el homenaje artístico entre mármol y cine que sorprende
Honda celebra los 25 años de su scooter más vendido con una escultura de mármol de tamaño natural, un concepto de resina reciclable y un cortometraje. No es un restyling, es una declaración de principios que apuesta por la atemporalidad del diseño.
SH ‘Marble’ y ‘Hanami’: arte sobre ruedas
El enfoque es Hanami, una escultura de mármol a escala 1:1 del SH125i esculpida por Filippo Tincolini de un solo bloque macizo procedente de la misma cantera utilizada por Miguel Ángel. Tincolini, conocido por reinterpretar en piedra objetos cotidianos, transformó un vehículo asociado al movimiento vertiginoso en algo permanente y reflexivo. El resultado visual es hipnótico: cada curva del carenado, cada línea del sillín, está fijada en el mineral como si la propia bicicleta se hubiera detenido para siempre.
Paralelamente a este trabajo, los ingenieros de la empresa japonesa en la planta italiana de Atessa crearon el concepto SH125i Marble, que utiliza resina acrílica reciclable para imitar las vetas del mármol.. Se trata de una pieza funcional, lista para ser lanzada, que explora cómo la producción industrial puede conseguir acabados artesanales sin renunciar a una producción más circular. La resina se aplica directamente a los paneles de la carrocería, reproduciendo la profundidad visual de la piedra y estableciendo un diálogo directo con la escultura de Tincolini.
El proyecto se completa con tres documentales que siguen el proceso creativo desde la extracción del mármol hasta el montaje final, pasando por las iniciativas medioambientales de la fábrica de Atessa. La serie pone sobre la mesa un debate más amplio sobre la artesanía en la era de la producción en masa y el papel del diseño industrial responsable.
Convertir un scooter de 125 cc en mármol es la forma más audaz de decir que el diseño funcional también merece un pedestal.
Más que un regalo de cumpleaños: el motivo de esta iniciativa
La SH125i no es un modelo cualquiera. En 25 años ha superado el millón de unidades vendidas en Europaconvirtiéndose en el scooter urbano de referencia en ciudades como Roma, París o Barcelona. Pero Honda no quiso celebrar su cuarto de siglo con una edición especial pintada de otro color o con una nueva pegatina conmemorativa. Fuimos mucho más allá: eligió el arte para subrayar su durabilidad y esencia atemporal que definen el modelo desde 2001.
Miguel Gallardo, responsable de comunicación de Honda Motor Europa, explicó que el objetivo es «sacar el producto del ámbito puramente utilitario e insertarlo en un contexto cultural más amplio». Y lo consiguieron: exposiciones en galerías milanesas, proyecciones en festivales de diseño y una conversación que probablemente durará más que el propio aniversario.
Personalmente me parece un acierto. En una industria obsesionada con las cifras de potencia, los tiempos de aceleración y los precios bajos, Que una marca dedique recursos a una escultura de mármol demuestra confianza en su legado. Es un homenaje a los motociclistas que entienden la moto como algo más que un simple medio de transporte y, al mismo tiempo, una forma de entrar en contacto con un público que quizás nunca se había planteado entrar en un concesionario.
Un legado de 25 años que trasciende la movilidad
El SH125i nació en 2001 como respuesta europea a un hueco que los fabricantes japoneses no habían sabido llenar: un scooter ágil, con una rueda grande y un motor fiable para el uso diario. En estos 25 años ha conocido diversas evoluciones (inyección electrónica, ABS, iluminación LED, control de tracción), pero siempre ha mantenido la esencia que lo hizo popular: una ergonomía impecable, un centro de gravedad bajo y una calidad de acabado pocas veces vista en el segmento.
Los proyectos «SH Marmo» y «Hanami» también se alinean con las tendencias actuales de sostenibilidad. La resina acrílica reciclable utilizada en el concepto Marmo apunta hacia un futuro en el que los materiales de la carrocería podrán reutilizarse. sin pérdida de beneficios. Según los últimos datos de la compañía, la planta de Atessa ha reducido sus emisiones de CO2 un 30% desde 2020, y este tipo de experimentos sirven para probar técnicas que podrían adaptarse a la producción en serie.
Si aún no has visto los documentales, te los recomiendo. Están disponibles en los canales oficiales de Honda Europa y ofrecen una mirada muy poco común entre bastidores de una marca que, a pesar de su tamaño, todavía se permite soñar con el mármol y la resina.
Tu mecánico de confianza
- Curiosidad histórica: La SH125i debutó en 2001 exclusivamente para el mercado europeo. De hecho, no se vende en Japón: nació en Italia, en la planta de Atessa, y casi la totalidad de las unidades vendidas en el continente se siguen produciendo allí.
- La cantera de Miguel Ángel: Tincolini eligió el mármol de Carrara, procedente de las mismas canteras que proporcionaron el material para el David o la Piedad. Un vínculo deliberado con la artesanía renacentista.
- Comparación internacional: Mientras que otras marcas suelen celebrar los aniversarios con series limitadas que cambian de color o añaden costuras en contraste, Honda ha apostado por una pieza de museo que difícilmente veremos en un concesionario. Una jugada de marketing que eleva la marca sin vender ni una sola unidad más.
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