El invento que quiere acabar con una de las situaciones más frustrantes al aparcar ya está en marcha
Hay defectos que no impiden la continuación del tráfico, pero que desesperan a cualquier automovilista. solo un poco error al estacionar o girar demasiado cerrado para dejar un marca visible en el borde. Y aunque pueda parecer poca cosa, la reparación suele ser bastante cara.
Si bien la industria automotriz se centra en la electrificación, la conducción asistida y el software, persisten algunos problemas cotidianos. Ahora, según diversos medios internacionales, Volvo ha registrado una patente destinado a luchar en una de esas escenas tan frecuentes.
La fricción más común.
Neumáticos dañados por golpear las aceras Se encuentran entre los accidentes más comunes en el tráfico urbano. A él aumento del tamaño de la rueda y el uso de neumáticos de perfil bajo También han aumentado los costes de reparación, especialmente en SUV y vehículos eléctricos.
A contacto ligero puede causar rayones profundos, deformaciones o pérdidas de material visible incluso desde lejos. En algunos modelos, restaurar una sola rueda puede costar varios cientos de dólares, especialmente si cuentan con acabados mecanizados o diseños específicos.
Este tipo de golpe suele ocurrir durante las maniobras. aparcar, acceder a garajes estrechos o girar por vías con poco espacio libre. También es común que los conductores opten por coches más grandes y, sin embargo, no calculen correctamente las dimensiones reales del vehículo.
Volvo quiere anticiparse
La solución propuesta por Volvo se basa en una red de sensores instalado en los espejos laterales. Su función es analizar constantemente la distancia entre las ruedas y cualquier obstáculo cercanas, en particular bordillos o elementos urbanos elevados.
Como se detalla en la documentación de la patente, el sistema no solo mide la proximidad. También tiene en cuenta factores como el velocidad del coche, ángulo de dirección o trayectoria previsto calcular el riesgo real de contacto.
Cuando detecta una alta posibilidad de impacto, el vehículo se activa de forma diferente advertencias para advertir al conductor antes de que se produzca fricción.
Uno de los elementos más sorprendentes del sistema descrito por Volvo es la forma elegida para lanzar el Aviso acústico. En lugar de utilizar un pitido convencional, el coche emitiría un pitido. un sonido similar al generado un neumático mientras se raspa contra un bordillo.
La marca cree que este ruido es mucho más reconocible y eficaz desde un punto de vista psicológico. El objetivo es provocar una reacción inmediata del conductor asociando automáticamente el sonido al daño que se debe evitar.
Además del aviso acústico, el sistema puede activar vibraciones del asiento y señales luminosas en el interior del habitáculo para reforzar el aviso en situaciones de mayor riesgo.

Corregir la maniobra automáticamente.
La patente también prevé un escenario en el que el conductor no reacciona a tiempo. Entonces, el vehículo puede intervenir automáticamente mediante una pequeña corrección de dirección o una frenada específica para alejar la rueda del obstáculo.
Volvo llama a esta acción un «último recurso» diseñado para evitar el contacto cuando el conductor no realiza ninguna maniobra correctiva o responde demasiado tarde.
La propuesta refleja hasta qué punto los fabricantes están ampliando el papel de las ayudas electrónicas. Ya no se limitan sólo a prevenir accidentes graves, sino también Intentan reducir los daños diarios lo que genera altos costos y frecuentes inconvenientes entre los propietarios.
Una batalla tecnológica
Volvo no es la única empresa que busca soluciones a este problema. En los últimos años han aparecido varias novedades y en ellas se ha centrado la atención. producir neumáticos más resistentes o capaz de soportar impactos sin deformarse.
La diferencia en este caso, sin embargo, reside en el enfoque. La tecnología patentada por la marca sueca no tiene como objetivo minimizar los daños tras el golpe, sino más bien evitar directamente que esto suceda.
Y para lograr este objetivo, el coche utiliza una estrategia cada vez más habitual en el sector: actuar delante del propio conductor.
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