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el móvil que te hace preguntarte por qué los demás son tan aburridos – Review del Gadget Lab

el móvil que te hace preguntarte por qué los demás son tan aburridos – Review del Gadget Lab
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  • Publishedabril 30, 2026



Nothing ha vuelto a hacer lo que mejor sabe hacer: un teléfono que reconoces desde el otro lado de la habitación. Para una marca que lleva unos pocos años en el mercado, la madurez de este producto parece un acto de (bendita) soberbia y todo un dolor de cabeza para la competencia.

Hay marcas que nacen con la intención de ser diferentes y acaban pareciéndose a todo lo demás en cuanto el mercado ejerce presión. Y hay marcas que se empeñan —con una consistencia que en el mundo del smartphone es casi una rareza— en mantenerse fieles a una identidad visual y filosófica que las hace inconfundibles. Nothing, la empresa fundada en Londres en 2020 por Carl Pei —uno de los cofundadores de OnePlus—, pertenece claramente al segundo grupo.

Desde sus primeros auriculares transparentes hasta el Phone (1), Nothing construyó una estética propia que mezcla el minimalismo escandinavo con la obsesión por mostrar lo que hay dentro: transparencias, estructuras visibles, LEDs que comunican en lugar de decorar. Con el Phone (4a) Pro, la marca da un paso más en esa dirección: abandona el diseño trasero transparente de generaciones anteriores en favor de un cuerpo metálico unibody que redefine lo que puede ser un móvil de gama media en términos de materiales y sensación en mano, y convierte la Glyph Matrix en el elemento visual más distintivo y funcional de toda su historia.

El Phone (4a) Pro se posiciona en la franja media-alta del mercado con un precio de salida de 479 euros para la versión de 8 + 128 GB, y 549 euros para el modelo de 12 + 256 GB. Una apuesta valiente en un segmento donde Xiaomi, Samsung y Motorola llevan años consolidados, pero que Nothing defiende con argumentos sólidos en pantalla, rendimiento, cámara y, sobre todo, en algo que los competidores no tienen: personalidad.

Nothing Phone (4a) Pro Características técnicas

  • Pantalla Flex AMOLED LTPS de 6,83”, 1.260 x 2.800 (1,5K), 440 ppp a 144 Hz. Brillo máximo 5.000 nits (HDR). Profundidad de color: 10 bits / 1.070 millones de colores. Muestreo táctil: hasta 2.160 Hz. Corning Gorilla Glass 7i.
  • Procesador Qualcomm Snapdragon 7 Gen 4 (4 nm, TSMC).
  • CPU de ocho núcleos hasta 2,8 GHz.
  • GPU Adreno 722.
  • NPU: Hexagon.
  • RAM: 8 GB LPDDR5x / 12 GB LPDDR5x.
  • Almacenamiento: 128 GB o 256 GB UFS 3.1.
  • Cámaras traseras (triple sistema): angular Sony LYT-700C de 50 Mp f/1.88 OIS, gran angular de 8 Mp f/2.2 y teleobjetivo periscópico de 50 Mp, zoom óptico 3,5x con zoom digital con IA hasta 140x, estructura de triple prisma.
  • Cámara delantera: 32 Mp f/2.2.
  • Vídeo: grabación máxima 4K a 30 fps, Full HD a 60 fps. Estabilización electrónica.
  • Batería de 5.080 mAh.
  • Carga física a 50 w, sin carga inalámbrica.
  • Glyph Matrix: 137 LEDs individuales configurables para notificaciones por apps, llamadas, temporizador, linterna, minijuegos, etc.
  • Cuerpo unibody de aluminio aeronáutico (el más delgado de Nothing), grosor de 7,95 mm.
  • 163,6 × 76,6 × 7,9 mm / 210 gr.
  • Colores: negro, plateado y rosa.
  • Software de sistema: Nothing OS 4.1 sobre Android 16.
  • IA: Google Gemini + ChatGPT + Essential AI Tools.
  • Actualizaciones: tres años de versiones mayores, seis años de parches de seguridad.
  • Essential Key: botón dedicado lateral.
  • 5G, WiFi 6, Bluetooth 5.4, NFC, USB-C.
  • Lector de huellas bajo pantalla y desbloqueo facial.
  • Certificación: IP65 (polvo y chorros de agua).

Nothing Phone (4a) Pro Precios

8 + 128 GB: 479 euros – 12 + 256 GB: 549 euros (precios a fecha abril de 2026).

es.nothing.tech


Nothing Phone (4a) Pro Review del Gadget Lab

El primer contacto con el Phone (4a) Pro produce una de esas sensaciones que los textos de especificaciones no pueden anticipar. La frialdad del aluminio, la firmeza del cuerpo unibody, la ausencia de juntas o costuras entre materiales: todo transmite una solidez que habitualmente no se encuentra por debajo de los 600 euros. Nothing ha optado por un diseño de bordes planos con esquinas ligeramente redondeadas —en la línea de lo que Apple popularizó con el iPhone 12 y que ya es tendencia en todo el sector— pero lo ejecuta con una contención y una coherencia propias que evitan cualquier sensación de copia.

El grosor de 7,95 mm lo convierte en el teléfono Nothing más delgado de su historia. En mano, eso se nota: el perfil es fino sin llegar a ser incómodo, y el peso de 210 gr está bien gestionado para un móvil de este tamaño. No es ligero —en la gama media hay propuestas más livianas—, pero la distribución de masa es uniforme y no genera fatiga en un uso prolongado.

El ligero cepillado del metal trasero es un detalle de gran inteligencia práctica: minimiza las huellas dactilares en una zona que, de otro modo, sería un imán para ellas, y al mismo tiempo añade textura suficiente para mejorar el agarre sin necesidad de funda. Es el tipo de decisión de diseño que no aparece en ningún titular pero que se agradece cada vez que coges el teléfono. Y luego está Glyph Matrix…

Glyph Matrix: la pantalla trasera que nadie sabía que necesitaba

Glyph Matrix es el elemento más singular del Phone (4a) Pro y, probablemente, la razón por la que muchos compradores elegirán este modelo sobre el estándar (4a) ‘a secas’. Sus 137 mini-LEDs individuales, capaces de alcanzar 3.000 nits de brillo, ocupan un área significativamente mayor que en el Phone (3) y generan una pantalla secundaria de puntos luminosos en la parte trasera del teléfono que, en primera instancia, puede parecer un capricho estético. No lo es.

En uso real, la Glyph Matrix resuelve uno de los problemas más cotidianos del smartphone moderno: saber qué está pasando sin tener que encender la pantalla principal. Las notificaciones de aplicaciones específicas muestran iconos configurables. Las llamadas entrantes crean patrones reconocibles por contacto. El temporizador de cocina muestra el progreso de forma visual. La linterna generada por los 137 LEDs a máxima intensidad resulta sorprendentemente útil. Y la posibilidad de crear pequeños minijuegos o visualizaciones personalizadas en esa matriz es el tipo de funcionalidad que invita a la experimentación y que genera conversación genuina cuando alguien la ve por primera vez.

La configuración se realiza desde Nothing OS con una minuciosidad notable: cada LED puede asignarse de forma individual a distintos patrones, y la intensidad se adapta a las condiciones de luz ambiente. A plena luz del sol, los 3.000 nits garantizan visibilidad sin esfuerzo.

Pantalla: 144 Hz y 5.000 nits para quedarse

La pantalla del Phone (4a) Pro es uno de sus argumentos más sólidos y uno de los que mejor aguanta la comparación con rivales de precio más alto. El panel Flex AMOLED 1,5K de 6,83” produce una imagen que cualquier usuario notará como superior desde el primer encendido: negros absolutos gracias a la tecnología OLED, colores ricos y bien calibrados sin llegar a la saturación artificial que afea muchas pantallas de la competencia y una nitidez que convierte cualquier contenido en un placer visual.

Los 144 Hz de refresco adaptativo son poco habituales en esta franja de precio, y la diferencia con los 90 o 120 Hz de la mayoría de competidores es perceptible en el desplazamiento por interfaces, en la fluidez de los juegos y en la respuesta del teclado. La frecuencia de muestreo táctil de 2.160 Hz añade una respuesta al toque que parece instantánea.

Los 5.000 nits de brillo máximo en modo HDR garantizan visibilidad bajo la luz solar directa, algo que históricamente ha sido un punto débil de muchos paneles OLED económicos. Bajo un Sol primaveral, el contenido sigue siendo legible sin necesidad de hacer sombra con la mano.

Hay un matiz que conviene mencionar con honestidad: la tasa de refresco tiende a quedarse anclada en valores altos incluso en contenido estático, lo que puede tener un impacto marginal en la batería. No es un problema serio pero sí una optimización pendiente que Nothing debería abordar en una actualización de software.

Rendimiento: el Snapdragon 7 Gen 4 en su mejor forma

Este procesador, fabricado en 4 nm por TSMC, es el motor del Phone (4a) Pro y combina muy bien con la RAM LPDDR5x —la más rápida de su categoría— para producir una experiencia de uso que en el día a día resulta completamente fluida. Apps, multitarea, redes sociales, streaming, llamadas de vídeo: todo funciona sin titubeos, sin calentones.

Para gaming, el rendimiento es competente sin ser extraordinario. Títulos exigentes como Genshin Impact o Diablo Immortal corren con fluidez en ajustes medios-altos, y la cámara de vapor de diseño propio que Nothing ha integrado gestiona la temperatura eficazmente durante sesiones largas, evitando el throttling térmico que degrada el rendimiento en caliente. El almacenamiento UFS 3.1 no es el más moderno del mercado —el UFS 4.0 ya está presente en gamas más altas— pero resulta más que suficiente para las operaciones cotidianas.

La combinación del chip con Nothing OS 4.1 es donde el rendimiento da su mejor versión. Un software sin bloatware, sin capas pesadas, sin servicios en segundo plano innecesarios: el sistema operativo de Nothing está diseñado para ser rápido con el hardware que tiene, no para parecerlo en el papel y decepcionar en la práctica.

Cámaras: el teleobjetivo justifica el apellido Pro

El sistema de triple cámara del Phone (4a) Pro tiene un argumento central: el teleobjetivo periscópico de 50 Mp con sensor Sony LYT-700C y el sistema de triple prisma que permite zoom óptico a 3,5x y calidad óptica a 7x en un cuerpo de apenas 7,95 mm de grosor. La estructura de triple prisma —similar a lo que OPPO ha implementado en sus gamas altas— es la solución que permite mantener la óptica periscópica sin el perfil grueso que suele penalizar el diseño de estos sistemas.

La cámara principal con sensor Sony y OIS produce fotografías con buena retención de detalle en condiciones de luz favorable, colores naturales sin la tendencia al procesado excesivo que caracteriza a algunos competidores y un autoenfoque que en las pruebas fue rápido y preciso. La gestión del HDR es correcta: las escenas de alto contraste quedan bien equilibradas sin la artificialidad que afea la fotografía computacional mal implementada.

El teleobjetivo hasta 140x con asistencia de IA es la función más llamativa en papel y la más interesante en uso real, dentro de sus limitaciones. A 3,5x óptico y 7x de calidad óptica, los resultados son sólidos y utilizables para fotografía de viaje, arquitectura o detalles. A partir de los 30-40x, la IA toma el relevo y la calidad desciende progresivamente hasta el 140x, donde los resultados son curiosos pero no siempre fiables —el procesado puede inventarse detalles que no estaban en la escena original—. En cualquier caso, el rendimiento a zoom moderado es uno de los puntos fuertes del producto.

El gran angular de 8 Mp es, honestamente, el eslabón más débil del sistema: la resolución es suficiente para uso en redes sociales pero no aguanta la comparación con el resto del conjunto ni con lo que ofrecen algunos competidores directos.

La cámara delantera de 50 Mp produce autorretratos competentes con buena luz y con una tendencia leve a suavizar la piel que, dependiendo del gusto personal, puede resultar favorable o excesiva.

Nothing OS 4.1 y la Essential Key

Nothing OS 4.1 sobre Android 16 es otro argumento diferenciador del Phone (4a) Pro respecto a la competencia. Es un sistema operativo que se siente limpio sin ser estéril, minimalista sin ser austero, con una coherencia visual entre cada elemento de la interfaz —tipografía, iconos, animaciones, widgets— que transmite la sensación de haber sido diseñado por alguien con criterio y no ensamblado por comité.

La integración de Google Gemini, ChatGPT y los Essential AI Tools propios de Nothing añade una capa de inteligencia artificial que en Nothing OS se implementa de forma discreta y funcional: búsqueda inteligente, resúmenes automáticos, memoria contextual y creación de apps sencillas desde la interfaz. Sin las grandiosas promesas de otros fabricantes, pero también sin las decepcionantes realidades que suelen seguir a esas promesas.

La Essential Key —el botón dedicado en el lateral izquierdo del teléfono— es el elemento más divisivo del software. Sirve para capturas rápidas, notas de voz, grabaciones y el diario asistido por IA que el sistema organiza automáticamente. Para quienes entren en esa dinámica, resulta una herramienta de productividad genuinamente útil.

El compromiso de tres años de actualizaciones mayores y seis de parches de seguridad es uno de los más generosos del segmento medio y merece reconocimiento explícito: comprar un teléfono sabiendo que recibirá soporte de seguridad hasta 2032 cambia la ecuación de coste total de propiedad de forma significativa.

Batería y autonomía: notable con un asterisco

La batería de 5.080 mAh con carga rápida de 50 w cubre holgadamente una jornada completa de uso intensivo; en uso moderado, llega con comodidad al día y medio. La carga rápida a 50 w permite recuperar energía suficiente para un día completo en menos de 30 minutos.

El dato de 90% de capacidad tras más de 1.200 ciclos es un compromiso de durabilidad que no todos los fabricantes hacen explícito, y que en Nothing aparece como garantía del producto. Con un ciclo de carga diario, al menos 1.200 ciclos equivalen a más de tres años de uso manteniendo casi toda la capacidad original. Es un argumento de longevidad que se valora más con el tiempo que en el momento de la compra.

El único asterisco de este apartado es la ausencia de carga inalámbrica, algo que a este precio algunos compradores echarán de menos. No es una limitación crítica, pero sí un recordatorio de que el Phone (4a) Pro, con toda su personalidad, sigue siendo gama media y no gama alta.

Tres aspectos que podrían mejorar

La Essential Key no es reasignable. El botón dedicado lateral es una idea con mucho potencial que Nothing ha limitado artificialmente al ecosistema de su diario asistido por IA. Para quienes no usen esa función —y son muchos, a juzgar por los comentarios de usuarios— el botón queda inutilizado sin posibilidad de asignarlo a cámara, linterna, grabadora de voz o cualquier otra acción frecuente. Es una decisión filosófica de Nothing, comprensible desde el punto de vista de cohesión del ecosistema, pero frustrante para el usuario que quiere control sobre su propio dispositivo.

Como hemos mencionado, el gran angular de 8 Mp desentona con el resto del sistema de cámaras. En un teléfono que tiene dos sensores de 50 Mp con óptica de calidad, el salto a un ultra gran angular de 8 Mp es perceptible y penaliza la versatilidad del sistema fotográfico en condiciones que requieran ángulos amplios con buena resolución. Una actualización a 12 o 16 Mp —como ofrecen algunos competidores directos— elevaría el conjunto sin comprometer el precio de forma significativa.

Sin carga inalámbrica. A 479-549 euros, la ausencia de carga inalámbrica es la concesión más evidente al posicionamiento de gama media del producto. No es un defecto grave en términos funcionales —la carga por cable a 50 w es rápida y cómoda—, pero en un teléfono que destaca en tantos apartados, la falta de esta función crea una disonancia con el nivel general del producto.

Conclusiones

El Nothing Phone (4a) Pro es el móvil más completo y maduro que Nothing ha fabricado hasta la fecha en su gama media, y uno de los más interesantes de su franja de precio en el mercado actual. No es el más potente por ficha técnica —el Snapdragon 7 Gen 4 es un chip excelente pero no líder de gama alta—, no tiene la cámara principal más sofisticada del segmento y le falta carga inalámbrica. Pero tiene algo que ninguna especificación puede resumir: coherencia total entre diseño, software y propuesta de valor.

La Glyph Matrix no es un gimmick: es una interfaz de notificaciones genuinamente útil que cambia la forma de relacionarse con el teléfono. Nothing OS 4.1 es el sistema operativo Android más limpio y bien ejecutado fuera del Pixel. La pantalla AMOLED a 144 Hz y 5.000 nits pertenece a una categoría de precio superior. Y el cuerpo de aluminio unibody transmite una solidez y una personalidad que convierten al Phone (4a) Pro en el teléfono más reconocible —en el mejor sentido de la palabra— de su generación.

Para el comprador que valora la identidad de producto, la coherencia del ecosistema y la experiencia de uso por encima de la acumulación de especificaciones, el Phone (4a) Pro es una compra que se justifica con facilidad a 479 euros. Para quien busque el máximo rendimiento puro por ese precio, hay alternativas más potentes. La pregunta, en el fondo, no es técnica: es si quieres un teléfono que se parezca a todo lo demás, o uno que solo se parezca a sí mismo.





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