El gráfico que resume las trampas del nuevo modelo de financiación autonómica de Montero
El Gobierno ha presentado las bases del nuevo modelo de financiación autonómica y, aunque María Jesús Montero ha evitado dar un cuadro completo de distribución por comunidades, la información disponible permite reconstruir con bastante claridad hacia dónde se orienta el sistema. El Ejecutivo de Pedro Sánchez propone una reforma que beneficia claramente a Cataluña y algunas autonomías tradicionalmente infrafinanciadas, mientras penaliza a otras regiones -con Galicia como principal víctima- y aumenta una vez más la presión fiscal y financiera sobre Madrid.
El primer elemento de esta reforma es el aumento de la recaudación que gestionarán las autonomías. El porcentaje del IRPF transferido pasa del 50 al 55 por cientoy la parte del IVA gestionada por las comunidades aumenta del 50 al 56,5 por ciento. Montero asegura que esta modificación permitirá a las comunidades disponer de 16.000 millones adicionales en 2027, aunque evita cualquier desglose por regiones.
El segundo gran eje es la modificación del cálculo de la población ajustadaque es la variable esencial para determinar los recursos que recibe cada autonomía. El plan aumenta el peso superficial, la dispersión y los costes fijos. Estas variables favorecen a los territorios grandes o con núcleos dispersos, pero perjudican claramente a Madrid, cuyo modelo demográfico se basa en la concentración, la densidad y las economías de escala.
El tercer punto es el más abiertamente político. La ministra ha anunciado que impondrá límites al llamado «dumping fiscal»señalando el impuesto de solidaridad a las grandes fortunas como el camino a seguir. Esto abre la puerta a un ataque directo contra las bonificaciones autonómicas en Sucesiones y Donaciones, un elemento central de la estrategia fiscal madrileña. Madrid ya ha sido castigada con el práctico resurgimiento de Impuesto sobre el patrimonio; Ahora se prepara una segunda ofensiva.
El cuarto cambio es institucional y rompe con la lógica multilateral del sistema que rige desde los años noventa. El Gobierno permitirá que comunidades como Cataluña recauden directamente impuestos como el IVA a las pymes si así lo solicitan y creará una nueva comisión bilateral paralela al Consejo de Política Fiscal y Financiera. De esta forma, se introduce una ruta preferencial para regiones que requieren un trato único.
El quinto elemento es la creación de nuevos fondos verticales. Destaca el Fondo Climático, dotado con 1.000 millonescuya distribución favorece claramente a las autonomías mediterráneas y, de forma especialmente intensa, a Cataluña. El Gobierno asegura que el nuevo modelo incrementará los recursos autonómicos en 21.000 millones, de los cuales 4.700 millones irán directamente a Cataluña. Más del 22 por ciento del total.
El gráfico que revela la reforma
Una representación especialmente clara del impacto territorial de estos cambios es el gráfico elaborado por Santiago Calvo para la Universidad de las Hespérides. El gráfico compara la financiación efectiva por habitante ajustado antes y después del nuevo modelo, tomando como base 100 el promedio nacional.
Los resultados son inequívocos. Cataluña, gran objetivo político de Sánchez y epicentro de las reivindicaciones separatistas, pasa de 100,9 a 104. El Comunidad ValencianaOtra autonomía clave en el tablero político del Gobierno, avanza del 94,8 al 102,1. Castilla-La Mancha registra un salto extraordinario, del 97,3 al 106,3. Andalucía mejora ligeramente, del 95,4 al 98,8.
Por el contrario, varias comunidades sufren fuertes recortes. Galicia cae de 104 a 96,7, convirtiéndose en la región peor financiada bajo el nuevo sistema. Asturias baja bruscamente del 106,3 al 99,4. Extremadura baja del 112,9 al 99,3. La Rioja pasa de 114,6 a 102,7. Cantabriael gran privilegio del modelo actual, cae de 127,2 a 111,8.
Madrid se mantiene en un punto intermedio que, sin contexto, podría parecer neutral. Pasa de 98,3 a 100,5. Sin embargo, esta mejora marginal debe interpretarse en paralelo al aumento de la aportación de Madrid al Fondo de Garantía, la incorporación de nuevos impuestos al cálculo redistributivo y la ofensiva contra su autonomía fiscal. Es decir, el Madrid recibe un punto y medio más en la tabla, pero pagará mucho más de lo que gana.
Diseñado para complacer a quienes apoyan al Gobierno.
El nuevo modelo de financiación nació con un evidente propósito político. No corrige las ineficiencias del sistema actual, no refuerza la responsabilidad fiscal ni aclara los mecanismos de distribución. En cambio, introduce más bilateralidad, más discreción, más fondos ideológicos y menos igualdad territorial. Cataluña recibe un trato preferente en captación de fondos, fondos verticales y cálculo de financiación. Galicia, Asturias, Extremadura y La Rioja son enviadas a boxes sin una explicación técnica sólida. Y Madrid, una vez más, sigue siendo el gran pagador silencioso del sistema.
En definitiva, la reforma no responde a criterios técnicos ni a una visión de Estado. Es un mecanismo de compensación política diseñado para satisfacer las demandas de quienes apoyan al Gobierno. Cataluña se levanta. Cae Galicia. Y el Madrid paga.
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