El islote secreto de Fuerteventura al que solo pueden ir 400 personas al día (y donde navegar en velero es parte del viaje)
Navega hasta el islote de lobos Es viajar en una época en la que aún no se había descubierto el turismo y casi ni siquiera en Canarias. Es viajar como lo hicieron los romanos en el siglo I a.C. para fundar una fábrica de púrpura en esta aislada costa de Las Afortunadas. Como hicieron los normandos poco antes de conquistar Fuerteventura, cuando desembarcaron aquí para abastecerse de piel, grasa y carne de foca monje, los leones marinos que dieron nombre al lugar y de los que no queda rastro. Y como hacían los pescadores de antaño El Puertito, único núcleo habitado de este islote virginal. También puedes ir a Lobos en lancha a motor, pero no es la misma sensación.
¿Cómo llegar al islote de Lobos?
Cada día Salen de Corralejo, al noreste de Fuerteventura, decenas de taxis acuáticos que recorre en diez minutos los dos kilómetros que la separan de Lobos, atravesando a toda velocidad el canal conocido como El Río o Paso de la Orchilla. EL ferries Tampoco tardan mucho, 20 minutos. Sin embargo, el viajero que sabe y no tiene prisa reserva plaza en alguno de los catamaranes que se dirigen hacia su destino impulsados por el viento, deteniéndose para admirar delfines, calderones y tortugas marinas. En el extremo norte del islote, el patrón del velero nos muestra el faro de Punta Martiño –inaugurado en 1865 y automatizado en 1968–.
Después de haber rodeado todo el islote –no es muy grande, 4,5 kilómetros cuadrados–, provocando que salten chispas de espuma de las olas del océano, el velero fondea a favor del viento para que el viajero pueda tomar tuba Y paddle surf en el Playa de la Concha o Calera. El lugar es frecuentado por amantes de hoja electronicaque parecen volar sobre alfombras mágicas y proporcionan una de las imágenes más llamativas de los Lobos: los surfistas eléctricos, las aguas turquesas y, al fondo, el cono volcánico de la Caldera.
Sólo 400 afortunados al día
En El Muellito, cuyo nombre lo dice todo, cada día llegan los 400 afortunados que tienen autorización. Son recibidos por focas monje talladas en piedra y un busto en bronce de la escritora Josefina Plá, nacida -nunca mejor dicho- en el faro de Punta Martiño en 1903.
Caminando diez minutos o menos llegarás El Puertito: una docena de casas sencillas apreciado por los hijos y nietos de los antiguos pescadores de Lobos y una pasarela de madera sobre unas piscinas naturales donde el mar se duerme entre los brazos negros de roca volcánica y sueña que es un espejo. Aquí es necesario el segundo baño del día.
Caminando más adelante por el sendero que rodea el islote, el paisaje recuerda mucho a las Islas Galápagos. Esta tierra árida salpicada de rocas volcánicas, tabaibas y aguas increíblemente coloridas y llenas de vida, es hogar de aves como la pardela cenicienta y la pardela menor, el paíño de Leach, el petrel de Bulwer y el águila pescadora. Y de una planta endémica, los Lobos inmortales (Limonium ovalifolium canariense). La culminación de este 11,5 kilómetros de caminata –unas tres horas– es la ascensión a la Caldera, un antiguo volcán de 157 metros desde donde se divisa todo Lobos, el sur de Lanzarote y, en la vecina localidad de Fuerteventura, Corralejo, sus dunas y las cometas de los kitesurfistas de las Grandes Playas.
Consejo tener en cuenta
- Carta de Fuertech (fuertecharter.com) organiza rutas de navegación desde Corralejo para todos los gustos y bolsillos: reservada para adultos, al atardecer, de lujo, avistamiento de ballenas… La excursión a Lobos tiene una duración de cuatro horas. La misma empresa se encarga de obtener las autorizaciones necesarias para visitar el islote.
- Navegar, kitesurf, wingfoil, e-foil, surf remolcado… Cualquier forma de deslizarse sobre una tabla –con o sin cometa, con ala, con motor eléctrico o remolcada por una moto de agua– se enseña en Composición de la Academia de Deportes de Fuerteventura (lineupfuerteventura.com), en Corralejo.
Más en Fuerteventura
Otro día, porque no hay tiempo para hacer más, conviene dedicarlo a descubrir el norte de Fuerteventura, empezando precisamente por el Parque Natural de las Dunas de Corralejo. Esta franja costera de 2,5 x 10,5 kilómetros alberga el campo dunar más grande de Canarias y se puede recorrer fácilmente en coche siguiendo la carretera de la costa FV-104 en dirección a Puerto del Rosario.
En una ruta que cruza el norte de Fuerteventura es obligatorio prestar atención dos puntos de vista: Vallebrón, con vistas a Tindaya, que era montaña sagrada de los aborígenes Maho, y al Monumento a Unamuno en la Montaña Quemada. Allí, reflexiona Don Miguel, exiliado en “este pedazo de África sahariana arrojado al Atlántico”, donde estuvo en 1924. Y también es obligada la parada en dos pueblos: la histórica La Oliva y el pueblo marítimo y surfero de El Cotillo, donde se puede comer bien y tener una magnífica vista desde la torre defensiva del Tostón.
al anochecer caminar hasta Calderón Hondo, uno de los siete volcanes que salpican el mal país de Bayuyo, entre Lajares y Corralejo, para contemplar su cráter muy redondo, como dibujado con una brújula, y el panorama circundante, iluminado por el último sol.
Para recuperar fuerzas y poner un final memorable para un viaje, nada como una cena en Muana Mboka, del chef guineano Roger Ekopele, en un valle apartado junto al pueblo de Villaverde. Cocina afrofusión al aire libre bajo las infinitas estrellas de una isla certificada Starlight Reserve. Será difícil que no las veamos bien, porque aquí las nubes son escasas y casi nunca llueve, seis veces menos que en la península.
Consejo tener en cuenta
- En El Olivier, Además de ver monumentos, podemos hacer un recorrido. Masaje de aloe vera en Finca Canarias (fincacanarias.com), donde crecen 3000 plantas ecológicas de esta especie.
- las guías de Kalitravel (@kalitravelfuerteventura) es la mejor compañía para una ruta por el norte de Fuerteventura.
- Con los expertos de Astrociencia nómada (@astrociencia_nomada) y sus potentes telescopios aprovecharán al máximo una noche de observación de estrellas. Organizan talleres y actividades específicas bajo petición.
La mejor época para viajar a Fuerteventura…
La primavera y el otoño son las mejores épocas para navegar en Canarias, pero todos los días del año se realizan excursiones en velero al islote de Lobos. No es recomendable el verano, porque cuando desembarques allí y empieces a caminar, no encontrarás sombra.
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