El Gobierno de Francia apuesta por el recurso constitucional del artículo 49.3 para aprobar los presupuestos por decreto
El tiempo se ha agotado, al igual que la paciencia de Sébastien Lecornu. Tras tres meses de debate en la Asamblea Nacional y de buscar un consenso con las diferentes fuerzas políticas, el primer ministro de Francia estaría dispuesto a aprobar los polémicos presupuestos de 2026 mediante el artículo 49.3 de la Constitución, recurso que le permitiría hacerlo por decreto, sin votación parlamentaria, según varios medios franceses. «Lecornu dejó la puerta abierta, pero su decisión realmente se tomó a mediados de la semana pasada», aseguró uno de los interlocutores del primer ministro para Le Parisien.
[–>[–>[–>Con la decisión ya tomada, Lecornu podría utilizar por primera vez este artículo este mismo martes durante el debate en la Asamblea Nacional sobre el proyecto de ley de finanzas, y una segunda vez unos días después para la sección de «gastos» de este mismo texto. De ser así, Francia volvería a enfrentarse al fantasma de la moción de censura, y a un posible nuevo bloqueo político, en caso de que La Francia Insumisa y Agrupación Nacional, partidos que se han mostrado claramente en contra de estos presupuestos, consigan el apoyo suficiente para hacer caer al séptimo primer ministro de Emmanuel Macron.
[–> [–>[–>Lecornu, quien en su primer mandato duró tan solo 27 días para luego días después ser reelegido, ha mostrado una gran capacidad de negociación. Durante todos estos meses, ha intentado acercar posturas, mediante pedagogía política, para rebajar la tensión parlamentaria, consiguiendo cierta bendición del Partido Socialista después de anunciar un aumento de la prima de desempleo o el recargo sobre los beneficios de 300 grandes empresas. Unas medidas que permitían al partido de la rosa «considerar no bloquear el presupuesto», reconoció Boris Vallaud, jefe del grupo parlamentario socialista, para Le Parisien.
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Sin embargo, las negociaciones se habían estancado desde hacía semanas en un punto de no retorno, obligando a Lecornu a renunciar a la promesa hecha el pasado 3 de octubre de no acogerse a este recurso constitucional. El mismo que hizo caer a su antecesor, François Bayrou, y que podría volver a hundir al país en un nuevo bloqueo político.
[–>[–>[–>«Ya es demasiado tiempo para ultimátums y chantajes socialistas. La responsabilidad presupuestaria exige respuestas», insistía el ex primer ministro Michel Barnier, subrayando la urgencia de aprobar estos impopulares, pero necesarios, presupuestos. También el expresidente, François Hollande, apoyaba la idea del uso del artículo 49.3: «Si no cediera, si optara por un decreto, estaría asumiendo un riesgo», declaró el ahora diputado socialista para Radio J.
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Aclarar las medidas para evitar la censura
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Era casi un secreto a voces desde primera hora de este lunes y así lo avanzaba la ministra de Cuentas Públicas, Amélie de Montchalin: «No pretendemos salvar nuestros empleos; lo que queremos, junto con el primer ministro, es salvar el presupuesto. Si contamos con garantías suficientes, aplicaremos el artículo 49.3«, adelantó. Sin embargo, no ha sido hasta esta tarde cuando el primer ministro lo ha comunicado en el rutinario Consejo de Ministros llevado a cabo en el Palacio del Elíseo. Se espera que, tras la reunión, ofrezca una rueda de prensa, donde dará más detalles sobre este cambio de rumbo.
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[–>Con este nuevo escenario, en los próximos días, Lecornu deberá seducir a esa parte del socialismo que le exige detallar aún más los aspectos del presupuesto hasta ahora vagos. También a la derecha republicana, que se mostró en un primer momento reacia a un presupuesto tildado de «fracaso», pero tras meses de negociaciones, cambiaron de opinión y abogaron por «avanzar».
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Por el lado insumiso, el jefe de Gobierno lo tiene más complicado. El partido de La Francia Insumisa, quien siempre se ha mostrado muy crítico con las políticas macronistas, no ha tardado mucho en anunciar que presentarán una moción de censura contra el Gobierno de Lecornu, mientras lamentan la «falta de información sobre el patrimonio de los ultrarricos».
[–>[–>[–>Hasta ahora, la popularidad del primer ministro, se mantiene estable. Según el barómetro mensual Ipsos, publicado el domingo 18 de enero por ‘La Tribune Dimanche’, Lecornu obtuvo un 29% de opiniones positivas, frente al 58% de opiniones negativas. Su imagen ha disminuido ligeramente dentro del bloque centrista, pero ha mejorado entre los simpatizantes de Los Verdes (+10), los socialistas (+15) y los republicanos (+9). Mientras que su jefe, Emmanuel Macron, continúa batiendo récords de impopularidad, con un 18% de opiniones favorables, frente a un 79% desfavorables, dos puntos más que en diciembre.
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