El hilo de la vida
Hilar, tejer, coser y descoser, bordar, zurcir, remendar… Entre hilaturas y tejidos las mujeres de la antiguedad se pasaban media vida, o más. Hay vestigios de actividad textil en el Cáucaso, en la actual Georgia, treinta mil años antes de la era actual y un reciente hallazgo en Francia induce a pensar a los investigadores que mucho antes, quizá 90.000 años atrás, los humanos trenzaban y entretejían fibras, formaban cuerdas y confeccionaban esteras, cestas y las primeras telas de trama simple. Y lo habitual es que esos restos arqueológicos aparezcan en contextos asociados a mujeres.
[–>[–>[–>Elizabeth Wayland Barber, profesora emérita de Arqueología y Lingüística en el Occidental College de Los Ángeles, en Estados Unidos, aprendió a coser y tejer con su madre y ha conservado el amor por las labores y las artes populares que ella le inculcó. Con mirada de arqueóloga y utilizando protocolos científicos que en muchos casos ella misma contribuyó a diseñar, se ha acercado a las actividades textiles que, en las sociedades preindustriales, estaban en manos femeninas y constituían una decisiva fuente de riqueza económica. En «Los trabajos de las mujeres. Mujeres, telas y sociedad en la antigüedad», publicado en España por Capitán Swing, da cuenta de todo lo que ha averiguado.
[–> [–>[–>El huso y la rueca, el telar y las agujas configuraron la vida de las mujeres y dejaron una huella profunda en la cultura y el pensamiento. Los griegos imaginaban que las moiras hilaban el destino humano: Cloto, Láquesis y Átropos, esta última encargada de cortar el hilo de la vida. Barber sitúa el origen del mito en la costumbre de las parteras de hilar mientras esperaban el momento de intervenir en el alumbramiento. De sus manos emergía la nueva vida igual que el hilo nuevo.
[–>[–>[–>
«·Los griegos concebían el tiempo de vida de una persona como un hilo formado por las moiras en el momento de su nacimiento, mientras que el acto de tejer ese hilo simbolizaba lo que cada uno hacía con esa vida», refiere Barber en su libro.
[–>[–>[–>Ariadna rescata a Teseo del Minotauro con un hilo salvador y Filomena, violada y enmudecida por su cuñado, teje en un paño su petición de ayuda para su hermana Procne. La postura de lo que queda de los brazos de la Venus de Milo parece indicar que el artista la representó manejando la rueca. «Durante milenios los tejidos fueron el cuaderno donde quedaron inscritos pesares, alegrías, esperanzas y aspiraciones femeninas», según Barber. El hilo de la vida estaba en manos de las mujeres: cosían, descosían…
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí