Deportes

El gran objetivo de los Juegos es el impacto social

El gran objetivo de los Juegos es el impacto social
Avatar
  • Publishedabril 2, 2026



En pleno foco mediático sobre los Juegos Paralímpicos de Milán-Cortina 2026 y su éxito, la figura de Raymon Blondel se ha convertido en una de las voces más influyentes del movimiento paralímpico europeo.

Como presidente del European Paralympic Committee, lidera una organización que aglutina a más de cincuenta comités nacionales, con recursos limitados, pero un mandato ambicioso: utilizar el deporte como palanca de inclusión social a escala continental.

Exesquiador alpino y voluntario de larga trayectoria en la administración deportiva, Blondel defiende una visión del deporte adaptado que trasciende la competición. Para él, los Juegos Paralímpicos son mucho más que el tercer mayor evento deportivo del mundo: son una herramienta para cambiar la percepción de la discapacidad, generar legado en las ciudades anfitrionas y abrir puertas a nuevas generaciones.

Blondel, repasando en EL ESPAÑOL su camino hasta la presidencia del Comité Paralímpico Europeo, analiza el crecimiento del movimiento paralímpico, reflexiona sobre la financiación y el encaje con los Juegos Olímpicos, y subraya el papel de actores privados como Decathlon para garantizar algo tan básico como el acceso al material deportivo.

Una charla que dibuja con claridad hacia dónde debería dirigirse el futuro del deporte adaptado en Europa.

P.- Usted es el presidente del Comité Paralímpico Europeo. ¿Cómo vive este cargo, es más un honor o una responsabilidad?

R.- Es a la vez un honor, pero también un reto. Servir a una organización que tiene más de 50 miembros y que no es muy grande ni cuenta con muchos recursos. Así que no se trata solo de ser un presidente en un rol honorífico, a veces también es un trabajo duro.

P.- ¿Cuál ha sido su camino hasta llegar a esta posición?

R.- Yo soy exesquiador alpino, vengo de los deportes de nieve. Y después de dejar mi carrera deportiva activa, siempre seguí vinculado como voluntario en la federación de esquí, organizando eventos y participando en distintos comités. A partir de ahí fui elegido miembro de la directiva de la federación de esquí y después presidente de la federación de esquí de los Países Bajos. Desde ese puesto me eligieron para el Comité Olímpico y Paralímpico Nacional, que en los Países Bajos es una sola organización integrada.

«El deporte adaptado cambia la percepción y la opinión de la sociedad sobre las personas con una discapacidad»

A partir de entonces empecé a estar más activo en el ámbito internacional y vi que la experiencia que teníamos en los Países Bajos podía ser interesante también para otros países. Así que me dije: «¿Por qué no presentarme a las elecciones?». Me eligieron en 2021 y fui reelegido en 2025, así que seguiré siendo presidente hasta 2029. Y si hace 20 años me hubieras preguntado si pensaba en una carrera en la administración, habría dicho que ni de broma. Solo quería contribuir y ayudar.

P.- ¿Le gusta esa faceta de gestor, más allá de su pasado como deportista?

R.- Me gusta. Es un cargo voluntario. No es un trabajo remunerado, es un rol voluntario. Así que lleva mucho tiempo, además de mi actividad como consultor y de mi propia empresa de consultoría. Pero creo que ser presidente es algo muy gratificante.

P.- ¿Por qué considera que el deporte adaptado es tan importante para la sociedad, más allá de las propias personas con discapacidad?

R.- Creo que el deporte adaptado, el deporte paralímpico, es muy importante porque cambia la percepción y la opinión de la sociedad sobre las personas con una discapacidad. Como he dicho antes hoy, todos somos seres humanos. Y no importa si eres hombre o mujer, si eres joven o mayor. El color de tu piel no importa y tampoco importa si te falta un brazo, una pierna o vas en silla de ruedas. Todos somos seres humanos.

El parasport y el deporte para personas con discapacidad pueden demostrar que todo el mundo puede participar e integrarse en la sociedad. Y creo que el deporte es el ámbito perfecto donde realmente puedes demostrar eso y mirar a las personas, como decía, simplemente como personas normales. Si lo pones como ejemplo y miras cómo se percibía hace 100 años la diferencia entre hombres y mujeres en el deporte, no veías a mujeres participando en muchos deportes, porque se entendía que era un deporte de hombres, un territorio masculino. Si dijeras eso hoy en día, la gente te diría «¿estás loco?».

Raymon Blondel, con corbata naranja, en el CH4 Club de Turín


Raymon Blondel, con corbata naranja, en el CH4 Club de Turín

Fuente propia

Esto es exactamente lo que espero que pase dentro de 10, 20 o quizá 30 años en la sociedad: que todos digan «hace 30 años pensábamos que las personas sin piernas haciendo deporte…» y que la reacción sea «por supuesto, todo el mundo participa, así es como debe ser».

P.- Para llegar a ese objetivo, ¿el deporte adaptado debería estar mucho más presente, por ejemplo, en las escuelas?

R.- Sí, también en las escuelas. A menudo todo empieza en la escuela. Depende un poco de cada país, pero en muchos la educación física forma parte del programa escolar. Y cuando hay un niño en silla de ruedas en la clase y el grupo recibe clases de educación física, la mayoría de los profesores no sabe qué hacer con ese niño.

Lo que suelen hacer es decirle: «tú te quedas al margen» o «tú eres el árbitro» o «tú eres el portero». Y es muy sencillo enseñar a los profesores o darles una caja de herramientas, un ‘toolkit’, para plantear una clase diferente. Es muy fácil si, por ejemplo, tienes un niño en silla de ruedas, pero que puede sentarse en el suelo: puedes jugar a voleibol sentado con todos los niños. Todos se pueden sentar y jugar juntos. Hay muchas oportunidades en la educación para incluir a los niños ya desde ahí, desde que son muy pequeños.

P.- ¿Es posible que todos los deportistas paralímpicos puedan ser profesionales?

R.- Hay algunos deportistas paralímpicos profesionales. En ciertos deportes, como el baloncesto en silla de ruedas, hay una competición muy fuerte en bastantes países: también en Italia, en España, en Francia. Pero en Alemania, por ejemplo, hay una liga muy potente donde los clubes son profesionales. Los jugadores son profesionales o algunos son semiprofesionales y tienen un trabajo a tiempo parcial al lado.

Así que también para los paraatletas de élite existe la posibilidad de ser deportistas profesionales. Será menos, será más pequeño que en los deportes olímpicos, pero también en el deporte paralímpico eso es absolutamente posible. Y creo que el baloncesto en silla de ruedas es un buen ejemplo. Este deporte se puede mostrar en televisión, en los medios, incluso como deporte ‘mainstream’, no como deporte adaptado sino simplemente como deporte. Sí, están sentados en una silla de ruedas, pero están jugando un partido de baloncesto muy emocionante. Y para el gran público eso también es interesante. Así que sí, creo que ahí hay una oportunidad.

P.- ¿Cómo ha crecido el movimiento paralímpico en las últimas ediciones de los Juegos?

R.- En los Juegos de Verano vemos que el número de participantes está limitado. Y eso se basa en el acuerdo entre el COI y el IPC. El Comité Olímpico Internacional y el Comité Paralímpico Internacional tienen un acuerdo que se llama ‘two Games, one city’, dos Juegos, una ciudad. Por eso los Juegos, al menos hasta 2032 en Brisbane, van unidos, y probablemente también después. Y el número de atletas está limitado en ese acuerdo.

Pero en los Juegos de Invierno hay margen para crecer. Puede haber más atletas en el futuro. En los Juegos de Verano son 4.500 deportistas y en los de Invierno ahora hay algo más de 600. Yo diría solo 600, porque creo que hay espacio para que esto crezca mucho más.

«Empezar con los Juegos Paralímpicos y después los Olímpicos puede que sea una solución interesante»

P.- ¿Cómo se financian los Juegos Paralímpicos? ¿Es fácil encontrar empresas y patrocinadores que quieran participar en este proyecto?

R.- Como decía, los Juegos Olímpicos y Paralímpicos son el resultado de un acuerdo entre el COI y el IPC también en lo financiero. Ahí vemos que los grandes socios del COI también se vinculan al IPC para los Juegos. Y está claro que el COI tiene los recursos económicos para contribuir al IPC, y eso es lo que está ocurriendo.

Esa combinación hace posible, y viable, que los Juegos Paralímpicos se puedan organizar de una forma tan profesional. Porque tienes los Juegos Olímpicos, con todo muy profesional, al máximo nivel. Después de los Juegos Olímpicos se ajustan las sedes y se convierten en el escenario de los Juegos Paralímpicos. Si hicieras todo esto solo para los Juegos Paralímpicos, sería necesaria una inversión enorme y la pregunta sería si eso es financieramente posible. Yo creo que no. Así que la combinación con los Juegos Olímpicos es absolutamente beneficiosa también para los Paralímpicos.

P.- Cuando una ciudad organiza Juegos Olímpicos y Paralímpicos, ¿se hace realmente el mismo esfuerzo con ambos eventos?

R.- Sí, hacen lo mismo. Aquí vemos que el comité organizador de los Juegos de Milán-Cortina es una sola organización que entrega dos Juegos. Una organización, dos Juegos. Y así es también como se toma la decisión de elegir una nueva ciudad sede. Los próximos Juegos Olímpicos serán en Los Ángeles: una ciudad, un comité organizador, dos Juegos. Y lo mismo ocurrirá de nuevo en los Alpes franceses dentro de cuatro años. Así funciona. El conocimiento, la experiencia, las infraestructuras, la tecnología… todo se utiliza tanto para los Juegos Olímpicos como para los Paralímpicos.

P.- ¿Sería mejor que los Juegos Paralímpicos se celebraran antes que los Olímpicos para atraer más atención e interés?

R.- Es una pregunta muy buena y muy interesante. Porque en cierto modo es más fácil que los Juegos Paralímpicos vayan después de los Olímpicos: todo funciona como un reloj, todo el mundo sabe cómo va, los voluntarios saben qué hacer. Eso está bien. Pero en los grandes medios se ve una enorme atención para los Juegos Olímpicos y después, cuando acaban, la atención mediática baja a un nivel muy bajo. A veces incluso oigo a los medios decir, al terminar los Juegos Olímpicos: «Los Juegos Olímpicos han terminado». Sí, pero los Paralímpicos están por venir, y eso no lo dicen.

Así que es interesante pensar cómo sería si lo giráramos, si lo invirtiéramos: empezar con los Paralímpicos y después los Olímpicos. Puede que sea una solución interesante, sobre todo para los Juegos de Invierno. Porque en las últimas cuatro ediciones de los Juegos de Invierno, la temperatura, la calidad y las condiciones de la nieve, también el ambiente, siempre han sido un problema. En Sochi hizo demasiado calor para los Paralímpicos. En PyeongChang hizo demasiado calor para los Paralímpicos. En Pekín también hizo demasiado calor. Y una vez más en Cortina: es precioso, pero ya es casi primavera. Y se nota: las condiciones de nieve no son las mejores.

Uno de los partidos de parahockey de los Juegos Paralímpicos de Milán-Cortina


Uno de los partidos de parahockey de los Juegos Paralímpicos de Milán-Cortina

Fuente propia

Imagina que lo inviertes y tienes los Paralímpicos a finales de enero y a mediados de febrero los Olímpicos. Eso no alteraría el programa de los Juegos Olímpicos, pero permitiría celebrar los Paralímpicos en un momento en el que es realmente invierno. Creo que es una cuestión muy interesante que explorar y quizá una opción interesante para ver si es posible.

P.- En España, ¿cómo valora el trabajo reciente del Comité Paralímpico y de su presidente?

R.- El Comité Paralímpico Español siempre es muy activo, también como miembro de nuestra organización. Cuando tenemos encuentros, reuniones, siempre están. No solo el presidente, también el secretario general, Miguel Sagarra, muy activo. Y ahora vemos que desde España incluso propusieron a un candidato para las elecciones del IPC.

Fue elegido en las últimas elecciones del IPC, en otoño de 2025: Fernando Riaño, que también está vinculado a la Fundación ONCE, y ahora forma parte del consejo del IPC como ‘member at large’. Así se ve que España, a lo largo de los años, pero especialmente en los últimos, ha estado muy activa y ahora cuenta con un compatriota español en la ejecutiva del IPC, lo cual es fantástico.

P.- España da el mismo premio económico a los medallistas olímpicos y paralímpicos. ¿Es algo habitual? ¿Cómo valora esa decisión?

R.- También es una pregunta muy relevante. No, no es algo común. En absoluto. Hay bastantes países en los que los paraatletas no reciben ningún bonus ni recompensa económica. Hay países donde sí la hay, pero con una gran diferencia. Solo unos pocos países tienen el mismo nivel. Y sí, también hay países donde a un medallista paralímpico se le recompensa no con dinero, sino con una pensión vitalicia, un apoyo de por vida por ese logro.

Pero no es en absoluto algo habitual y esa idea me gusta. Lo que transmites es una señal muy clara: demuestras que los Juegos Olímpicos y Paralímpicos están al mismo nivel.

P.- ¿Cuáles diría que son los principales objetivos para los Juegos Paralímpicos en las próximas ediciones?

R.- Creo que el objetivo principal es realmente generar impacto social. Hay que ser conscientes de que los Juegos Paralímpicos son el tercer mayor evento del mundo: después de los Juegos Olímpicos y del Mundial de fútbol vienen los Juegos Paralímpicos, y es un evento enorme. Pero no es solo un acontecimiento deportivo. Es también un evento a través del cual se puede generar impacto social y organizar un legado.

Si organizas un evento deportivo maravilloso, debería ser absolutamente necesario que en ese país, en esa ciudad, cambien las actitudes. Como vimos en París: unos Juegos Paralímpicos fantásticos que cambiaron la actitud de los ciudadanos de París hacia las personas con discapacidad. Ese es el legado. Ahí es donde el deporte marca la diferencia. Creo que esto se puede hacer aún con más fuerza y es muy importante. Demasiado a menudo la gente habla de la experiencia de los Juegos Paralímpicos, también de París, en términos de «fue un evento precioso, espectacular». Pero a mí me gustaría que la gente dijera: «fue un evento fantástico y esto es lo que sigue pasando ahora en términos de energía, de legado». Eso es lo importante.

Raymon Blondel, Sabrina Bonnano y Gregory Volpi


Raymon Blondel, Sabrina Bonnano y Gregory Volpi

Imagen cedida

P.- ¿Qué papel tiene una compañía como Decathlon para alcanzar esos objetivos?

R.- Todo empieza con el acceso al deporte. Si no tienes acceso al deporte, nunca tendrás nuevos talentos, nunca tendrás nuevos chicos y chicas dispuestos a darlo todo en el deporte. Tenemos que conseguir que se muevan. Sacarles de las casas, de las sillas, apartarles de las consolas, alejarles del teléfono móvil. Que se muevan.

Y los haces moverse dándoles acceso al deporte, y eso también significa acceso al equipamiento. Creo que Decathlon tiene una visión muy bonita sobre esto, muy sólida, y realmente está ofreciendo oportunidades para que no solo los jóvenes, sino cualquier persona con una discapacidad pueda salir y ser activa.



Puedes consultar la fuente de este artículo aquí

Compartir esta noticia en: