el mantenimiento preventivo que evita facturas de 6.000 €
No cambiar el aceite a tiempo o ignorar la correa de distribución te puede salir caro hasta 6.000 euros. Estamos hablando de fallas catastróficas del motor que comienzan con un simple descuido. Y la solución pasa por el mantenimiento preventivo: esas inspecciones que muchos conductores posponen sin saber lo que está en juego.
La batería: lo más común y lo más sencillo para evitar fallos
A él estallido Las luces de arranque y las intermitentes son su tarjeta de presentación. Según la completa guía RACE, las baterías son responsables de la mayor parte de la asistencia en carretera. Su vida útil varía de 3 a 5 años, pero factores como los viajes cortos o el uso intensivo del aire acondicionado aceleran su desgaste.
Revísalo visualmente cada pocos meses y mide su carga en el taller para evitar que se atasque. Cambiarlo cuesta entre 100 y 300 euros, una cifra muy inferior a la grúa y el fallo colateral de un alternador forzado. Una batería descuidada cuesta dinero.
Ojo al truco: si notas que el motor va más lento al arrancar, no esperes. Esa señal te avisa.
Neumáticos: sólo contacto con el asfalto
Los neumáticos pierden presión y propiedades con el tiempo. Revíselos al menos una vez al mes y asegúrese de que la banda de rodadura sea superior a 1,6 mm; RACE recomienda no bajar de los 3 mm. Un neumático en mal estado alarga la frenada y aumenta el riesgo de reventón.
Una sustitución completa cuesta entre 250 y 1.000 euros. Pero si ignoras una rueda deformada, puedes dañar la suspensión o la dirección, y entonces la factura se multiplica. Mantener las presiones correctas prolonga la vida útil y ahorrar combustible.
Aceite, refrigerante y líquido de frenos: el triángulo que mantiene vivo el motor
El aceite lubrica, el refrigerante controla la temperatura y el líquido de frenos transmite la presión. Si uno falla, el resultado puede ser dramático. Cambiar el aceite cada año o 15.000 km. (dependiendo de cuál llegue primero) cuesta entre 80 y 150 euros. Conducir con poco aceite puede agarrotar el motor y provocar una reparación que cuesta entre 3.000 y 6.000 euros.
El refrigerante debe controlarse cada dos años; Su precio es bajo (20-50 euros), pero ignorarlo puede derretir la junta de culata, un fallo que cuesta más de 2.000 euros. Y el líquido de frenos se cambia cada dos años. Poco dinero para tanta seguridad.
Frenos y correa de distribución: las averías que más duelen
Los frenos son intocables. Si escuchas chirridos o vibraciones al pisar el pedal, los rodamientos están al límite. Reemplazándolos a tiempo (80-200 euros) evitas dañar los discos, cuya sustitución puede superar los 500 euros. Revisa las abrazaderas y mangueras. completar la inspección.
Y luego está la correa de distribución. Romperlo significa directamente un motor averiado. Cambiarlo cuando sea necesario cuesta entre 400 y 1.000 euros, pero ignorando su kilometraje puede llegar a casi 6.000 euros. La prevención es tu mejor seguro.
Información útil para el conductor.
- Base jurídica: El mantenimiento preventivo no está obligado por ley, pero la ITV exige que los elementos de seguridad (frenos, neumáticos, iluminación) estén en óptimo estado; arte. 10 del Reglamento General de Vehículos.
- Sanción: Conducir con neumáticos por debajo del límite legal conlleva una multa de hasta 200 euros y, en caso grave, la inmovilización del vehículo.
- Consejo del motor 16: Lleve siempre consigo el libro de mantenimiento sellado en la guantera. Además del pedido, aumenta el valor de reventa del coche.
- Curiosidad: en el Reino Unido, el Agencia de normas de conducción y vehículos Puede multarle con hasta £ 2500 si un automóvil en la carretera está en tan mal estado que representa un peligro.
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