El ‘Pequeño Napoleón’ y ‘la Barbie de ICE’: los principales damnificados por el giro de Trump en Mineápolis
Gregory Bovino se había ganado el apodo de ‘Pequeño Napoleón’ por sus cortes de pelo cuarteleros y su afición a las casacas militares de corte fascista. A Kristi Noem la llaman despectivamente ‘la Barbie de ICE’ por su tendencia a buscar la atención mediática y hacerse fotografiar —siempre impecable— durante las redadas antimigratorias. Ambos lideraban hasta ahora el masivo despliegue de fuerzas federales en Minneapolis para perseguir a los inmigrantes irregulares y contener a las multitudes ciudadanas que se oponen a sus métodos expeditivos. Pero su suerte se torció el pasado sábado, después de que un segundo manifestante fuera asesinado y las críticas empezaran a llegar también desde el bando republicano. Desde entonces el replanteamiento táctico ordenado por Donald Trump en Minneapolis se ha llevado por delante a Bovino y ha dejado a Noem en una situación precaria. Y la tormenta no ha terminado.
[–>[–>[–>El desencadenante inmediato parece haber sido la forma en la uno y otro gestionaron las horas posteriores al asesinato de Alex Pretti, el enfermero de 37 años ejecutado a balazos por una agente de la Patrulla Fronteriza cuando trataba de socorrer a otra manifestante. Poco después, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristy Noem, acusó a Pretti de “blandir” un arma contra los agentes y ser un terrorista doméstico que pretendía causar estragos entre los uniformados. Algo parecido a lo que dijo Gregory Bovino, el hombre al mando de la Patrulla Fronteriza en la ciudad. Bovino afirmó que la intención de la víctima, quien se ganaba la vida en una unidad de cuidados intensivos atendiendo a veteranos de guerra moribundos, era causar una «masacre». Ninguna de sus versiones, sin embargo, resistió el paso de las horas.
[–> [–>[–>De acuerdo con varios vídeos del incidente analizados por la prensa estadounidense, Pretti fue desarmado por los agentes antes de recibir diez disparos a bocajarro. En la mano llevaba solo un móvil. Y su pistola enfundada era reglamentaria, tenía permiso para portar armas.
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Críticas republicanas
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Desde entonces algunos republicanos han advertido a Trump que el exceso de celo de sus agentes militarizados está poniendo en peligro su política inmigratoria, el elemento central de su programa electoral. El rechazo a sus métodos expeditivos es mayoritario en las encuestas e incluso los defensores de las armas —uno de los sectores más fieles de su electorado— se le han echado encima después de que sus lugartenientes criticaran a Pretti por ir armado a una manifestación.
[–>[–>[–>De momento, Trump parece haber escuchado. Ha desautorizado a Noem y ha apartado a Bovino del liderazgo en Minneapolis. Dos trayectorias que estaban muy ligadas porque, según CBS News, fue la secretaria de Seguridad Interior la que promocionó a Bovino por su fama de “tipo duro” y con pocos escrupulosos, poniéndolo al frente de las controvertidas redadas en Los Ángeles, Chicago, Nueva Orleans y, más recientemente, Mineápolis. Históricamente había sido ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) la agencia encargada de operar en el interior de EEUU, en lugar de la Patrulla Fronteriza de Bovino, que como su propio nombre indica se encarga de custodiar las fronteras. En la ciudad más importante de Minneapolis han operado las dos alñ unísono.
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Testosterona y caos
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“(Bovino) es un vaquero y fue un caos. Solo apostó por escalar la situación y nada ni nadie logró que echara el freno”, le ha dicho a Axios una fuente conocedora del despliegue en Mineápolis. En términos parecidos lo ha descrito Jenn Budd, una exagente fronteriza ahora convertida en activista de los derechos humanos: “Es un pequeño Napoleón que quiere hacerte pensar que es el tipo más ético y capaz del mundo, mientras todo a tu alrededor es peligroso”. De acuerdo con Budd, Bovino “miente constantemente” y “va por ahí con sus ‘bros’ capturando a migrantes y gente de color y acosando a la gente”. Lo paradójico del caso es que Bovino es nieto de inmigrantes calabreses y tiene una historia familiar que no encaja demasiado bien con la tendencia de la Amnistración a demonizar a los inmigrantes, culpándoles de todos los males del país. Su propio padre pasó varios meses en la cárcel tras atropellar y matar a una mujer cuando conducía borracho.
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[–>Tampoco Noem vive su mejor momento. Los aliados de Trump la culpan de ser la principal responsable del desbarajuste en Mineápolis, según publica ‘Politico’. Tanto por su conocida propensión a chupar cámara y hablar antes de tiempo, como por llevar hasta el extremo la política de Trump, con redadas indiscriminadas en lugares públicos, agentes que persiguen a ancianos y arrestan a niños.
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Trump se reunió el martes con Noem durante dos horas en la Casa Blanca y, aunque su cargo no correría de momento peligro, el republicano la ha relegado para poner a Tom Homan, su “zar de la frontera”, al mando de las operaciones en Mineápolis. A diferencia de Noem, Homan aboga por una estrategia menos agresiva, centrada en priorizar las detenciones de inmigrantes irregulares con serios antecedentes penales.
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