El paso al Musel y la contaminación de La Calzada
Desde hace tiempo, los vecinos de La Calzada vienen organizando protestas contra el tráfico de camiones hacia El Musel por la avenida Príncipe de Asturias. Las razones son de dos clases, la alta contaminación de la zona en determinados días y las molestias y teóricos peligros que un alto número de vehículos de ese tipo suponen.
[–>[–>[–>Cabe señalar, sin duda, como apuntan todos los estudios, que la mayoría de las emisiones molestas y contaminantes provienen de la industria de los alrededores y, en menor medida, del puerto. Las emisiones de los vehículos pesados suponen un aporte menor.
[–> [–>[–>En el enfado vecinal influye que algunos proyectos prometidos, como el del vial soterrado de Xove, que depende o dependía del Ministerio, hayan sido anulados, y que no se vislumbre actualmente proyecto alguno decidido y comprometido con presupuestos.
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Ahora bien, sin negar los trastornos de los vecinos por el tráfico y su enfado por los desengaños, me da la impresión de que hay un objetivo emocional y ocupacional en las movilizaciones, centrando en un elemento parcial del problema la expresión de las molestias y preocupaciones.
[–>[–>[–>Del mismo modo, la actuación y los discursos del Ayuntamiento xixonés me parecen desenfocados, al menos en su expresión, pues lo que parece es que exigen la desaparición del tráfico pesado ya, y, sin embargo, saben que cualquier solución razonable exige años.
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«Razonable» significa construir vías alternativas al puerto, trazados que, sobre muchos millones, llevarán tiempo. Pues el punto fundamental es que El Musel es un centro de empleo y riqueza al que hay que atender, de momento, por donde se puede, hasta que haya una alternativa ya construida. (Por cierto, los vecinos de las proximidades de los posibles trazados distintos ya han agitado el rezo eterno de los asturianos : «Non na mio quintana»).
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[–>Y, a propósito, ¿alguien ha preguntado a los transportistas, de los que nadie habla, su punto de vista? .
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