El mensaje a su padre de una niña de familia asturiana sobre el aceledado hundimiento del país
La crisis radical que está sufriendo Cuba se deja ver en los mensajes que reciben desde la isla, cuando hay cobertura y dato suficientes, los que salieron de un país cuyo gobierno declaró la semana pasada ya no dispone de combustible. Mensajes como el que este domingo envió a través de WhatsApp una niña de 5 años a su padre en España. La pequeña, hija de una familia de origen asturiano, contaba así la dramática situación, acaso con palabras escuchadas a sus mayores: “Papá, cuando venga una conexión hablamos. Pero, papá, es verdad, ¡nosotros andamos sin corriente desde hace dos días! ¡Ay dios mío, aquí Cuba está al explotar! ¡Yo creo que Cuba va a explotar! ¡Explotar! ¡Te quiero, papá!”
[–>[–>[–>De esa misma familia, que pide mantener el anonimato para que el régimen no pueda represaliarlos, llega este otro mensaje. Se trata de una mujer de mediana edad que le contaba el domingo pasado, cómo estaba la situación a su hermana: “Hola. Aquí estoy, sentada, mirando el mar por la ventana del comedor, pensando y pidiéndole a Dios que nos ponga la corriente, por favor. Hace un montón de días que estamos sin agua. Desde ayer que no tenemos corriente ya ahora va a hacer más de 24 horas. Imagínate ya ahora los baños cómo están. Nosotros hoy nos bañamos con el último suspiro del agua. No es fácil, no es fácil. Pero ya tú sabes que nosotros estamos bien. Esas necesidades son las que hay aquí en Cuba. Por lo menos tenemos comida ahora”.
[–> [–>[–>Cuba, donde reside una comunidad de 18.000 personas nacidas en Asturias o con pasaporte español por ser descendientes de asturianos, está al borde de la catástrofe humanitaria, ahora acelerada la falta de combustible después de que EE UU cortara el suministro desde Venezuela y amenazara con sanciones a los países que enviaran crudo a la isla. Dos trabajadoras sociales del Principado junto con Marcos Niño, el director general de Emigración en funciones, acaban de regresar de la isla, a donde acudieron a ayudar a hacer los trámites al medio centenar de beneficiarios de ayudas que cada año remite Asturias a asturianos o hijos de asturianos en situación de necesidad. Esas aportaciones, que oscilan entre los 250 y los 320 euros al año por persona, son un auténtico salvavidas para sus perceptores, la mayoría de ellos de avanzada edad y algunos con distintos grados de dependencia. En un país donde la pensión ronda los 12 euros mensuales, el dinero que llega de Asturias les permite seguir a flote.
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Aun así, la situación es cada día más dramática. Entre las últimas medidas, el Gobierno ha decidido adelantar unos 15 días el cierre del curso escolar debido a la profunda crisis energética que sufre la isla, donde aplias zonas del país están sufriendo apagones de hasta dos días seguidos. En la capital, La Habana, han superado las 24 horas sin suministro.
[–>[–>[–>La queja por la falta de energía es una constante en los mensajes que envían a sus familiares de orígenes asturianos. Como éste: “Esto está que es un desastre, amiga mía. Ahí estoy yo ahora encendiendo el carbón para hacer el desayuno y ya, de tanda corrida, el almuerzo, la comida, hacerlo todo”. O este otro: “Sí, mi amor, la corriente aquí está pésima. Imagínate que a nosotros ayer nos tocaba corriente a las 12 del día y nos la pusieron a las 3 de la tarde. La quitaron a las 5 de la tarde y mira qué hora es, casi las 8 de la mañana, y no lo han vuelto a poner. Y tocaba de 12 de la noche a 3 de la madrugada y tocaba ahora a las 6 nuevamente”
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Mientras tanto, el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, de orígenes en la isla, ha hecho un llamamiento a los cubanos en la isla a construir una «nueva Cuba» con una renovada relación con Washington. Y el presidente Trump aseguró el martes, que a su Gobierno no le sería «difícil» resolver la seria situación en la que se encuentra Cuba. «Cuba nos está llamando. Necesitan ayuda. Cuba es una nación fallida. Cuba necesita ayuda, y nosotros se la daremos», dijo Trump. De momento, los cubanos siguen bajando otro escalón más hacia el infierno.
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