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El italiano hace más presión que el español

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  • Publishedmayo 13, 2026



El sector cerámico afronta un futuro complicado a corto y medio plazo. «Van a ser años muy difíciles si no nos ponemos manos a la obra», vaticina. Fernando Roigpresidente de pamesa. La cerámica vive un momento de incertidumbre como consecuencia del nuevo marco regulatorio de carbono de la Unión Europea.

La advertencia lanzada por el presidente del grupo durante la presentación de los resultados del año 2025 llega días después de que la Comisión Europea ignorara las reclamaciones del sector cerámico para el periodo comprendido entre 2026 y 2030, cuando se espera un recorte del 34% en emisiones de CO2 ‘libres’.

Una situación de gran riesgo para la cerámica de la que ya ha advertido la patronal Ascer y que este martes Roig ha retomado para demostrar cómo puede perjudicar a la industria. Esto se ha reflejado en los resultados de Pamesa, donde los impuestos al CO2 ya han tenido impacto directo en las ganancias del grupo.

Cabe recordar que en 2025 Pamesa alcanzó una facturación consolidada de 1.147 millones de euros en ventas, lo que supone un aumento del 1% respecto a 2024. Sin embargo, su beneficio disminuyó un 8,6% hasta los 101 millones de euros, según su presidente, como consecuencia de los impuestos sobre Derechos de CO2.

Los datos reflejan el aumento del coste de las emisiones. En 2024, los impuestos al carbono ascendieron a 12,7 millones de euros; En 2025, la cifra aumentó a 25,2 millones de euros.

De cara a 2026, cuando esta reducción de emisiones libres en el sector comenzará a hacerse efectiva, Roig considera que las empresas cerámicas tendrán que asumir una factura aún mayor. «Prevemos que su coste será mayor en 2026«, se lamentó.

Una visión que también apoya Ascer, que estimó las pérdidas que traería este marco regulatorio en 163 millones. Una cantidad referida sólo al territorio nacional, pero que en el conjunto de Europa dejaría pérdidas mayores.

Presión insuficiente

En este contexto, la presión del sector cerámico sobre Bruselas ha sido insuficiente. Sin embargo, para Roig, lo realizado por los gobiernos también ha sido ineficaz, especialmente el del Gobierno de España.

«Creo que El Gobierno italiano está presionando más que el español«Pero estamos en desventaja respecto a otros países como China o India», criticó Roig. Una desventaja que, en opinión del presidente del Grupo Pamesa, «puede hacernos dejar de ser competitivos«.

«Es un palo gordo para la energía, para la cerámica española y también para la cerámica italiana. «No sé si es porque no tenemos suficiente fuerza política o si nos ignoran, pero somos los dos países europeos los que estamos fabricando cerámica», insistió.

Para intentar paliar este impacto negativo y esclarecer el daño en las cifras finales del año, el sector cerámico y, en concreto, Pamesa buscan otras fórmulas para adaptarse a la nueva regulación y fortalecer la industria.

Política sostenible

Mientras Ascer confía en que la revisión del marco regulatorio prevista para julio pueda introducir criterios alternativos específicos para el sector, Pamesa ya trabaja en un plan de sostenibilidad que le permite reducir sus emisiones a partir de las grandes inversiones realizadas hace años y las previstas para el próximo año.

En esta línea, Roig ha anunciado que invertirán 120 millones de euros en 2026 de los cuales más de 74 millones se destinarán al proyecto’Pamesa Cero Neto‘.

La plataforma energética estará compuesta por hasta 80 MWp de generación fotovoltaica y 366 MWh de almacenamiento en bateríasque se suman a los más de 20MW de capacidad renovable ya existentes en 121.000 metros cuadrados. Con su implementación esperan reducir las emisiones de CO2 hasta en 31.000 toneladas.

«Tenemos que mejorar porque la energía va a costar más, tenemos que trabajar mejor para ahorrar energía. Fundamentalmente estamos dirigiendo todas nuestras inversiones a tener menores costos de energía, ser más sostenible y emitir menos CO2«, explicó Roig.

Mayor costo

Al «problema» del recorte de los derechos de emisión de CO2 se suma un escenario energético inestable como consecuencia del conflicto en Oriente Medio, que podría seguir agravando las dificultades económicas del sector cerámico.

De hecho, Roig ha reconocido que la industria se enfrenta a un notable incremento de costes impulsado por la inestabilidad geopolítica y augura un aumento del coste del gas en un «14 o 15%» respecto al año anterior.

La combinación de las nuevas regulaciones climáticas en Europa y el aumento de costes por los conflictos bélicos auguran, según Roig, unos años «muy difíciles» para la cerámica. «Tenemos que actuar juntos«, recordó el presidente de Pamesa.



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