el indulto a la organizadora de las fiestas ‘bunga-bunga’ de Berlusconi desata otra crisis en el Gobierno italiano
A Giorgia Meloni le llueven más y más problemas. El último, de consecuencias aún imprevisibles, remite a un sospechoso indulto concedido a Nicole Minetti, exhigienista dental del exprimer ministro y magnate Silvio Berlusconi, y organizadora de las conocidas fiestas bunga-bunga en las mansiones del fallecido Cavaliere. El caso, que ya ha derivado en un auténtico escándalo en Italia, ha salpicado a la primera ministra por la presunta implicación de su ministro de Justicia, Carlo Nordio, miembro además de Hermanos de Italia, el partido de la mandataria.
[–>[–>[–>Como suele ocurrir en Italia, todo el asunto es enrevesado. En uno de los últimos episodios de los juicios por las fiestas de Berlusconi, Minetti fue condenada en firme a un año y un mes por malversación de fondos públicos y a dos años y diez meses por favorecer la prostitución en el marco del caso Ruby bis (por el nombre de una de las jóvenes implicadas). Sin embargo, semanas atrás se supo que la exhigienista había recibido un indulto del presidente de la República, Sergio Mattarella, por «motivos humanitarios» relacionados con el cuidado de un menor adoptado por ella en Uruguay.
[–> [–>[–>Ese es precisamente el punto que ha puesto en cuestión una investigación del diario italiano Il Fatto Quotidiano, que reveló una posible falsedad de algunos datos incluidos en la solicitud de indulto. Una información, esta, que ha desencadenado a su vez la reacción de la presidencia de la República, que el lunes y «a la luz de las informaciones de prensa», solicitó explicaciones al ministro de Justicia de Meloni. Lo que también ha puesto en evidencia una nueva fractura entre el Gobierno de Meloni y el presidente Mattarella.
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Interpol
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En respuesta, Meloni ha defendido a su ministro y ha rechazado de momento la hipótesis de su renuncia, al sugerir además que —de existir— la responsabilidad del error sería de la justicia italiana. «Espero que quede claro a todos: no tenemos la policía judicial, no realizamos nosotros las investigaciones. El ministerio [de Justicia] Utiliza el poder judicial para las investigaciones y el poder judicial utiliza la policía judicial. Por tanto, es evidente que el Ministerio difícilmente puede saber nada que la Fiscalía General no sepa. [de Milán, responsable del caso]», afirmó.
[–>[–>[–>Pero también la fiscalía se ha defendido, añadiendo que además sobre estas sospechas de presuntas irregularidades ahora también investiga la Organización Internacional de Policía Criminal, la Interpol. «Hemos pedido a Interpol que lleve a cabo las investigaciones con urgencia», ha dicho la fiscal milanesa, Francesca Nanni, una de las dos que expresaron su opinión favorable al indulto.
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Un castillo de naipes
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Con todo, el desenlace es todavía incierto y diversos medios apuntan a que la nueva crisis podría llevar a que el Gobierno de Meloni se desplome como un castillo de naipes. «Si cae él (Nordio), todo el Ejecutivo corre el riesgo de derrumbarse. Todo el asunto es una señal de confusión y luchas internas, y corre el riesgo de abrir una crisis institucional», ha sugerido, por ejemplo, el diario Linkiesta, al recordar que Nordio tiene la responsabilidad «formal y política» de cualquier error que se pueda haber cometido.
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[–>Carlo Nordio ya está en cuerda floja. La razón: haber sido uno de los principales autores de la reforma del poder judicial que, en el reciente referéndum, la población italiana ha rechazado, en uno de los golpes más duros que ha recibido Meloni en lo que va de su mandato. Más controvertida aún es Minetti, cuyo novio es el empresario multimillonario italiano Giuseppe Cipriani, cuyo padre vive en Uruguay y es sospechoso de vínculos con la mafia ítalo-estadounidense, según recordaba este miércoles Domani.
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