El juicio por el asesinato de Marielle Franco llega a su instancia final
La actividad judicial en Brasil toca nervios de la política y la sociedad que antes esquivaba. Un caso reciente ha sido el juicio y la condena del expresidente Jair Bolsonaro. Pocos meses más tarde le toca a los autores intelectuales de uno de los asesinatos que ha conmovido con mayor intensidad a los brasileños desde 2018: el de la concejala de Río de Janeiro, Marielle Franco. El Supremo Tribunal Supremo (STF), el mismo que en septiembre emitió la histórica sentencia contra Bolsonaro, inició este lunes sus deliberaciones para llegar al corazón de aquel episodio de ocho años atrás.
[–>[–>[–>Flávio Dino, uno de los integrantes del STF, dijo que el proceso contra dos caciques políticos de la «ciudad maravillosa», el exdiputado Chiquinho Brazão y su hermano Domingo, consejero del Tribunal de Cuentas del Estado de Río de Janeiro, y un comisario de policía que en un principio estaba asociado a la investigación, Rivaldo Barbosa, se llevará a cabo “a la luz de los hechos y las pruebas”. Y estas parecen ser abrumadoras. «Tenemos normas de procedimiento rigurosas destinadas a garantizar un buen clima para que todas las partes puedan presentar sus argumentos, que serán evaluados por el tribunal«, señaló no obstante Dino.
[–> [–>[–>Franco y su chófer, Anderson Gomes, fueron ultimados en una calle carioca. Los abogados de las víctimas destacaron la importancia para Brasil de haber llegado a esta instancia de un juicio que está a las puertas de evitar un nuevo hecho de impunidad. Anielle Franco, hermana de la edil del PSOL y actual ministra de Igualdad Racial en el Gobierno de Lula, se hizo presente en la audiencia junto con las viudas de ambas víctimas y sus familias.
[–>[–>[–>
La Fiscalía considera que los hermanos Brazão organizaron y ordenaron el crimen porque Franco era una piedra en el zapato de sus negocios inmobiliarios así como los molestaban as denuncias de la concejala sobre los vínculos de los caciques con grupos paramilitares conocidos como milicias. Barbosa, en tanto, habría ayudado en la planificación del asesinato y, cuando le tocó investigarlo, no hizo más que sabotear la investigación. Alexandre de Moraes, el juez del STF que ganó centralidad en el gigante sudamericano a partir del juicio contra Bolsonaro, fue el primero en tomar la palabra durante la jornada inaugural. De Moraes estimó que la eliminación física de Franco se proponía disciplinar a los opositores.
[–>[–>[–>La fiscalía cuenta con la confesión del sicario, Ronnie Lessa, quien en 2024 fue condenado por matar a Marielle y a Anderson y pactó una reducción de su abultada sentencia a cambio de informaciones. El abogado de Barbosa, Marcelo Ferreira, calificó de mentiroso a Lessa, sostiene que este intenta proteger al exconcejal Cristiano Girão, quien llegó a ser investigado como posible autor intelectual del crimen. Las relaciones entre un sector de la política y la delincuencia comienzas a salir a la luz. Uno de los abogados de los hermanos Brazão lanzó durante la audiencia una temible pregunta que tenía incluida la respuesta: “¿Quién hace política en Río y nunca ha pedido el voto a un traficante o a un miliciano?”.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí