumidores necesitan para afrontar la transición a los vehículos eléctricos.
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